Fabio Bonnefoi no pudo zafar a pesar de que amenazaron y ofrecieron dinero a las víctimas

Un matrimonio que fue víctima de un robo cambió su declaración y desvinculó al imputado, pero los jueces entendieron que habían sido presionados.





Los jueces Bernardo Campana, Marcos Burgos y Guillermo Bustamante advirtieron que un matrimonio víctima de un violento robo la tarde del 18 de mayo de 2020 en su domicilio, había desvinculado en el juicio al imputado como uno de los autores del hecho delictivo. Sin embargo, el tribunal advirtió -tal como lo había denunciado la fiscalía- que los testigos habían sido presionados, amenazados y hasta les habían ofrecido dinero para cambiar sus declaraciones.

En cambio, la víctima del segundo robo atribuido por la fiscalía a Bonnefoi no dudó. El testigo señaló al imputado como una de los dos asaltantes que lo sorprendieron la tarde del 3 de junio del año pasado en su vivienda, ubicada en el campo La Paloma, en las afueras de Bariloche. Además, afirmó que fue el responsable del disparo con arma de fuego que lo hirió de gravedad.

Por eso, Campana, Burgos y Bustamente declararon culpable este miércoles por unanimidad a Bonnefoi como coautor del delito de robo agravado por el uso de arma de fuego, cuya idoneidad para el disparo no pudo acreditarse (porque el arma nunca fue hallada).

También lo declararon culpable por el delito de robo agravado por el uso de arma de fuego con aptitud para efectuar disparos, agravado por haber causado lesiones graves que pusieron en riesgo la vida de la víctima como producto de la violencia ejercida para efectuar el robo.

La audiencia se hizo este miércoles por videoconferencia. Bonnefoi siguió las alternativas desde el penal 3 de Bariloche donde se encuentra detenido con prisión preventiva.

El defensor particular Alejandro Pschunder reclamó la excarcelación de Bonnefoi. Alegó que el plazo máximo de un año para tener a una persona con prisión preventiva sin sentencia condenatoria firme, como lo prevé el Código Procesal Penal, había vencido. Planteó que la pareja del imputado cursa un embarazo de riesgo y alego que Bonnefoi necesita “seguir trabajando desde su domicilio y cuidar a su familia”.

Recordó que Aníbal Chavez Aguilar que tiene una condena a perpetua por un homicidio y está libre (con tobillera electrónica) porque se venció el plazo de la preventiva y aún no tiene sentencia firme. Sin embargo, el tribunal desestimó el reclamo de Pschunder.

La postura de los fiscales

En el juicio el fiscal jefe Martín Lozada, junto con los fiscales del caso Tomás Soto y Gerardo Miranda (adjunto) sostuvieron la acusación contra Bonnefoi por los dos robos. Lozada planteó en su alegato que razones de política criminal “aconsejan no dejar librada la persecución penal a la cambiante voluntad de la víctima, y sobre todo, cuando ella viene siendo objeto de amedrentamiento e intimidación, como resulta ser en este caso”.

“Y más aún, cuando los hechos investigados -tal cual resulta el presente caso- escapan al mero interés de la víctima al conmover la seguridad común y comprometer el interés público general”, advirtió al tribunal.

Soto y Miranda plantearon ante los jueces que la acusación por los dos robos se había probado. Los fiscales atribuyeron al imputado haber sido uno de los autores del robo con armas de fuego perpetrado la noche del 18 de mayo del año pasado, en un domicilio ubicado en la calle Fagnano de esta ciudad.

Alli, amenazaron a una mujer que estaba sola con su hijo. La madre intentó huir con el niño por las escaleras. Pero la alcanzaron. Bonnefoi la tomó del cabello, la arrojó con violencia contra el suelo. La mujer sufrió un traumatismo de tobillo derecho, con fractura del quinto metatarsiano.

