Neuquén presentó el proyecto geotérmico Domuyo ante actores clave

Representantes de la Agencia de Inversiones neuquina participaron del noveno congreso Geotérmico para América Latina y el Caribe, que se realizó en México. Estuvieron presentes referentes de diversos países, empresas y los principales bancos financieros.

Recientemente se celebró el noveno congreso Geotérmico para América Latina y el Caribe en México (Geolac), del que participó el titular de la Agencia de Inversiones de Neuquén (ADI NQN) José Brillo y el geólogo Carlos Esteban. Presentaron el proyecto de la planta piloto Domuyo frente a representantes de diversos países, empresarios y bancos de inversión.

«En este encuentro participaron los principales bancos internacionales que financian proyectos de geotermia y también empresas vinculadas al sector tecnológico. Realmente fue muy importante para Neuquén estar en este evento«, celebró el referente en diálogo con Energía On. Brillo fue invitado a participar y exponer sobre el proyecto.

El evento fue organizado por New Energy Events con la colaboración del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial. Busca «fomentar conexiones y compartir información y demostrar todo el potencial de la geotermia y sus aplicaciones asociadas, para la independencia energética y los objetivos de descarbonización» de la región, explicaron desde el gobierno provincial.

Según indicó Brillo, en el congreso todos los países representados estuvieron de acuerdo en que hay una «nueva concepción de la geotermia distinta a la que teníamos hasta ahora. Antes, la geotermia era producir energía eléctrica. Hoy tiene multiples usos como la la calefacción de viviendas, ambientes, hidroponia y actividades de deshidratación de alimentos».

Respecto al proyecto, «nosotros ya tuvimos un avance en lo que es el financiamiento por parte del BID. Ya lo tenemos aprobado para los estudios sociales y ambientales de toda la zona de competencia de Domuyo, que es el área del volcán desde Varvarco hasta Aguas Calientes», indico Brillo. El BID «ya tiene una muy buena relacion con la provincia de Neuquén», aseguró.

Brillo fue invitado a participar y a exponer sobre el proyecto Domuyo. Foto: gentileza.

Omar Gutiérrez fue quien solicitó el financiamiento. Una vez aprobado, iniciaron las tareas para los estudios sociales y ambientales. «Sociólogos y especialistas ponen en contacto a la comunidad con las características del proyecto y se les comenta de qué manera se va a desarrollar el mismo. En esto también participa gente de áreas naturales protegidas», expresó.

Con el aumento de temperatura, los estudios iniciaron este 14 de noviembre y tardará unos seis meses en llevarse a cabo. Según estimó el referente, en abril ya estarían los resultados. De forma paralela, en este periodo «se va a llevar adelante la diagramación de lo que es la primera perforación«, explicó.

Con los nuevos estudios se revisarán los anteriores que se hicieron a partir de la colaboración técnica de organismos internacionales como fueron la Agencia de Cooperación de Japón (JICA) y también la Agencia de Cooperación Italiana. Ambas «estuvieron trabajando previamente durante varios años analizando las características del proyecto«, destacó Brillo.

Para mediados del año que viene esperan ya tener definido el lugar donde se realizará la perforación para «poner una planta modular de 5MW que va a ser experimental para generar energía geotérmica«. El referente destacó que «también hubo apoyo de Nación a partir de un programa de desarrollo para estas actividades».

El proyecto de Argentina pasaría a ser el primero en el país «porque si bien se están desarrollando otros proyectos en el norte, no hay otro tan avanzado en este momento«, destacó. «Yo imagino en Domuyo una serie de actividades que van a tener que ver con la geotermia y vamos a tener menos dependencia de las líneas eléctricas para llevar esta energía a los lugares que se consumirá», subrayó.

En términos de generación de empleo, Brillo señaló que se darán no sólo «en la generación eléctrica, sino en todas las actividades derivadas y en las externalidades en una zona que es poco poblada, con 30.000 habitantes». Será en las áreas de «infraestructura y servicios asociados, construcción de caminos, líneas eléctricas, internet, instalaciones de salud y seguridad, comercios, venta de combustibles«.

El objetivo es que la energía «se consiga en el mismo lugar«, ya que localidades cercanas al área del proyecto, como Varvarco y Las Ovejas, sufren cortes frecuentes de energía eléctrica. “Domuyo tiene una capacidad de 100 megavatios. Es como el parque eólico Vientos Neuquinos», comparó. La ventaja de la geotermia frente a otras fuentes de energía es que está disponible las 24 horas del día.


El proyecto Domuyo, una historia que comenzó cuatro décadas atrás


La intención de conocer las potencialidades de Domuyo comenzaron hace 40 años. Según datos que compartió Brillo, en 1982 se llevaron a cabo los primeros trabajos de exploración a partir del gobierno nacional y JICA (Agencia de Cooperacion Internacional del Japon). Esta primera fase incluyó trabajos de reconocimiento en un área de 15.000 km2.

Al año siguiente avanzaron con la segunda fase de exploración donde realizaron relevamientos geológicos, petrográficos, de geoquímica e hidrología y gravimétricos sobre un área de 200 km2. En 1984 alcanzaron la tercera fase con relevamientos sísmicos y eléctricos. A su vez, se ejecutaron 12 pozos de gradiente de 100 metros cada uno, se realizó un modelo conceptual y se llegó a la prefactibilidad del proyecto.

El próximo hito del proyecto se dio recién en 2010, cuando ADI-NQN adquirió los derechos de exploración y explotación de recurso geotérmico de las propiedades Maitena y Maria Victoria, cubriendo un área de 9.502 hecráreas.

En 2016 a través del Programa de Estudios del Sector energético (PESE), la agencia en conjunto con el gobierno nacional ejecutan el estudio “Modelo Conceptual del Campo Geotérmico del Proyecto Domuyo”. Consistió en aplicar nuevas técnicas geofísicas y actualizar el modelo conceptual. «Los resultados arrojaron un potencial de 90MW y la definición de targets de perforación», indicó.

Llegado 2020 comenzaron las gestiones con el BID para financiar el proyecto. Para 2021 se trabajó con el gobierno nacional la priorización del proyecto, como así también la construcción de la línea de transmisión de 132 kV entre la zona del Domuyo y la Estación Transformadora de Chos Malal con el financiamiento del BID.

Con un trabajo conjunto, obtuvieron una cooperación técnica y económica no reintegrable del BID para la ejecución de los estudios sociales y ambientales del proyecto. La inversión aproximada es de 200.000 dólares. BID contrató a Geokeri, una consultora mexicana especialista en geotermia, para actualizar los estudios técnicos.

La misma consultora fue contratada este año para actualizar el modelo conceptual geotérmico con una inversión 3D de datos magnetotelúricos, definir el objetivo de perforación exploratoria, generar un plan de perforación y apoyo en la formulación de documentación para el programa de desarrollo del proyecto.

Este año BID licitó los estudios sociales y ambientales, siendo la consultora internacional RINA la adjudicataria. En junio se firmó el contrato y en julio la consultora y delegados del BID visitaron la zona del proyecto para iniciar las tareas de los estudios socioambientales, que comenzaron este 14 de noviembre.


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