¿Estética o salud?: la polémica por los protectores solares

No hay descuento ni figuran en el Programa Médico Obligatorio, ni en Precios Cuidados. ¿Algo más? Sí, este año muestran un aumento del 100% con respecto al verano anterior.



Aunque es una de las maneras más eficientes de prevenir el cáncer de piel, los protectores solares se venden como artículos estéticos o de cuidado personal. No hay descuento ni figuran en el Programa Médico Obligatorio, ni en Precios Cuidados.
¿Algo más? Sí, este año muestran un aumento del 100% con respecto al verano anterior (superior incluso a la inflación argentina interanual).


Los precios de los protectores van de los 400 a los 2.000 pesos, dependiendo de las marcas, el factor de protección, y el área que cubren (cuerpo o cara).


Ahora que empezó la temporada de pasar el día en el río o piletas, su necesidad crecerá. Y siguiendo las reglas que aconsejan ponerse protector solar cada dos horas, el envase no alcanza para pasar todo el verano.

En la lista de precios cuidados que corresponde a la patagonia hay siete variedades de chimichurri, aderezo a base de ají picante y hasta dos tipos de quitaesmalte, pero ni un solo protector solar.


Los filtros solares forman parte de la prevención del cáncer de piel y de otras enfermedades que se perjudican por los rayos solares. Deberían ser cubiertos por el plan médico obligatorio y se debe llegar a un acuerdo con las empresas para bajar sus elevados costos”, sostiene el doctor Pablo Pagano, dermatólogo de la Sociedad Argentina de Dermatología, que atiende en Neuquén.


El profesional agrega algo más que debería ocurrir en la Argentina con respecto a los filtros solares. “Ademas, como se hace en algunos países, debiera haber descuentos especiales para aquellos pacientes que ya padecen enfermedades, como cáncer de piel, lupus, etc”, dice Pagano.

Según estadísticas del Instituto Nacional del Cáncer (INC), el melanoma ocupa el puesto 21 entre los tipos de cáncer en la Argentina. Hay 2,5 casos cada 100.000 mujeres y 3,2 cada 100.000 varones. Según las estadísticas, hay 550 muertes anuales por melanoma.


Pagano insiste en que “la protección solar con filtros de amplio espectro ( UVA y UVB) junto con buenos hábitos frente a la exposición solar previene en un gran porcentaje la aparición de cáncer de piel”.

El proyecto que espera


Atento a esos datos, el diputado radical Fabio Quetglas presentó el 28 de marzo de este año un proyecto de ley para promover que los protectores solares tengan cobertura médica. La iniciativa ingresó a la Cámara Baja por la comisión de Salud, pero no avanzó porque durante la segunda mitad del año la comisión no se reunió.


“ Las Obras Sociales (…, las Entidades de Medicina Prepaga (Ley Nº 26.682), así como todos los agentes que brinden servicios médico-asistenciales a sus afiliados, independientemente de la figura jurídica que posean, incorporarán como prestación obligatoria la cobertura de protectores solares con factor 30 o superior, indicado a través de prescripción médica, de acuerdo al criterio del especialista que prescriba el producto necesario para proteger cada tipo de piel”, dice el artículo 1 del proyecto que, según el propio Quetglas ”debería ser ley el año que viene”
“En los últimos 20 años aumentó el cáncer de piel, por lo que es necesario incorporarlo bajo un criterio sanitario ya que esta enfermedad tiene elevados precios para la salud pública. Uno de los planes es incorporarlos en la cobertura, algo que debería determinar la ANMAT con un organismo de dermatología”, dijo el diputado.


El proyecto de ley explica las diferencias entre un producto cosmético y un medicamento, para justificar la cobertura médica que se propone. Según la Ley Federal de Alimentos, Medicamentos y Cosméticos se definen a los cosméticos por su uso como “artículos previstos para frotarse, verterse, rociarse o atomizarse, introducirse o de otra forma aplicarse en el cuerpo humano para limpiar, embellecer, aumentar el atractivo o modificar la apariencia”, mientras que los medicamentos son “artículos previstos para uso en el diagnóstico, cura, mitigación, tratamiento o prevención de enfermedades”.


Quetglas explica que “en la actualidad al interior de la comunidad médica existe la unánime coincidencia acerca de la necesidad de utilizar a diario protectores solares, al tiempo que limitar la exposición al sol en determinados períodos del día, como la manera más efectiva de contrarrestar el avance de las enfermedades de la piel. De este modo, el proyecto de ley no solo impulsa a que el producto deje de ser considerado como un producto de belleza, sino que también pase a integrar el Programa de Prestaciones del Plan Médico Obligatorio con el objetivo de que tenga cobertura médica completa” .


Con respecto a los niveles de factor de protección, el proyecto presentado por Quetglas considera que hasta 16 FPS resulta más acercado a un uso cosmético. De esa graduación hasta 30 FPS resulta adecuada para reducir el riesgo de cáncer de piel y el envejecimiento prematuro de la misma. Finalmente, los de FPS 50 o superior actúan como bloqueadores de los rayos solares por lo que su uso se recomienda a personas que requieren protección máxima, como pacientes con antecedentes de cáncer de piel o enfermedades fotosensibles.


Comentarios


¿Estética o salud?: la polémica por los protectores solares