Después, llegó su esposo a la casa y lo amenazaron hasta que les dijera donde tenía dinero. Los asaltantes se llevaron unos 130.000 pesos y 800 dólares. Huyeron en un auto. En el otro robo, que sucedió la tarde del 3 de junio de 2020, Bonnefoi le disparó a la víctima tras forcejear con el hombre y arrebatarle un pistolón. No estaba solo, pero el cómplice no fue identificado aún. Se fueron con 1.000 dólares y 8.000 pesos argentinos. Y se marcharon en un vehículo. La víctima sufrió lesiones graves, recordaron los fiscales.

Las declaraciones

Los jueces valoraron las declaraciones previas que el matrimonio brindó en la etapa de investigación donde habían reconocido a Bonnefoi como uno de los asaltantes y como el que portaba un arma de fuego.

Campana dio los fundamentos de la sentencia. Dijo que el matrimonio en el juicio había declarado que Bonnefoi “no fue uno de los autores”. El juez señaló que la mujer está embarazada “y nos transmitió su angustia”. Dijo que la testigo había relatado que por intermedio de una amiga le habían hecho llegar un ofrecimiento de dinero.

Por eso, Campana sostuvo que la testigo “en la audiencia de debate actuó sin libertad, seguramente perturbada por el miedo, las amenazas y los ofrecimientos recibidos”. Mencionó un audio que presentó la fiscalía como evidencia donde la mujer relataba que había sufrido amenazas y un ofrecimiento de dinero para retirar la denuncia.

“La cosa no quedó allí. También le dieron datos para reunirse con el abogado (defensor) en su estudio y elaborar un escrito en ese sentido”, advirtió el juez. Pschunder hacía gestos de desaprobación visiblemente incómodo, en la audiencia. “Mal podríamos los jueces hacer caso a esta nueva declaración de la víctima, obviamente generada a instancias del acusado para lograr su impunidad”, afirmó Campana.

“Estamos ante un caso de retractación producto de un acto ilícito y temerario fundado en una idea errada del proceso penal. Idea que ve al mismo como un ámbito dentro del cual se puede seguir delinquiendo con el fin de obtener la impunidad”, aseguró.

Recordó que la mujer había sido amenazada “cuando el acusado estaba prófugo y a pesar de que ellos (por el matrimonio) contaban con custodia policial. Descaradamente, a pesar de las medidas de seguridad, en el marco de las amenazas se les ofreció dinero y se los invitó a reunirse con el abogado de sus ofensores para hacer un escrito y dejar todo allí, en la nada”, señaló Campana en la sentencia.

Falta definir la pena

Dijo que el esposo se desdijo en el juicio de lo que había declarado cuando identificó a Bonnefoi. “Pensó que si declaraba la verdad su seguridad y la de su familia corrían un importante riesgo. No lo podemos justificar, pero lo entendemos ante los riesgos de las amenazas y los ofrecimientos de dinero”, sostuvo Campana.

“Es cierto que el defensor hizo poner de pie a Bonnefoi (en el juicio) y consiguió que los testigos afirmaran que el acusado no fue, pero esa expresión oral no se condice con un acto voluntario y libre, sino por el contrario por uno viciado por el temor y las argucias realizadas para torcer la voluntad de las víctimas del hecho”, enfatizó.

El juez explicó que si bien la testigo no vinculó las llamadas y el ofrecimiento de dinero con el imputado en el juicio, “sí lo hizo con el fiscal Inti Isla y además ello resulta por demás evidente”. Recordó que las filmaciones de las cámaras de seguridad captaron el vehículo del imputado rondando cerca de los dos domicilios donde ocurrieron los robos.

Dijo que el tribunal concluyó que tanto el primero como el segundo robo se encontraba “probada más allá de toda duda razonable la coautoría de Fabio Bonnefoi” y correspondía su declaración de responsabilidad.

En los próximos días se hará el juicio para definir la pena que le impondrán, aunque la mínima por los delitos atribuidos arranca en 6 años y 8 meses de prisión, explicaron fuentes judiciales.


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