El Gobierno volvió a postergar el aumento de los impuestos a los combustibles hasta noviembre
Para amortiguar el impacto en los precios, el Ejecutivo aplazó por un mes la actualización del ICL y el IDC. La nafta y el gasoil ya registraron aumentos de hasta el 5% en septiembre por el salto del petróleo internacional.
La medida no significa que los valores en los surtidores queden congelados. Foto gentileza.
El Gobierno nacional decidió postergar por un mes la actualización de los impuestos que gravan a los combustibles, con el objetivo de evitar un nuevo impacto directo en los precios de la nafta y el gasoil durante el mes de octubre.
La medida fue oficializada a través del Decreto 1126/2026, publicado en el Boletín Oficial y firmado por el presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Diego Santilli y el ministro de Economía Luis Caputo, que aplaza hasta principios de noviembre todas las actualizaciones pendientes de los gravámenes sobre los combustibles.
El ajuste impositivo estaba previsto para aplicarse este jueves 1° de octubre. De esta manera, al igual que ocurrió en abril, junio y septiembre, sin embargo el Ejecutivo optó por un diferimiento total para continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible y contener la escalada inflacionaria.
Cómo funciona el impuesto y qué montos siguen demorados
La actualización del Impuesto sobre los Combustibles Líquidos (ICL) y del Dióxido de Carbono (IDC) se calcula sobre la base de la inflación acumulada trimestral y se traslada de manera directa a los valores finales en las estaciones de servicio de todo el país.
Si bien la actual gestión implementó incrementos parciales desde el inicio de su mandato, aún continúan demorados los incrementos correspondientes a parte de 2024, la totalidad de 2025 y el primer tramo de este año, acumulando un retraso significativo en el esquema tributario del sector.
A pesar de la tregua impositiva dispuesta por la Casa Rosada, los conductores ya debieron afrontar subas en los surtidores en los últimos días de septiembre. Las principales petroleras que operan en el país aplicaron incrementos de entre el 2% y el 5%, mientras que YPF ajustó sus valores un 1%.
Estos aumentos respondieron principalmente a la necesidad de acomodar los precios locales tras el fuerte repunte del barril de petróleo Brent, la referencia para el mercado argentino, que se ubicó por encima de los US$100 debido a la prolongación del conflicto en Medio Oriente.
Un reciente estudio de Surtidores reveló que las variaciones interanuales en la venta de combustibles por marca reflejaron descensos moderados alineados con la tendencia general, donde la mayoría de las compañías operó con leves retrocesos en torno al 2% o 3%, a excepción de casos puntuales. Esto evidencia que el mapa de comercialización minorista conserva sus proporciones habituales a pesar del contexto de ajuste interanual.
A nivel geográfico, el desempeño de las ventas estuvo marcado por fuertes disparidades provinciales. Provincias como Neuquén lideraron el crecimiento con un notable incremento del 10,37% (alcanzando los 38.474 m3), acompañadas por subas positivas en Córdoba (3,35%), La Pampa (3,09%) y San Luis (2,26%), lo que demuestra dinamismo en economías regionales.
El Gobierno nacional decidió postergar por un mes la actualización de los impuestos que gravan a los combustibles, con el objetivo de evitar un nuevo impacto directo en los precios de la nafta y el gasoil durante el mes de octubre.
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