Qué pasó con los salarios en junio 2026, según el Indec: Milei celebró el dato, pero advierten que el ingreso real cayó
El Índice de Salarios arrojó un alza del 2,4% para el sector formal y el presidente compartió el dato para criticar a "los periodistas ensobrados, los econochantas y los políticos demagogos". En contraste, la letra chica de los informes públicos y privados alerta sobre una merma del poder adquisitivo y el persistente deterioro del mercado laboral.
Foto: Gentileza.
La evolución del poder adquisitivo y el nivel de empleo se convirtieron en el centro de un intenso debate nacional tras la publicación de las últimas estadísticas oficiales correspondientes al mes de junio de 2026. La discusión se encendió cuando el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) dio a conocer que los ingresos de los trabajadores registrados experimentaron un alza promedio que logró superar levemente al Índice de Precios al Consumidor (IPC). Este escenario le brindó al Gobierno la oportunidad de capitalizar políticamente el avance salarial del 2,4% en el sector formal frente a un costo de vida que había marcado un 1,9% durante el sexto mes del año.
Apoyado estrictamente en estos números, el presidente Javier Milei no dudó en celebrar el hito económico a través de sus redes sociales y en eventos públicos, donde aprovechó también para insultar a los analistas y la prensa no oficialista. El mandatario aseguró que es falso que se estén destruyendo puestos de trabajo y ratificó que el peso del ajuste lo absorbió exclusivamente el sector público, al que califica de «casta». Sin embargo, el triunfalismo que emana desde la Casa Rosada choca de frente y contrasta fuertemente con una serie de informes paralelos que desarman la homogeneidad del relato oficial.
Detrás del entusiasmo presidencial, la letra chica de las mediciones de consultoras privadas, junto con datos oficiales de los ministerios de Capital Humano y Seguridad, pintan una radiografía mucho más crítica. Las cifras alternativas y complementarias advierten sobre una caída real de los ingresos deflactados, salarios privados que perforaron los niveles previos al cambio de Gobierno y la continua pérdida de miles de fuentes de empleo formal.
A este panorama se suma el dramático impacto social del sobreendeudamiento, el cual quedó expuesto al revelarse una alarmante suba en la tasa de suicidios dentro de las fuerzas federales impulsada por la asfixia financiera de los uniformados.
Qué dice el informe del Indec: economistas pusieron la lupa en la metodología
De acuerdo con el Índice de Salarios publicado por el organismo estadístico, el nivel general tuvo una variación positiva del 2,9% mensual durante junio de 2026. Este resultado general estuvo fuertemente impulsado por el sector privado no registrado, aunque los datos de este segmento acarrean un rezago de cinco meses por cuestiones metodológicas.
Para entender la dinámica del mes, resulta clave observar la desagregación de las subas:
- Sector Privado Registrado: aumentó un 1,9% mensual.
- Sector Público Total: registró un alza del 3,4% mensual.
- Subsector Público Nacional: creció un 1,1%.
- Subsector Público Provincial: avanzó un 2,0%.
- Sector Privado No Registrado: lideró las subas con un 4,4% mensual.
A pesar del avance mensual, el resultado no alcanza para revertir la erosión del último año. En el primer semestre de 2026, los salarios totales treparon un 18,5%, mientras que la inflación acumuló un avance del 16,8%. El sector privado registrado fue el más rezagado frente a los precios en la primera mitad del año, subiendo un 14,5%. Sin embargo, en términos interanuales, el índice general marcó un 35,7%.
El dato del sector público llamó poderosamente la atención del mercado. A pesar del fuerte recorte del gasto que mantiene el oficialismo, los estatales mostraron un salto del 3,4%. El propio Indec aclaró en el documento que esta diferencia aritmética frente a las subas del 1,1% nacional y el 2,0% provincial se explica «por el aumento salarial otorgado al personal de las universidades nacionales, que se incluye en el sector público total pero no en los subsectores mencionados». El mismo fue acordado el 10 de junio en el marco de la paritaria universitaria.
La celebración de Javier Milei por el dato de salarios
Apenas se conoció el reporte del organismo, el mandatario utilizó las cifras para apuntar contra sus críticos. En su cuenta de la red social X (ex Twitter), Milei apuntó: «Ups! De qué se van a dibujar los periodistas ensobrados, los econochantas y los políticos demagogos repetidores de relatos estúpidos? CIAO!».
Ups!
— Javier Milei (@JMilei) August 20, 2026
De qué se van a dibujar los periodistas ensobrados, los econochantas y los políticos demagogos repetidores de relatos estúpidos?
CIAO! https://t.co/1ZDvjMLhAA
La narrativa ya se venía anticipando durante su discurso en el Council of the Americas. Allí, el jefe de Estado negó que el modelo genere desempleo: «Esto prueba que también es mentira que se destruya un puesto de trabajo. ¿No les gusta? Bueno, mire, es lo que hay a la luz del entramado legal siniestro que teníamos en esta economía».
Además, defendió que la licuación de ingresos recayó donde correspondía. «Y lo otro, que también, digamos, no, ‘los salarios se están desplomando’. Mire, los salarios que verdaderamente se están desplomando solo del sector público. ¿Saben quién es el que peor le fue en esta economía en términos reales? A mí, que soy el único que no se modificó el sueldo desde que asumí. De hecho, soy el presidente que menos gana en América. Y si alguien hizo el ajuste, el ajuste cayó en el sector público, es decir, pagó la casta», enfatizó Milei.
