“Guerra de invitados” ilustró puja sobre Cuba

Por Redacción

Contexto

MIAMI/WASHINGTON (DPA).- La presencia de invitados en el discurso del Estado de la Unión dice tradicionalmente tanto como las palabras del presidente. Y este año, el palco de personalidades reflejó la división que existe en el Congreso por el acercamiento entre Estados Unidos y Cuba. Por un lado, el cooperante estadounidense Alan Gross, liberado de un cárcel cubana el mes pasado en el marco de la reanudación de relaciones entre ambos países y por ello, defensor de la nueva postura hacia la isla impulsada por el presidente, el demócrata Barack Obama. En el bando republicano, estaba el disidente cubano Jorge Luis García Pérez, “Antúnez”, muy crítico con el acercamiento entre los dos enemigos tradicionales, y Rosa María Payá, mucho más moderada e hija del opositor Oswaldo Payá, fallecido en el 2012. “Utilizaré esta oportunidad para denunciar la situación de los presos políticos que siguen encarcelados, para expresar nuestro desacuerdo con el Pacto Obama-Castro, ya que constituye una traición a los principios de libertad y democracia del pueblo cubano”, dijo Antúnez en un comunicado . Es habitual que en el discurso anual de Obama sobre el estado de la Unión se invite a personajes que la administración considera clave en la agenda política. En el palco de Obama, junto a la primera dama, Michelle Obama, estaban Gross y su esposa, agradecidos al presidente y abogados de la nueva política. Gross fue liberado por Cuba el 17 de diciembre del año pasado y tuvo como contrapartida la liberación de tres cubanos condenados por espionaje en Estados Unidos. El intercambio fue parte del acuerdo entre ambos países para iniciar otra era.