Guerra contra la corrupción les planteó De la Rúa a sus funcionarios 

En un asado para 147 personas en Olivos, les entregó 20 “recomendaciones”.

Redacción

Por Redacción

En un multitudinario asado ayer en Olivos al que fueron invitados los 147 ministros, secretarios y subsecretarios del Poder Ejecutivo, el presidente Fernando De la Rúa les entregó “20 recomendaciones” para el ejercicio de la función pública -una suerte de código de ética- en el que los instó a “ser implacables con la corrupción” y a “medir sus palabras” ante la prensa.

El mandatario presentó también una encuesta de Mora y Araujo que lo muestra muy bien posicionado ante la opinión pública y que indica que el 84% de los entrevistados cree que los gremios se oponen a la reforma laboral en defensa de sus propios intereses y no de la gente

Al iniciarse el encuentro, De la Rúa les entregó en mano a sus colaboradores las máximas que definió como “recomendaciones del presidente de la Nación a los ministros y funcionarios de su gobierno” y que, según reveló están inspiradas en una actitud similar del premier socialista de Francia, Lionel Jospin, “aunque adecuadas a nuestras circunstancias”.

A pesar de estar plasmada en el documento, el presidente se ocupó de resaltar en su discurso de bienvenida una de las recomendaciones: la necesidad de “hablar con responsabilidad” ante la prensa y de que los funcionarios resuelvan sus diferencias “en el ámbito correspondiente”. Clara alusión ésta al altercado que tuvieron el jueves dos secretarios de Estado (ver aparte).

Entre otras directivas, De la Rúa también les pidió a sus colaboradores que nunca pierdan de vista que están cumpliendo “un servicio a la Nación y al Pueblo” y “defiendan el interés y el bienestar de los ciudadanos en toda circunstancia y frente a cualquier influencia o presión”.

También les recomendó que guarden “la máxima austeridad”, que no acepten prebendas u obsequios, y que “denuncien judicialmente, previa verificación de los hechos, cualquier delito que conozcan por su función”.

Les solicitó que “no pierdan nunca contacto con la gente”, que “trabajen con alegría”, que “viajen y visiten con la máxima frecuencia el interior del país” y que “defiendan la libertad de prensa”, pero que “no utilicen o divulguen información conocida por la función para beneficio personal o de terceros o de un grupo”.

Enfasis en la anticorrupción

De la Rúa enfatizó en su mensaje que debían ser “implacables con la corrupción” y les ordenó que denuncien ante la Justicia “cualquier delito que conozcan” en el ámbito de su administración.

La instrucción coincidió con la difusión de un informe de la organización Transparencia Internacional que dio una mala calificación a la Argentina en el tema de la corrupción durante 1999.

Al inaugurar el encuentro, el primer mandatario subrayó que “la lucha contra la corrupción es prioritaria”, aunque sostuvo que “uno de sus presupuestos es actuar respetando la responsabilidad y la objetividad”.

En este marco indicó que las denuncias sobre eventuales irregularidades cometidas en la anterior gestión “se deben hacer en base a hechos concretos sobre los cuales pueda efectivamente actuar la Justicia”. De la Rúa llamó a “verificar primero los hechos, porque si se hace una imputación y después no se confirma, esto debilita el sentido de acción con que se debe actuar”.

Al explicar las actitudes que deben tomarse frente a la corrupción, De la Rúa indicó a sus funcionarios que “no debe consentirse una retribución que no corresponda” y les pidió que denuncien “cualquier presión o intento de retribución ilegal”.

También, invitó a los funcionarios a considerar “la idoneidad como condición primera para elegir a sus colaboradores y a convocarlos por su capacidad y no por su amistad, parentesco o partidismo”.

Sorprende esta parte del mensaje debido a que entre sus colaboradores más estrechos y funcionarios de primer nivel se hallan familiares suyos y amigos.

Luego de la apertura iniciada a las 9.45 los responsables de las subsecretarías del gabinete nacional se apartaron a un salón para conocerse y proponer en común detalles sobre cada área, en tanto lo mismo hicieron los secretarios de Estado.

Mientras tanto, comenzó a desarrollarse la propia reunión de gabinete con los ministros de cada área, encabezada por el jefe de Estado. Luego todos los integrantes del gabinete se reunieron en un plenario que fue coronado con un asado.

En la reunión, se abordaron otros temas prioritarios para la gestión gubernamental como la relación con Brasil, la reforma laboral y la situación de las provincias. (AR,DyN, Infosic y Télam) 

Austeridad y lluvia

Los intermitentes chaparrones que matizaron el mediodía de ayer en Buenos Aires aguaron las expectativas de los funcionarios de pasearse por la quinta presidencial de Olivos, que -según aseguró el propio presidente- “tiene las instalaciones preparadas para ser aprovechadas”.

Uno de los que se sintió más traicionado por la lluvia fue el ministro de Economía, José Luis Machinea, quien, en son de ahorro de gastos -que parece abarcar también a los de tintorería-, se quejó porque las gotas estropearían al traje recién estrenado.

Según contaron algunas fuentes, el asado fue tan austero como de austeridad estaban cargadas las 20 directrices de gobierno que el presidente distribuyó a sus funcionarios: asado, ensalada de lechuga y tomate, vino, gaseosas y agua.