Las advertencias de economistas y consultoras privadas sobre los salarios
La lupa de los especialistas desnudó rápidamente las inconsistencias del relato oficial. El economista Cristian Buteler expuso en sus redes sociales el error matemático de la medición estatal: «Si el salario público nacional subió 1.1% y el salario público provincial subió el 2%, cómo llegamos a que el sector público subió el 3.4%». Tras leer la aclaración metodológica sobre el peso de las universidades, concluyó: «O sea, digamos, el sector público nacional siempre está mal medido». También ironizó sobre el salto interanual del 59,5% de los informales reportado por el Indec: «Si siguen así antes de fin de año son ABC1».
Por su parte, la consultora económica Equilibra publicó un informe que contradice frontalmente el repunte celebrado. Según la firma, al deflactar los datos con la canasta actualizada (ENGHo 2017/18), el ingreso real registrado en realidad cayó un 0,2% mensual y un 4,1% interanual en junio, quedando un 10,9% por debajo del promedio de enero-septiembre 2023.
Además, Equilatera alertó que el ingreso disponible de 14,5 millones de personas se contrajo un 0,5% en el mes y un 6,9% interanual. Esta merma fue liderada precisamente por los asalariados privados formales (-1,4% mensual y -6,6% interanual).

Las previsiones de la firma para julio indican que la leve aceleración de la inflación (2,2%) impactó negativamente, dejando cualquier atisbo de recuperación supeditado enteramente a los privados formales.
Capital Humano confirmó la caída salarial y la destrucción de empleo
El festejo presidencial encuentra su mayor refutación en los propios reportes elaborados por el Ministerio de Capital Humano, conducido por Sandra Pettovello. El «Panorama mensual del trabajo registrado» publicado por dicha cartera reconoció oficialmente que «la capacidad de compra del salario medio del empleo registrado privado en junio volvió a retroceder por segundo mes consecutivo, a pesar de verificarse una sensible desaceleración de la inflación».
El documento detalló que el poder adquisitivo del sector privado cayó un 0,9% en la medición desestacionalizada de junio, profundizando el retroceso del 2,9% anotado en mayo. Este deterioro provocó que, por primera vez tras 20 meses consecutivos, el salario medio real perforara el piso de noviembre de 2023, ubicándose un 0,6% por debajo de los niveles que existían cuando Milei asumió la presidencia.
A esto se le suma que los salarios conformados de los principales Convenios Colectivos de Trabajo se redujeron un 0,7% real en los últimos dos meses debido a paritarias cerradas con cálculos de inflación futura a la baja.
A la licuación de ingresos se le suma un persistente deterioro laboral. Un segundo informe de Capital Humano reveló la pérdida de 9.059 empleos registrados durante mayo (una caída del 0,1%). La destrucción de puestos estuvo encabezada por la Construcción (-0,5%), el Comercio (-0,3%) y la Pesca (-2,9%). De este modo, la serie desestacionalizada se ubica un 3,8% por debajo de noviembre de 2023, consolidando la pérdida de 241.176 puestos de trabajo formales.
El impacto en las Fuerzas Armadas por el recorte en los salarios públicos
La afirmación presidencial de que la crisis afectó únicamente a la «casta» encuentra una realidad desgarradora dentro de las fuerzas de seguridad federales y las Fuerzas Armadas. El 19 de agosto, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, informó que la tasa de suicidios dentro de las instituciones experimentó un salto del 30% interanual durante 2025 (acompañando el alza nacional, que trepó de 2.300 casos en 2016 a 5.300 anuales).
Al analizar los motivos detrás de este flagelo, la funcionaria reconoció que el aspecto económico es un factor crítico. Monteoliva explicó que, además del abordaje psicológico, se encuentran implementando ayudas financieras debido a los altos niveles de sobreendeudamiento de los uniformados.
«Tenemos niveles de endeudamiento y muchas veces formal e informal al interior de las fuerzas. A veces en las fuerzas es el único que tiene un recibo de sueldo y sirve de garante al ámbito familiar», detalló la funcionaria.
A contramano del discurso de abundancia salarial en el sector formal, la ministra admitió que se encuentra en plena disputa junto al ministro de Defensa, Carlos Presti, para destrabar fondos con el equipo económico.
Aunque a principios de mes el Gobierno otorgó una suma fija de apenas $50.000 para el personal en actividad, la funcionaria aclaró que buscan un porcentaje definitivo que también incluya a los retirados, aunque evitó dar precisiones de cuándo se puede llegar a generar y qué porcentajes. «Yo quisiera que todos nuestros efectivos tengan lo que necesitan en el bolsillo. Nosotros no hablamos de aumento porque sabemos que es recomposición», sentenció.
La evolución del poder adquisitivo y el nivel de empleo se convirtieron en el centro de un intenso debate nacional tras la publicación de las últimas estadísticas oficiales correspondientes al mes de junio de 2026. La discusión se encendió cuando el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) dio a conocer que los ingresos de los trabajadores registrados experimentaron un alza promedio que logró superar levemente al Índice de Precios al Consumidor (IPC). Este escenario le brindó al Gobierno la oportunidad de capitalizar políticamente el avance salarial del 2,4% en el sector formal frente a un costo de vida que había marcado un 1,9% durante el sexto mes del año.
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