Falta de agua en Neuquén: “Siempre el parche”
Desde que se transfirieron la distribución domiciliaria del agua y el sistema de saneamiento de Obras Sanitarias de la Nación, allá por el año 80, al constituido en ese entonces Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS), éste nunca pudo cumplir bien su cometido y ha dejado a distintas poblaciones en varias y frecuentes oportunidades sin servicio. En los distintos períodos de los gobiernos provinciales hasta la fecha no se aprovechó correctamente el extraordinario potencial hídrico que le brinda la naturaleza a la provincia de Neuquén para que la población se viera favorecida con un excelente servicio de distribución domiciliaria como debería ser, como se esperaba con la creación del ente mencionado, teniendo en cuenta en particular los dos hermosos ríos Neuquén y Limay (lamentablemente hoy contaminados) y otros que hacen que el agua sea un privilegio para los habitantes de esta provincia. Si observamos a lo largo de los distintos gobiernos y los años transcurridos desde la transferencia, en todas las gestiones se produjeron falencias en la distribución del agua potable y saneamiento sin que haya sido posible tener un verano sin cortes en el suministro, cortes que en algunos casos pasaron a dejar sin agua a una población entera por más de una semana, tal el caso de Cutral Co y Plaza Huincul. Siempre se optó por parchar, para salir del paso, las distintas roturas que se producían y se producen actualmente, con mayor frecuencia, con los cortes y el consiguiente perjuicio, molestia y fastidio para los consumidores, no obstante el esfuerzo en la labor por parte de los operarios del EPAS para subsanarlos. Hubo casos en que se cambiaron algunos tramos en las redes como el de avenida Argentina en la capital, que si bien se mejoró en parte cada dos por tres en esa avenida los cortes vuelven a ser noticia. Otro es el caso de la extensa tubería para surtir de agua a Cutral Co, inaugurada el 29 de octubre de 1995 con bombos y platillos por el gobernador y el intendente, quienes lo festejaron al día siguiente bañándose, ambos trajeados, en el programado acto a través de un caño instalado al efecto. Se suponía que el acueducto solucionaría definitivamente el problema del agua en la ciudad. La escena resultó una payasada, al poco tiempo el acueducto falló y la comarca sigue sufriendo con los cortes. No se ha instrumentado el reemplazo, por los gobiernos de turno, en su debido tiempo de las antiguas redes dañadas por el uso de años en algunas ciudades más pobladas, de tal manera que en la actualidad el crecimiento poblacional y las estructuras edilicias han superado ampliamente sus vetustas cañerías, algunas de 60 años de antigüedad, imposibilitadas de abastecer el consumo que requiere el desarrollo urbanístico cada vez más exigente. Vale la pena reproducir parte de un relevante fallo producido recientemente por la Corte Suprema de Justicia de la Nación que declara el acceso al agua potable un “derecho humano básico para la vida e indispensable para ejercer cualquier otro derecho”. Teniendo en cuenta precisamente las bondades que el territorio de nuestra provincia nos ofrece a pleno alcance de la mano para gozar del indispensable líquido y observando las falencias que sobre su aprovechamiento los gobiernos provinciales no han resuelto aún, a pesar del tiempo transcurrido y de haber contado en las distintas administraciones con un envidiable y abundante presupuesto anual, se hace necesario implementar medidas, como podría ser una política de Estado provincial para que el organismo creado en su oportunidad para tal fin, el Ente Provincial de Agua y Saneamiento, previo abocarse al estudio de una planificación e inversión esencial, cumpla correctamente el objetivo para el cual fue creado, dejando de lado las disputas entre poderes por su administración. Los vecinos lo agradeceremos. Máximo Diez DNI 5.450.466 Neuquén
Máximo Diez DNI 5.450.466 Neuquén
Desde que se transfirieron la distribución domiciliaria del agua y el sistema de saneamiento de Obras Sanitarias de la Nación, allá por el año 80, al constituido en ese entonces Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS), éste nunca pudo cumplir bien su cometido y ha dejado a distintas poblaciones en varias y frecuentes oportunidades sin servicio. En los distintos períodos de los gobiernos provinciales hasta la fecha no se aprovechó correctamente el extraordinario potencial hídrico que le brinda la naturaleza a la provincia de Neuquén para que la población se viera favorecida con un excelente servicio de distribución domiciliaria como debería ser, como se esperaba con la creación del ente mencionado, teniendo en cuenta en particular los dos hermosos ríos Neuquén y Limay (lamentablemente hoy contaminados) y otros que hacen que el agua sea un privilegio para los habitantes de esta provincia. Si observamos a lo largo de los distintos gobiernos y los años transcurridos desde la transferencia, en todas las gestiones se produjeron falencias en la distribución del agua potable y saneamiento sin que haya sido posible tener un verano sin cortes en el suministro, cortes que en algunos casos pasaron a dejar sin agua a una población entera por más de una semana, tal el caso de Cutral Co y Plaza Huincul. Siempre se optó por parchar, para salir del paso, las distintas roturas que se producían y se producen actualmente, con mayor frecuencia, con los cortes y el consiguiente perjuicio, molestia y fastidio para los consumidores, no obstante el esfuerzo en la labor por parte de los operarios del EPAS para subsanarlos. Hubo casos en que se cambiaron algunos tramos en las redes como el de avenida Argentina en la capital, que si bien se mejoró en parte cada dos por tres en esa avenida los cortes vuelven a ser noticia. Otro es el caso de la extensa tubería para surtir de agua a Cutral Co, inaugurada el 29 de octubre de 1995 con bombos y platillos por el gobernador y el intendente, quienes lo festejaron al día siguiente bañándose, ambos trajeados, en el programado acto a través de un caño instalado al efecto. Se suponía que el acueducto solucionaría definitivamente el problema del agua en la ciudad. La escena resultó una payasada, al poco tiempo el acueducto falló y la comarca sigue sufriendo con los cortes. No se ha instrumentado el reemplazo, por los gobiernos de turno, en su debido tiempo de las antiguas redes dañadas por el uso de años en algunas ciudades más pobladas, de tal manera que en la actualidad el crecimiento poblacional y las estructuras edilicias han superado ampliamente sus vetustas cañerías, algunas de 60 años de antigüedad, imposibilitadas de abastecer el consumo que requiere el desarrollo urbanístico cada vez más exigente. Vale la pena reproducir parte de un relevante fallo producido recientemente por la Corte Suprema de Justicia de la Nación que declara el acceso al agua potable un “derecho humano básico para la vida e indispensable para ejercer cualquier otro derecho”. Teniendo en cuenta precisamente las bondades que el territorio de nuestra provincia nos ofrece a pleno alcance de la mano para gozar del indispensable líquido y observando las falencias que sobre su aprovechamiento los gobiernos provinciales no han resuelto aún, a pesar del tiempo transcurrido y de haber contado en las distintas administraciones con un envidiable y abundante presupuesto anual, se hace necesario implementar medidas, como podría ser una política de Estado provincial para que el organismo creado en su oportunidad para tal fin, el Ente Provincial de Agua y Saneamiento, previo abocarse al estudio de una planificación e inversión esencial, cumpla correctamente el objetivo para el cual fue creado, dejando de lado las disputas entre poderes por su administración. Los vecinos lo agradeceremos. Máximo Diez DNI 5.450.466 Neuquén
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