Evo apela al pragmatismo para esquivar la ola de derrotas de izquierda
LA PAZ (AFP) – Si algo ha marcado la gestión de Evo Morales en diez años en el poder en Bolivia ha sido el pragmatismo, coinciden los analistas, alejándole de los postulados del Socialismo del Siglo XXI que promovió el difunto líder venezolano Hugo Chávez, y optando por una revolución “democrático-cultural”. El líder boliviano se juega su futuro político en el referéndum de mañana, que decide si autoriza una nueva reforma de la Constitución para permitirle gobernar un cuarto mandato. Los partidarios del No están aumentando mucho en las últimas semanas atizados por denuncias de corrupción que por primera vez lo han salpicado directamente . La ola de cambio que vive la región, con el acercamiento de Cuba y Estados Unidos, los reveses sufridos por el chavismo en Venezuela, el kirchnerismo en Argentina o el hartazgo de la población con el gobierno de Dilma Rousseff en Brasil, está calando también en Bolivia, donde la población empieza a cansarse de que el gobierno se perpetúe en el poder. “Evo Morales está muy consciente de que las derrotas de los gobiernos populistas de izquierda en Venezuela y Argentina lo ponen en la primera línea de lo que es el cambio ”, dice el analista boliviano Carlos Cordero. Por eso, “se ha distanciado de Venezuela” y su modelo y “ahora reivindica la revolución democrático-cultural”que ha empoderado a indígena y campesinos y ha fomentado una clase media poderosa, que ahora podría darle la espalda.