“Engaños y algo más”
Con el fragor de la despiadada lucha hacia la Presidencia, observamos la imponente propaganda en los medios, profesionalmente filmada, donde Daniel Scioli parecería ser el “rey de Persia”. Un potentado que sabe aprovechar muy bien los 35 millones recaudados en la rimbombante cena con los empresarios que pagaron el cubierto $ 100.000 cada comensal. Sabemos que a Scioli le gusta el dinero y mucho. Tal vez tanto como le gustaba a Néstor Kirchner –su amigo político–, habituado a tirar la manga sin fijarse a quién. Lo importante es no sacar de sus bolsillos ni una miserable moneda. Posee la euforia del individuo que cree que ya ha ganado su soñado escaño político que le quitó el sueño durante años. ¿Es posible imaginar a este volátil candidato preocuparse por los pobres fabricados en su gobierno y a los que hoy usa, descaradamente, para que lo voten? ¿Cuantos niños paupérrimos hubieran comido, tres raciones al día, con tanta plata derrochada en ridículas propagandas? Scioli obtuvo mucho dinero del gobierno K. No hubo “auditorías” que hayan podido detectar su destino. Se dedicó a acicalar “estadios de fútbol,“ siendo ese su principal interés. Ana María Boschetto, DNI 11.540.183 San Francisco – Córdoba
Ana María Boschetto, DNI 11.540.183 San Francisco – Córdoba