“Habría que suprimir el descuento”



La huelga del 31 de marzo fue contundente. A los asalariados les molesta el inverosímil “verso” del gobierno que, con artimañas e inventos absurdos, les quita un monto importante de su sueldo. Mucho o poco, se lo ganaron con esfuerzo a través de años de trabajo. Con sacrificio muchos, otros no, desarrollaron una carrera laboral ascendente para brindar un mínimo bienestar a su familia y forjar el futuro de sus hijos. A pesar de ello, hoy no existe el ahorro tendiente a la seguridad de la vejez. Las jubilaciones de 3.300 pesos, que cobra el 70% de la ciudadanía, sólo sirven de veneno lento que conduce a una muerte segura de los que las cobran. La reseña es breve, sólo para recordar. Lo fundamental de esta carta es que es tiempo perdido realizar tan magna paralización del país sólo para pedir que el gobierno eleve el monto del salario como parámetro del famoso y vergonzante descuento que en definitiva va a parar a las arcas particulares de quienes nos gobiernan. Lo que hay que pedir es “suprimir” totalmente el descuento a los salarios, terminar con este robo fingido que empobrece día a día a la población. No hay que temer pedir lo justo ni olvidarse de que los gobernantes son empleados del Estado con cierta jerarquía y que deben trabajar para suprimir la pobreza y hacer de éste, nuestro país, un sitio decente y habitable. Sarah Baxtell DNI 12.306.110 Bahía Blanca

Sarah Baxtell DNI 12.306.110 Bahía Blanca


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