España: fuerte protesta contra el ajuste de Rajoy
La huelga tuvo una adhesión del 77%, según los sindicatos.
MADRID.- La segunda huelga general contra el gobierno de Mariano Rajoy en ocho meses, convocada por sus recortes en una España golpeada por la crisis económica, obtuvo ayer un “seguimiento masivo”, según los sindicatos. La jornada, que culminó con una gran manifestación en Madrid, acabó con graves disturbios en la capital española.
Policías y manifestantes se enfrentaron por la noche en Madrid en una batalla campal en las inmediaciones del Congreso de los Diputados, donde se habían congregaron miles de personas para una vigilia hasta la mañana de hoy, tras una multitudinaria manifestación de los sindicatos, acto central del día.
Las fuerzas de seguridad cargaron con gases lacrimógenos y postas de goma contra manifestantes que les lanzaban piedras, botellas y otros objetos. Contenedores, papeleras y un vehículo ardieron en la zona y los bomberos tuvieron que intervenir. Los disturbios se extendieron hasta las inmediaciones de la estación de Atocha. Hubo barricadas con contenedores ardiendo, destrozo de escaparates de comercios, marquesinas de autobuses y mobiliario urbano, además de lanzamientos de bengalas y petardos.
A lo largo de la jornada de huelga, las fuerzas de seguridad detuvieron a 142 personas, según el balance hecho por el Ministerio del Interior por la noche. Los heridos podrían ascender al centenar.
Durante el día, la policía ya había cargado en varias ocasiones contra huelguistas en Madrid, en la Gran Vía y en la Plaza de Cibeles, donde se concentraron varios centenares de sindicalistas, estudiantes y miembros del “movimiento de los indignados”, si bien hasta la noche no se habían registrado incidentes graves.
También en Barcelona hubo disturbios. Un grupo de manifestantes lanzó objetos contra las fuerzas de seguridad y quemó dos automóviles de policía.
Los dos grandes sindicatos, Comisiones Obreras (CCOO) y la Unión General de Trabajadores (UGT), proclamaron el “éxito” de la huelga general. Un 76,7% de los trabajadores, casi 9,2 millones de asalariados, secundaron el paro en un país que tiene ya casi 5,8 millones de desempleados y supera, por primera vez en su historia democrática, la tasa del 25% de la población activa.
La gran industria paró de forma masiva. El seguimiento fue también muy alto en el transporte, pero se respetaron los servicios mínimos. Hubo cancelaciones de vuelos y retrasos en aviones que despegaron, vagones a rebosar en los metros de Madrid y Barcelona.
El paro en España coincidió con otra huelga general en Portugal y con protestas y movilizaciones en otros países de la Unión Europea (UE) contra las políticas de austeridad imperantes. Durante la jornada de huelga hubo un centenar de manifestaciones en toda España. (AFP)