Fin del sueño: Cipolletti cayó por penales en Mendoza

Gimnasia se impuso desde los doce pasos y eliminó al Albinegro en las semifinales de la Reválida.

Redacción

Por Redacción

Matías Alasia hizo lo de siempre y atajó tres penales, pero esta vez no fue suficiente. Jorge Gaitán decidió picar su disparo, falló y le dejó servida la victoria a Gimnasia, que superó 4-3 a Cipolletti, desde los 12 pasos, y terminó con la ilusión del ascenso a la Primera B Nacional. En los 90’ terminaron 1-1, el mismo resultado registrado en La Visera de Cemento, pero la alegría fue mendocina.

El equipo Albinegro hizo un gran partido en el Legrotaglie, pero dejó pasar muchas oportunidades en la primera mitad y lo pagó muy caro.

Con los equipos recién acomodados en la cancha, el Chueco Carrasco metió un gran disparo, que salvó Viola. Fue un aviso.

Con Cipo metido en campo rival, no sorprendió el gol visitante. Damián Jara se puso la pilcha de delantero y definió de manera magistral en el área grande. De espalda al arco, colgó al arquero local. Golazo y un estadio mudo.

El Lobo mendocino recién se metió en partido después de los 15, cuando apareció Palacios Alvarenga. Sin embargo no llegó con frecuencia y fue bien controlado por la defensa de Cipo.

Las chances de Gimnasia llegaron principalmente por pelota parada. Por momentos, el equipo del Ruso Homann abusó de las faltas y eso permitió que el local tenga un par de tiros libres con cierto peligro.

Sin embargo, las oportunidades más concretas fueron de Cipolletti. A los 24, Germán Weiner se lo perdió mano a mano con Viola. Definió al primer palo y el 1 salvó de milagro. Pero la más clara fue a los 33, cuando el Eléctrico se lo perdió de manera increíble luego de una gran habilitación de Ávila.

En el arranque del complemento, Cipo siguió con el dominio, pero en una jugada aislada, el Lobo llegó al empate. Luego de muchos rebotes, Yair Marín estableció la paridad.

A partir de ahí el partido entró en un pozo y los dos tuvieron pocas ideas para llegar al área rival. De todos modos, el Albinegro siempre mereció más.

Los minutos pasaron y llegaron los penales. Patearon 14 y acercaron la mitad, y en el reparto ligó Gimnasia, por 4-3.

Los dos arqueros estuvieron soberbios, porque atajaron tres cada uno. El único que erró resultó Gaitán y la pálida fue total, porque decidió picarla. La pelota viajó por arriba del travesaño y el sueño de Cipolletti quedó trunco. El Lobo jugará la final con Mitre de Santiago del Estero y el Albinegro, otra vez, tendrá que esperar.


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