En una jornada violenta, llegan más tropas a Irak

Al menos trece personas perdieron la vida ayer en Irak producto de varios ataques, entre ellas cinco soldados de EE. UU. Bush envió 3.200 militares para apoyar el plan de seguridad.

Por Redacción

BAGDAD (Télam/AFP).- Al menos trece personas murieron ayer en distintos hechos de violencia relacionados con el accionar de la insurgencia en Irak, entre ellas cinco soldados de Estados Unidos, lo que elevó a 24 el número de bajas estadounidenses en las últimas 48 horas en el país del Golfo Pérsico. Mientras tanto, unos 3.200 militares estadounidenses llegaron a Bagdad para apoyar el nuevo plan de seguridad de la capital.

Los cinco soldados murieron en un enfrentamiento armado con milicianos rebeldes registrado ayer en la provincia de Al Ambar, centro de Irak, informó el comando de las tropas estadounidenses en Bagdad, consignó la agencia italiana ANSA.

De los 24 soldados fallecidos el sábado, la mitad viajaba en un helicóptero artillado derribado en el noreste de Bagdad, aunque el ejército estadounidense no confirmó que el aparato cayera por fuego enemigo. Además, seis iraquíes murieron y decenas fueron heridos al estallar una bomba en un ómnibus de pasajeros en el centro de Bagdad, informó la policía local.

Además, un civil murió ayer luego de que un atacante suicida hiciera estallar una bomba al paso de un patrulla militar iraquí en Mosul, 400 kilómetros al norte de Bagdad, informó un vocero de la policía de esa ciudad citado por la agencia Ansa.

También murieron un soldado británico y otros cuatro fueron heridos por un ataque con granadas contra el vehículo en el que viajaban, informó el Ministerio de Defensa en Londres. El militar, cuya identidad aún no fue dada a conocer, perdió la vida cuando el tanque en el que se desplazaba en el norte de la ciudad de Basora, fue blanco de un ataque de mortero. Entre los cuatro soldados heridos, «uno está en condición seria», señaló el informe.

Unos 7.200 soldados británicos están en Irak, la mayoría en la provincia de Basora. Londres tiene previsto retirar la mayor parte antes de fin año.

En tanto, las fuerzas armadas estadounidenses concretaron ayer el arribo a Bagdad del primer grupo de soldados adicionales dispuesto por el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, para poner fin a la violencia sectaria en la capital iraquí. «La fuerza multinacional agregó esta semana una nueva brigada norteamericana al dispositivo de las fuerzas iraquíes dentro y alrededor de Bagdad», informó el comando norteamericano en Irak en un comunicado.

El presidente norteamericano George W. Bush había anunciado el 11 de enero pasado el envío de 21.000 soldados más a Irak.

Por otro lado, la corriente del líder chiíta Moqtada Al Sadr anunció ayer que finalizará el boicot al gobierno iraquí, decidido el 29 de noviembre pasado, por haber recibido garantías de que sus demandas serán acogidas. «Volvemos a participar en el proceso político», declaró el diputado sadrista Sale Hassan Issa al Ogaili. «Hemos firmado un acuerdo con el Parlamento que prevé el debate de un cronograma para el retiro de las tropas estadounidenses», agregó. El bloque de Sadr, que cuenta con 32 de los 275 diputados del parlamento iraquí y controla cinco ministerios, retiró su apoyo al gobierno, a finales de noviembre de 2006, en protesta por un encuentro entre el primer ministro, el chiita Nuri Al Maliki, y Bush.

En tanto, la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, afirmó ayer que su país tiene «la responsabilidad ante el mundo de llevar la estabilidad a Irak».

«En Medio Oriente se vive una revolución social y política. Las fronteras de Irak se trazaron por encima de fosas étnicas y religiosas. Pero ahora, por primera vez, estamos ante el desafío de solucionar esas diferencias por la vía política», dijo Rice al semanario alemán Der Spiegel.