En histórica movilización, 25.000 personas pidieron la renuncia de Sobisch
El gobernador neuquino definirá hoy cambios en el gabinete. La columna de manifestantes se extendió a lo largo de 17 cuadras. El gobierno pronosticaba incidentes. La marcha fue pacífica.
NEUQUEN (AN).- Más de 25.000 personas le dieron fuerza a un pacífico reclamo de justicia por el asesinato del profesor Carlos Fuentealba y al pedido de renuncia del gobernador Jorge Sobisch, y de los funcionarios involucrados en la represión que se produjo hace una semana en la zona de Arroyito.
La protesta de ayer fue una de las dos más grandes en la historia de esta provincia (sólo se la compara con la realizada hace veinte años en Semana Santa) y el paro el más contundente que haya tenido que soportar Sobisch en cualquiera de sus tres gestiones: «Sobisch, renunciá; Sobisch, renunciá», bramó la multitud que alrededor de las 13 rodeó por completo la Casa de Gobierno, cuyas puertas y ventanas se cerraron muy temprano, mucho antes de que las pintaran de negro. Adentro, e incluso sobre los techos, los grupos especiales de la Policía de Neuquén aguardaron la orden de intervención que nunca se produjo. Es que los propios manifestantes, liderados por el gremio docente ATEN, se encargaron de anticiparse y contener cualquier desmán y el único dirigente del grupo Quebracho habló con todos los periodistas que se le acercaron.
El gremio ratificó la continuidad de las medidas de fuerza: paro total de actividades, bloqueo de rutas (cada vez más preocupante) y acampe alrededor de la Casa de Gobierno.
En el Obelisco de Buenos Aires, una multitud pidió justicia mientras la Policía evitó que los manifestantes lleguen a la casa de Neuquén. El presidente Néstor Kirchner -en una conferencia- repudió el crimen y advirtió que hubo un fusilamiento. Para el mandatario, «estas cosas no pueden pasar más en la Argentina: no se puede ser buen gobernante llevando un palo bajo el brazo», fue más allá. En la región hubo actos en todas las ciudades.
Sobisch permaneció en la residencia oficial de la Costa, junto al río Limay. Es posible que permanezca allí pues los docentes rodean la Casa de Gobierno, con carpas y gazebos en los que esperarán respuestas a su larga nómina de pedidos.
El mandatario prometió que hoy anunciará las medidas que se supone serán cambios en el gabinete. En esas modificaciones asoman como fija de reemplazo la ministra Susana Arévalo, el subsecretario de Seguridad, Raúl Pascuarelli y el jefe y el subjefe de Policía, Carlos Zalazar y Moisés Soto. El otro candidato a dejar libre su despacho es el ministro de Empresas Públicas, Alfredo Esteves, quien está a cargo de Educación luego de la renuncia de Mario Morán.
El crimen del profesor y el reclamo de renuncias conmocionan a todo el país y el caso se ha difundido hasta en el exterior. Por caso, el portal en internet del diario español El País mantuvo el tema como el principal título vespertino.
Ayer, las advertencias sobre el caos que iban a sembrar presuntos infiltrados quedaron sepultadas por la pacífica movilización de 17 cuadras.
Un camión con un potente equipo de sonido guió la caravana que nunca pudo verse en su totalidad. Cuando la cola estaba en las vías y Olascoaga, la cabeza pisaba la esquina de Santiago del Estero y Roca, poco después del mediodía. León Gieco, en su interpretación del tema «El Angel de la bicicleta», marcaron el ritmo y el sentimiento de la caminata que, a la par de cánticos que ya son clásicos, sumó los aplausos típicos de las marchas de silencio, que se usan para pedir justicia.
En una de las columnas más vigorosas y en primera línea estuvieron los compañeros de Fuentealba en el Centro Provincial de Enseñanza Medio 69, en el barrio Cuenca XV.
En el acto, hubo una fuerte presencia de dirigentes y afiliados del gremio rionegrino UNTER, con el secretario general Carlos Tolosa.
«Carlos me enseñó a no bajar los brazos, no los estoy bajando ¡Hasta siempre!», afirmó desde el escenario Sandra Rodríguez, la viuda de Carlos Fuentealba en un conmovedor discurso en el que reivindicó la lucha de su marido, asesinado hace una semana luego de recibir el impacto de una granada de gas en la cabeza.
El gremio definirá hoy cómo sigue la protesta mientras que en la Legislatura se presentará el pedido de juicio político.