Gran malestar por el prolongado corte de energía

La empresa Edersa no brindó información sobre el apagón de casi cinco horas en la zona del Valle Inferior.

Redacción

Por Redacción

Si el movimiento de Semana Santa fue escaso en la capital rionegrina el prolongado corte de energía eléctrica de este sábado acentuó esa característica.

Fueron cuatro horas sin luz y se perdió toda la mañana. No sólo en Viedma sino también en la zona del puerto de San Antonio Este, Conesa, Guardia Mitre y San Javier.

La empresa Edersa proveedora de este servicio sólo informó que hubo una falla en la línea de 132 kilovatios que alimenta toda la zona. Agregó que se produjo una doble contingencia en el sistema de transporte de energía que alimenta Viedma. A pesar de la escasa explicación, según trascendidos las fallas se produjeron en transformadores que se encuentran entre Viedma y San Antonio Oeste.

Lo cierto es que pasadas las 7.30 se cortó la energía en toda esa amplia zona y recién fue retomado al mediodía. Los comercios que abrieron sus puertas después de un viernes feriado se encontraron con esta situación que, en algunos casos, generó nuevamente el cierre. Otros continuaron la atención -sin posnet- perdiendo también la compra porque el cliente tenía disponible sólo el plástico. Los cajeros tampoco funcionaron.

Otro dato llamativo producto del corte fueron las colas en las estaciones de servicios de Patagones. Dieron la imagen de un día previo a un nuevo aumento de combustibles. Es decir, las expendedoras viedmenses tampoco pudieron trabajar, sin calcular las pérdidas por el corte de la cadena de frío en algunos productos.

También perdieron la mañana laboral los lavaderos de ropa, de autos y peluquerías.

El hospital Zatti, por fortuna, funcionó con los equipos electrógenos que posee sin que se registrara ningún inconveniente.

De lo que no hay registro, hasta el momento, es si en algún hogar se sufrieron pérdidas o averías de electrodomésticos.

Las redes sociales explotaron a media mañana por la incertidumbre del regreso del servicio y los reclamos por los aumentos de las tarifas que no se traducen en una adecuada prestación ni mantenimiento de las líneas para evitar los cortes o, por lo menos, que no sean tan extensos.

Esta prolongada interrupción de energía en Viedma trajo al recuerdo una anterior de hace un par de años que se extendió por siete horas. No hubo luz de emergencia que resistiera y la venta de velas agotó el stock en los comercios. En esa oportunidad hasta el propio gobernador, Alberto Weretilneck, recorrió negocios en busca de esa llama que nunca se apaga, que algo ilumina y que no aumenta en forma desmesurada la tarifa.


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