Falla en hidroeléctrica pone en riesgo a 60.000 hectáreas productivas

Planicie Banderita seguirá fuera de servicio hasta mediados de noviembre. Si no es reparada antes del período de bajo caudal del río, no habrá suficiente agua para el consumo de seis localidades y el riego de la zona productiva del Alto Valle.





El complejo hidroeléctrico del río Neuquén está fuera de servicio desde el 10 de septiembre.

El complejo hidroeléctrico del río Neuquén está fuera de servicio desde el 10 de septiembre.

Desde el enorme black out que dejó al país a oscuras en el pasado Día del Padre, la presa hidroeléctrica Planicie Banderita ha tenido fallas recurrentes que la sacaron de servicio. La última se registró el pasado 10 de septiembre con la rotura de dos de las tres fases del transformador que hace funcionar al complejo, y mientras se estima que recién para mediados del mes que viene podría volver a funcionar, el agua para media docena de localidades y la producción de las 60.000 hectáreas del Alto Valle está en riesgo.

El jueves pasado se realizó en la sede porteña de la secretaría de Energía de la Nación un encuentro entre los gobiernos de Neuquén y Río Negro, las dos provincias afectadas por la falla de la central ubicada sobre el río Neuquén muy cerca de Vaca Muerta. También estuvo la firma operadora del complejo hidroeléctrico, Orazul Energy; la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC); representantes de ENEL, la titular de El Chocón; de la Compañía Mayorista del Mercado Eléctrico (Cammesa) y con la ausencia de los referentes del Ente Regulador (ENRE).

El encuentro se dio a una semana de que el gobierno de Río Negro presentara un amparo en contra de la secretaría de Energía de la Nación, como poder concedente, a raíz de que la salida de funcionamiento de la central hidroeléctrica impide el normal paso del agua por el río, obligando a usar el vertedero que genera una turbidez que afecta seriamente el servicio de agua potable en seis localidades ubicadas en esa provincia.

Sin embargo en el encuentro se planteó una situación mucho más grave que la actual. Se advirtió que si la parálisis del complejo se extiende más allá de mediados de diciembre, por la baja natural del caudal del río, no sólo no habría agua disponible para regar las 60.000 hectáreas de frutales del Alto Valle sino que incluso faltaría el recurso para unas 200.000 personas desde Campo Grande hasta General Roca.

En números

200.000
son las personas que podrían verse afectadas por la falta de agua para el consumo si la central no es reparada.

Por esa cuenta regresiva es que en el encuentro las partes acordaron que para reactivar el complejo se usará el transformador para emergencias que posee El Chocón. “Es el único que hay en el país porque estos son equipos especiales que se piden a medida y que tardan entre 8 y 12 meses en fabricarse”, explicó el titular de la Dirección Provincial de Aguas de Río Negro, Fernando Curetti.

Desde ENEL se solicitó que previamente a que parta desde El Chocón el equipo Nación firme una suerte de reaseguro de indemnidad, un blindaje, ante una eventual falla en El Chocón que al no contar con ese transformador dejaría parte de su capacidad fuera de disponibilidad.

“Por el diseño de El Chocón no les pasaría lo mismo que a Planicie Banderita que no puede funcionar sin este equipo, sino que los afectaría parcialmente”, explicó Curetti y agregó que “la preocupación de ellos es que desde el 2016 Planicie Banderita ha tenido cuatro fallas que coinciden con el ingreso de Orazul a su operación y que son la razón por la cual estamos exigiendo que se investigue si hubo una negligencia en este incidente porque es la gran sospecha que tenemos”.

En las represas la primera prioridad es el agua para consumo humano y rural y por último la electricidad y eso reclamamos”.

Fernando Curetti, superintendente DPA Río Negro.

A pesar de que la falla se registró hace más de un mes y afectó a dos de los tres transformadores de 16 a 500 kV que posee el complejo, aún no hay explicaciones oficiales sobre lo ocurrido.

Extraoficialmente lo que nos dijeron es que aparentemente hubo una falla en la aislación de un cable que hizo que se acciones un seccionador que fue el que rompió las dos fases del transformador”, indicó Curetti y agregó que “es preocupante que digan que esto pasó por un cable pelado”.

Mientras se define el operativo de traslado del equipo desde El Chocón, se supo que la maniobra de reactivación de la central tomará otras tres semanas más.

Es que según detalló Curetti: “Una vez que el equipo logre llegar a Planicie Banderita se tiene que iniciar la fase de instalación y pruebas para poner en funcionamiento esta fase que estiman que va a tomar otras dos semanas, por lo que recién estaría listo para mediados de noviembre”.

Y remarcó que “es por esto que insistimos con el turbinado en vacío para que pase el agua, porque no vamos a permitir que pase todo esto por priorizar el cuidado de una máquina”.

La fruticultura es la principal actividad de Río Negro. Foto: Archivo.

El reclamo por los mayores costos que genera la turbidez del agua del río

Uno de los puntos que el gobierno de Río Negro incluyó en el recurso de amparo que presentó a raíz de la falla de la central hidroeléctrica Planicie Banderita tiene que ver con quién paga los costos extra que implica el incidente.

Esto se debe a que al no poder funcionar la central, desde el mes pasado el agua es desviada por un vertedero que impacta en una parte del curso del río que pasó de un caudal de 12 metros cúbicos por segundo a tener más de 130 metros cúbicos por segundos, lo cual provoca una marcada turbidez en el agua.

“Esta turbidez obliga a los equipos a tener que consumir más energía eléctrica para poder potabilizar el agua, pero también a que se tenga que utilizar una cantidad mucho mayor de químicos para poder tratar el agua que recibe la población”, explicó el titular del Departamento Provincial de Aguas de Río Negro (DPA), Fernando Curetti.

Las sospechas

4
son las fallas que acumula desde el 2016 el complejo Cerros Colorados, del cual forma parte Planicie Banderita.

La falla afecta a media docena de localidades desde Campo Grande, pasando por Cinco Saltos, Cipolletti, Fernández Oro, Allen y General Roca. “Además de estar trabajando a destajo, planteamos en el amparo y en el encuentro con Nación que este sobrecosto no lo debe pagar Río Negro”, indicó Curetti.

En tanto que en las localidades ubicadas en la margen opuesta del río Neuquén, sobre la provincia de Neuquén, se registraron problemas similares pero con menor intensidad gracias a que los grandes municipios tienen la bocatoma sobre el lago Marí Menuco y no sobre el río.


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