El cambio de estilo también se vio en la Sala de Conferencias de la residencia: se quitó el cartel con la leyenda indicativa de la quinta presidencial de Olivos, copiado del de la Casa Blanca. (Télam)

De la Rúa, Ruckauf y Reutemann

Una encuesta de la consultora Mora y Araujo sobre la imagen de los dirigentes políticos ante la opinión pública ubica al presidente De la Rúa al tope de la lista y deja muy bien posicionados a los gobernadores del PJ Carlos Reutemann y Carlos Ruckauf.

En cambio, el ex presidente Carlos Menem “continúa fuertemente desgastado” en su imagen y está último en la lista, precedido por el ex candidato presidencial del PJ Eduardo Duhalde. Según el estudio, De la Rúa tiene 68 puntos de imagen positiva en el área metropolitana y 57 en el conurbano; lo sigue el ex presidente Raúl Alfonsín, con 53 y 45 respectivamente, y Reutemann en el tercer lugar, con 49 y 44.

El cuarto puesto lo ocupa Ruckauf, con 45 puntos de imagen positiva en la capital federal y 48 en el conurbano bonaerense, y a continuación la ministra de Desarrollo Social Graciela Fernández Meijide, con 44 y 38 puntos y Carlos Chacho Alvarez, con 40 y 32 puntos.

Detrás del vicepresidente de la Nación se ubica el ex ministro de Economía Domingo Cavallo, con 35 y 36 puntos en capital y conurbano.

Los veinte mandamientos del presidente

1. Cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes, sin excepciones ni privilegios.

2. Actuar con la convicción de que la función pública es un servicio a la Nación y al Pueblo que enaltece a quien la desempeña con dignidad y honradez.

3. Actuar con sencillez y generosidad. Recordar que el cargo no es una prerrogativa ni un privilegio, sino un deber y una misión. Trabajar con alegría, con fe, en la causa que asumimos.

4. Guardar la máxima austeridad en el manejo presupuestario y patrimonial del Estado, incluso en las cosas más simples. Preservar los recursos, contener el gasto y generar con el ejemplo la cultura del ahorro.

5. Defender el interés y bienestar de los ciudadanos en toda circunstancia y frente a cualquier influencia o presión. Ningún interés personal o de grupo puede estar por encima del interés de la Nación.

6. Observar siempre los principios de honestidad, probidad, rectitud y buena fe. Ejercer adecuados controles internos. Ser implacables con la corrupción.

7. La prioridad se crear más empleo, mejorar la educación y elevar la calidad de vida de los argentinos, promoviendo el crecimiento equitativo del conjunto del país y la defensa de los más humildes.

8. Atender a la gente, oir sus reclamos y preocupaciones. No perder nunca el contacto con ella, que da las mejores enseñanzas. Escapar a los entornos, rechazar las lisonjas.

9. Estudiar en profundidad cada proyecto de ley, decreto o resolución, verificando que dé solución justa a los problemas que trate.

10. Encarar la acción de gobierno con rapidez y eficiencia.

11. El diálogo, la tolerancia y la comprensión deben ser principios permanentes de la gestión.

12. Defender la libertad de prensa e informar con claridad los actos de gobierno.

13. La idoneidad es la condición primera para elegir a los colaboradores. Convocarlos por su capacidad y no por amistad, parentesco o partidismo. No permitir irregularidades, ausentismos o abusos.

14. Asumir la plena responsabilidad por el ejercicio del cargo.

15. No utilizar, ni divulgar información conocida por la función para beneficio personal de terceros o de un grupo.

16. Planificar la acción de cada ministerio en base a objetivos concretos.

17. No hay asuntos pequeños o prescindibles. Si no hay tiempo, organizar la atención de lo que falta y saber delegar.

18. Preservar la lealtad y solidaridad interior dentro del gobierno. Las diferencias de opinión deben resolverse en la discusión franca en el ámbito correspondiente.

19. Viajar y visitar con la máxima frecuencia al interior del país. Tomar contacto con las realidades provinciales.

20. Los pedidos de informes del Congreso deben responderse sin demora y con igual diligencia concurrir a sus citaciones suministrando toda la información requerida”. (DyN)

Cómo manejarse con la prensa

A pocas horas del primer cortocircuito entre funcionarios que trascendió a la opinión pública por una campaña publicitaria, el presidente de la Rúa instó a sus colaboradores a “hablar con gran responsabilidad ante la prensa”.

En un directo mensaje a sus colaboradores, De la Rúa remarcó la importancia de dar información a los medios aunque enfatizó que, para ello, “se debe hablar con propiedad y pensar dos veces las cosas antes de hablar”.

El presidente sugirió a sus ministros, secretarios y subsecretarios medir “cada una de sus palabras, porque lo que dicen influye sobre todo el gobierno”.

Esta frase se interpretó como una alusión al conflicto que enfrentó a los secretarios de Cultura y Comunicación, Darío Lopérfido, y de Lucha contra el Narcotráfico, Lorenzo Cortese, quienes disintieron a través de los medios en torno a una campaña contra la droga. (Infosic y DyN)


En un multitudinario asado ayer en Olivos al que fueron invitados los 147 ministros, secretarios y subsecretarios del Poder Ejecutivo, el presidente Fernando De la Rúa les entregó “20 recomendaciones” para el ejercicio de la función pública -una suerte de código de ética- en el que los instó a “ser implacables con la corrupción” y a “medir sus palabras” ante la prensa.

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