Fiscal pidió 22 años por un homicidio en Catriel

Por un escopetazo murió Nehemías Montecino. Hay un acusado como autor y otro como partícipe.

Redacción

Por Redacción

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Río Negro

CATRIEL (ACA).- Una pena de 22 años de prisión para Alfredo Díaz y para Rubén Alejandro Ríos fue lo que solicitó el fiscal de Cámara Gustavo Herrera en la última jornada del juicio oral y público por el asesinato de Nehemías Montecino, ocurrido el 30 de agosto de 2014 en esta ciudad. Para el representante del Ministerio Público Fiscal, ambos cometieron los delitos de “homicidio agravado por el uso de arma de fuego en concurso ideal con portación de arma de fuego de uso civil sin autorización legal”. En su alegato del lunes el fiscal acusó a los imputados “por entender acreditada la materialidad del hecho y la autoría de Díaz y la participación de Ríos”, según consta en acta del juicio que se llevó adelante ante la Cámara Criminal Segunda de Cipolletti, compuesta por los jueces Pablo Repetto, César Gutiérrez Elcaraz y Guillermo Baquero Lazcano. Nehemías Montecino fue víctima de un disparo en un ojo, descargado por una escopeta calibre 28. El tiro fue efectuado a mediana distancia cuando la víctima se encontraba en la esquina de Lima y Montreal del barrio Preiss. “Según las pericias llevadas adelante por el gabinete Criminalístico, el disparo fue realizado a una distancia mínima de un metro y no mayor a los cuatro metros”, expuso el fiscal. Por otro lado valoró el testimonio de un vecino de la víctima que “asegura que Ríos le preguntó a éste durante la madrugada por el paradero de Montecino, afirmando en reiteradas oportunidades que lo estaban buscando para matarlo”. Previo al ataque a balazos, durante la madrugada de ese mismo día, se desató una pelea en un local bailable “porque Nehemías tuvo problemas con una chica de apellido Díaz”, hermana del acusado, según relató el fiscal en su alegato. A raíz de aquella situación, destacó Herrera que Ríos “confesó libremente, sin ataduras, que él estaba con Díaz, que dio vueltas en el auto, que al final del boliche su cuñado salió exaltado, que buscó una escopeta en la casa y volvieron a salir. Dijo que no sabía que lo iban a matar, pero sí reconoció que Díaz llevaba la escopeta”. La defensa se opone Al momento del alegato de la defensa, el abogado de Díaz, Gerardo Tejeda, sostuvo que “ese día nadie vio a mi cliente pelear con la víctima (…) se retiró tranquilo del lugar”. Tejeda reprochó además la conducta de Ríos, afirmando que en su confesión brindó una versión “adaptada” a sus intereses particulares que involucra directamente a Díaz. “No es un buen criterio defenderse culpando a otro”, señaló Tejeda. Por su parte el abogado Juan Ignacio Scianca, como defensor de Ríos, acudió a “la falta de certezas” sobre la participación de su defendido por lo que pidió “la absolución” y “de manera subsidiaria, ante una condena, voy a solicitar la pena menor en virtud del carácter de partícipe”, argumentó Scianca. Los padres de la víctima, José Luis Montecino y Gladis Ramírez, también participaron del juicio como querellantes con la abogada María Denise Mari.


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