Con recortes en casi todas las partidas, el Gobierno mantuvo el superávit fiscal en marzo 2026

Ante la caída de la recaudación por la menor actividad económica, ejecutó recortes en la mayoría de las partidas, sólo se salvaron las transferencias a las Universidades.

Por Roberto Pico

Ante la fuerte caída de la recaudación por menor actividad económica y lejos de plantearse una alternativa a esta coyuntura, el Gobierno nacional decidió ampliar el recorte del gasto público en marzo para mantener el superávit fiscal.

El Gobierno ajustó más los gastos en marzo 2026 para mantener el superávit fiscal


El peso de este nuevo ajuste alcanzó a salarios, jubilaciones, prestaciones sociales y subsidios. La única excepción fueron las universidades porque se cumplió con la ley vigente. “El ancla fiscal no se negocia”, fue el mensaje a través de redes sociales que dejó el presidente, Javier Milei.

Los recursos nacionales sufrieron en marzo una baja real de 4,5%, que el Ministerio de Economía atribuyó a la reducción de impuestos, sin tomar en cuenta un posible menor nivel de producción y consumo.

Frente a este escenario, el jefe del Palacio de Hacienda, Luis Caputo, decidió “pisar” la caja, amplió los recortes y así pudo conseguir un saldo positivo.

Esta decisión tuvo efecto inmediato en las demoras en los recortes de recursos al PAMI, la postergación de los pagos a los prestadores de los servicios a discapacitados y en el freno de los subsidios al transporte, que derivó en el recorte de unidades en circulación, lo que afectó la frecuencia y problemas de traslado en el AMBA.

A esto debe sumarse la disminución en el giro de recursos a las provincias. Tal fue el golpe a las provincias que a mediados de marzo Milei y Caputo tuvieron que auxiliar a 12 provincias con adelantos de coparticipación federal.

Con este conjunto de medidas de impacto directo en la población, este jueves el Ministerio de Economía informó que en el mes pasado las cuentas del Estado nacional registraron un saldo positivo de $ 484.789 millones.

El resultado primario (gastos totales versus ingresos totales) fue favorable en $ 930.284 millones, a lo que luego se le deben descontar pagos de deuda pública por $ 445.495 millones para llegar al saldo final.

El Gobierno destacó como un logro el balance obtenido y precisó que el superávit acumula a marzo 0,2% del PIB, mientras que el primario es de 0,5% del PIB. Este último sirve como referencia para el acuerdo con el FMI y en el año debe ser de 1,4%.

Esta dinámica fue elogiada por el organismo multilateral en el Staff Report que se dio a conocer el miércoles y fue la base de la aprobación de la segunda revisión y la próxima llegada de U$S 1.000 millones.

Con la recaudación en caída y muchos sectores del entramado productivo y comercial estancados, Milei quiso cortar de raíz cualquier especulación y desde allí se explica el encendido discurso que dio el martes por la tarde en el cierre del Summit de AmCham donde se encargó con vehemencia de ratificar que el equilibrio de las cuentas públicas no se pondrá en riesgo.

De hecho, los ministros deberán presentar un nuevo recorte de gastos entre 20 y 25% en sus presupuestos antes del 30 de abril.

Esta decisión cuadra con lo planteado en el Presupuesto 2026, donde se estableció que, ante una caída de ingresos, se plantearía un nuevo recorte de gastos.

En términos absolutos, los ingresos totales del sector público nacional en marzo fueron $11.841.367 millones, con un alza de 25% interanual, pero con una caída real de 5,3%.

En tanto, los gastos primarios alcanzaron los $10.911.083 millones, que reflejan una caída de 5,3%, emparejando con la caída de recursos.

En lo que refiere a las prestaciones sociales, las mismas ascendieron a $ 8.054.193 millones y aquí el gobierno aplicó un recorte de 3,2%. Asimismo, la erogación en subsidios se redujo 50% a $ 258.209 millones.

Los gastos de funcionamiento, donde los salarios tienen un peso sustantivo, se redujeron 8,8% a $ 1.735.626 millones.

A su vez, las transferencias corrientes a las provincias fueron de $ 112.509 millones; se desplomaron 56% en términos reales.

El resto de los gastos corrientes se redujo 20%. En tanto, los gastos de capital en su conjunto se redujeron 30%.

De esta poda generalizada solo se salvaron las transferencias a las universidades. En marzo recibieron $ 369.370 millones, mientras que un año atrás apenas habían sido girados $ 32.176 millones. Esto obedece a que el gobierno tuvo que cumplir la Ley de Financiamiento Universitario.

Corresponsalía Buenos Aires


Ante la fuerte caída de la recaudación por menor actividad económica y lejos de plantearse una alternativa a esta coyuntura, el Gobierno nacional decidió ampliar el recorte del gasto público en marzo para mantener el superávit fiscal.

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