Fiscal pide la máxima pena para el acusado de matar a su madre

La defensa asegura que el joven no tuvo “dolo homicida”.

Por Redacción

SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- El fiscal de Cámara Enrique Sánchez Gavier entendió que las lesiones que presentaba Adelina Sepúlveda y que finalmente ocasionaron su deceso “no son compatibles con la posibilidad de un accidente”, y sí con un “acometimiento” atribuido a su hijo, Sergio Peña. Al mismo tiempo, por considerar acreditada la relación filial entre los protagonistas (el acusado era hijo adoptivo de la víctima) pidió la pena de prisión perpetua para el acusado de ser autor de “homicidio calificado por el vínculo”. En su alegato, el fiscal subrayó que con posterioridad a la condena penal el defensor de Peña iniciar un juicio de rectificación de la filiación del muchacho, porque en esta etapa, la Cámara de juicio no tiene potestad para cuestionar o modificar los registros relativos al estado civil de una persona. El abogado defensor respondió ante ese argumento que “la filiación no es un estado civil, sino biológico”, y objetó cada uno de los indicios y pruebas que, a criterio del fiscal, comprometen al procesado. En el cierre de se alegato pidió a los jueces que absuelvan a Peña. Al acusado le atribuyen que durante la madrugada del 5 de agosto de 2007, antes de las 6:30, discutió con su madre, la tomó de los brazos y también del cuello y le aplicó dos golpes a la altura de la frente “con una tabla de madera”. De acuerdo con las conclusiones de los médicos forenses la mujer sufrió traumatismo de cráneo, una herida contuso cortante de 9 centímetros en la parte izquierda de la frente, y otra de 11 centímetros, en forma de “L”, ubicada en la parte central de la frente, y también presentaba equimosis en el cuello, en la cara anterior del tórax y en la parte inferior del brazo izquierdo. Las equimosis en diversos lugares del cuerpo y las dos heridas en la frente convencieron al fiscal Sánchez Gavier de que no se trató de un accidente. “No es posible que se haya caído en el hielo –como sugirió una testigo– porque además están las contusiones”, argumentó el fiscal de cámara, y recordó que el forense consideró “idónea para producir las lesiones” a la tabla de madera que fue secuestrada en la casa y que, a su juicio, fue esgrimida contra la víctima. Por último sostuvo la acusación de “homicidio calificado por el vínculo” y en atención a su falta de antecedentes pidió que le impongan a Peña pena de prisión perpetua, y no de reclusión, que era la segunda opción posible de acuerdo con lo que establece el Código Penal. “Él buscó salvarla” El defensor Rodolfo Rodrigo aseguró que el fiscal basó la acusación en “presunciones, indicios e incoherencias” para pedir esa pena extrema, “que únicamente se puede aplicar cuando no queda un atisbo de duda”, y señaló la ausencia del dolo homicida por parte de su defendido. “Hay una mujer muerta, pero no hay dolo. El dolo homicida busca la muerte, y él buscó salvarla, la llevó al hospital, buscó sangre para salvarla e hizo todo para que la mujer no muera”, dijo. Concluyó su alegato pidiendo la absolución de Sergio Peña y diciendo que “si lo condenan se comete una aberración jurídica”.

Peña no tiene antecedentes y afirma que no tuvo intención de matar a su madre adoptiva.