Esperanzas y dudas de una “nueva etapa”



Reacciones

El canciller de España, Miguel Angel Moratinos, se declaró satisfecho por la decisión del Gobierno de Raúl Castro de liberar a 52 opositores y afirmó que se “abre una nueva etapa” hacia una solución “definitiva” del problema de los presos políticos en Cuba. “Sentimos una enorme satisfacción. Se abre una nueva etapa en Cuba, con el deseo de zanjar definitivamente la cuestión de los presos”, declaró el ministro español en La Habana, en su primera reacción pública al anuncio de las liberaciones hecho por la Iglesia Católica cubana. “Me parece excelente, es una gran noticia”, dijo el secretario general de la OEA Miguel Insulza en rueda de prensa. “Siempre la liberación de personas es positiva”, afirmó. Estados Unidos reaccionó con cautela. La vocera del Departamento de Estado estadounidense, Virginia Staab dijo que “consideraríamos la liberación de los presos políticos como un hecho positivo, pero estamos buscando más detalles para confirmar los hechos”. Pero los disidentes cubanos tienen muchas dudas de que las excarcelaciones den paso a una verdadera transición o apertura en la isla. El clamor por los presos se avivó con las críticas que desató en la Unión Europea (UE), Estados Unidos y otros países la muerte en febrero del preso opositor Orlando Zapata, tras 85 días en huelga de hambre, y el ayuno de Fariñas. A raíz del caso de los 75, la UE impuso sanciones a la isla, levantadas en 2008 a iniciativa de España, que en los últimos años ha tratado de acercar a La Habana y Bruselas. Moratinos, quien logró la liberación de cuatro presos de los 75 en 2008 -todos emigrados a España- y otro en 2009, viajó la noche del lunes a Cuba para apoyar al cardenal Ortega y acelerar las excarcelaciones. El ministro, quien ya regresó a Europa, busca que el bloque levante la Posición Común, que desde 1996 condiciona la relación con Cuba a avances en derechos humanos. Moratinos dijo que estos “resultados positivos” que le permitan “convencer” a los socios europeos de revisar su política hacia Cuba. La “Primavera Negra” En marzo de 2003, en los mismos días en que estallaba la guerra de Irak, fueron detenidos varias decenas de disidentes en Cuba, según el gobierno cubano, por “servir a una potencia extranjera (Estados Unidos) y recibir dinero para derrocar al gobierno revolucionario”. A la ola de arrestos siguió rápidamente el enjuiciamiento de 75 de ellos, acusados de delitos contra la independencia e integridad del Estado e intentos de socavar los principios revolucionarios. Estos disidentes, conocidos a partir de entonces como el Grupo de los 75, fue condenado a un total de 1.453 años de cárcel La pena más alta, de 28 años, fue impuesta a Luis Enrique Ferrer García, mientras que la más baja seis años fue para Reynaldo Labrada, ya en libertad. En la información de la CCDHRN el promedio del total de penas arroja unos 20 años por persona.


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