TGS, a un paso de embarcarse en el sueño del GNL

La compañía definirá antes de fin de año el inicio de una planta modular de licuefacción. El proyecto es de tipo modular y prevé iniciar con una capacidad de 4 millones de metros cúbicos.




Mientras en estos días el aprovisionamiento de gas natural para el invierno es una preocupación en Argentina, algunas empresas no dejan que, como en el dicho, el árbol tape al bosque, y es por eso que avanzan con proyectos para aprovechar en poco tiempo el potencial del gas de Vaca Muerta. Uno de esos proyectos es la creación de la que podría ser la primera planta de licuefacción de gas del país, que elabora Transportadora Gas del Sur (TGS), junto con Excelerate Energy y que podría concretarse en toda una realidad antes de fin de año.

Así lo precisó el CEO de TGS, Oscar Sardi, quien sostuvo que “en TGS desde hace tiempo que venimos trabajando en un proyecto junto con Excelerate, comenzando con módulos de 4 millones de metros cúbicos por día, y estamos en el proceso de estudio pero hay una decisión de los accionistas de avanzar y tomar la decisión de inversión antes de fin de año”.

El estudio este desarrollo comenzó hace varios años pero se ralentizó en especial por el impacto de la pandemia que en su primer año además depreció considerablemente el precio del gas natural licuado (GNL).

Pero la iniciativa no se descartó y siguió adelante al punto que, como precisó Sardi, la decisión de iniciar la obra está a la vuelta de la esquina.

“Hoy el mundo tiene un consumo de 300 millones de toneladas al año de GNL y se espera que llegue en poco tiempo a las 700 toneladas”, indicó Sardi graficando la expansión que se espera que tenga este mercado.

En números

500
millones de dólares es el costo estimado de inversión para cada etapa de la planta licuefactora.

“Esta planta de 1 millón de toneladas al año, con lo cual no es nada ante la demanda mundial”, agregó Sardi y enfatizó que “lo más importante es que el recurso está y el gasoducto va a estar”.

Precisamente, la construcción del gasoducto Presidente Néstor Kirchner es la pieza clave para que la planta licuefactora de gas pueda funcionar, ya que permitirá no solo ampliar la producción de gas de Vaca Muerta, sino también contar con importantes saldos exportables en los meses de menor consumo del país.

Mientras la licitación para la construcción del gasoducto ya comenzó a rodar y se espera que esté operativo para mediados del año que viene, desde TGS se detalló que con la primera etapa de esta obra que forma parte del Plan Transport.Ar la firma estará en condiciones de poder comenzar a operar en la planta de GNL por su característica de ser modular.

El titular de TGS aseguró que “es muy alentador que los accionistas tomen este año la decisión de inversión” ya que destacó que “son oportunidades que como país no podemos perder”.


Cómo es la planta que diseña TGS


A diferencia de otros proyectos que se han planteado para el desarrollo de grandes plantas de licuefacción con plazos de construcción de cuatro años y costos por sobre los 5.000 millones de dólares, el proyecto que desarrollaron TGS y Excelerate Energy es escalable y parte de un primer paso mucho más rápido y económico.

Según explicaron desde las empresas el diseño inicial contempla un módulo para el licuado de hasta 1 MPTA, el equivalente a 4 millones de metros cúbicos de gas natural por día.

Ese primer módulo tendría un plazo de construcción mucho más reducido, de unos 24 meses, ya que no se prevé la construcción de un 100% de las instalaciones en tierra, sino que mientras la planta licuefactora sí estaría en tierra firme, el plan contempla que el almacenamiento sea por medio de una solución flotante.

Es por esto que el costo de desarrollo también mucho más accesible, de entre 400 y 500 millones de dólares para cada módulo. El proyecto contempla que el desarrollo sea escalable, pudiendo sumar hasta cuatro módulos para procesar en conjunto un máximo de 16 millones de metros cúbicos de gas natural por día.

La licuefacción es un proceso que se realiza por medio del frío y presión, al someter al gas natural a temperaturas de menos de 160 grados. Esto hace que el gas pierda su condición de gaseoso y pase a ser líquido, con lo cual se reduce 600 veces su tamaño, facilitando el transporte de enormes cantidades de gas en buques.

Si bien Argentina tiene más experiencia en la compra de GNL que en su venta, desde YPF se desarrolló en 2018 un proyecto licuefactor en una barcaza que funcionó en el puerto de Ingeniero White.

Ese desarrollo, que se dio en las ventanas de menor consumo de gas del país no tuvo un buen saldo, ya que no solo los precios del GNL en ese momento eran bajos. Además, desde YPF se resolvió cancelar anticipadamente el contrato de alquiler de la barcaza que se había bautizado Tango, lo cual implicó una costosa multa de parte de la firma propietaria.

El escenario ahora es muy diferente a los 3 dólares por millón de BTU que se comercializaba entonces el GNL, por lo cual no solo TGS y Excelerate están entusiasmadas con el desarrollo de este tipo de iniciativas.


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