Hacen un catálogo de las ballenas del Golfo San Matías con nombres votados por la gente

Lo lidera la bióloga Magdalena Arias, becaria postdoctoral del Conicet con apoyo de la Fundación Félix de Azara. Servirá para visibilizar el avistaje turístico y mejorar la gestión ambiental

¿Cómo son las ballenas francas que año tras año llegan para aparearse al Golfo San Matías, ubicado al norte de la Provincia de Río Negro? ¿Qué edad tienen? ¿Cuánto tiempo se quedan allí? ¿Cuál es su tasa de reproducción? ¿Qué movimientos realizan en los golfos vecinos ubicados en la Provincia de Chubut, como el Golfo Nuevo y el San José? ¿Qué hacen cuando visitan también las costas de Uruguay y Brasil, que son otros de los países donde se registra su presencia?

Son algunas de las preguntas que impulsan el estudio de la bióloga Magdalena Arias. Coordina el equipo de trabajo que está a cargo de un proyecto que permitirá responder esas cuestiones. Al hacerlo, se creará un catálogo de ballenas para individualizar a cada uno de los ejemplares que llegan al Golfo San Matías. Y la comunidad podrá participar en un concurso para ponerle nombres a las ballenas.

La idea es incluir a los vecinos y a los turistas en esta tarea. Primero, cada uno podrá capturar la imagen de alguna ballena y la podrá compartir con los científicos. Después, mediante una divertida propuesta que apuntará a que chicos y grandes puedan proponer nombres para las ballenas identificadas. Los nombres más votados se llevarán como premio un paseo de avistaje embarcado para que admiren a las ballenas desde muy cerca.

La construcción de este catálogo permitirá la identificación individual de cada ballena a partir de fotografías tomadas tanto desde drones como desde embarcaciones. Es un método no invasivo, que basa su funcionamiento en la toma de fotografías de sus cabezas, ya que cada una de ellas presenta un patrón de callos único que permite su reconocimiento” contó Arias.

“Esta iniciativa es pionera en la región-destacó- no sólo por ser el primer proyecto que propone identificar a los cetáceos del Golfo sino por el uso de tecnologías novedosas, como los drones, para la captación de imágenes” amplió. “Con esto se profundizará el conocimiento de la dinámica poblacional de la especie en Río Negro, y se complementarán las líneas de investigación que se están desarrollando”, agregó.

La bióloga comentó además que el catálogo será una valiosa herramienta de gestión ambiental, que podrá compatibilizarse con la actividad turística de avistaje. Contribuirá a aumentar la visibilidad del Área Natural Protegida Bahía San Antonio y la diversidad de fauna marina que ofrece y “generará un mayor grado de conexión entre los residentes del lugar y los mamíferos que nos visitan”.

La científica, que reside en Las Grutas, trabaja en el Centro de Investigación Aplicada y Transferencia Tecnológica en Recursos Marinos “Almirante Storni” (Cimas), Es becaria post doctoral del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), docente de la Escuela Superior de Ciencias Marinas de la Universidad de Comahue (Unco) e investigadora de la Fundación Natural Félix de Azara, con sede en Buenos Aires.

“Para el proyecto conformamos un equipo que incluye estudiantes, personal de náutica de la Unco e investigadores de Azara y del Cimas. Además, los operadores turísticos y la comunidad también forman una parte importante de este equipo, ya que todos ellos compartirán el material fotográfico y nos avisan cada vez que ven ballenas para que podamos guardar el registro. Ése fue el puntapié inicial para que redobláramos la apuesta y pensáramos en ponerles nombre a los ejemplares, a través de la convocatoria”, detalló la científica.

El proyecto para catalogar la especie se inició a mediados del año pasado, aunque en plena pandemia no se pudieron realizar muchas salidas al mar para captar imágenes. Por eso, en estos meses la actividad se desplegó con más fuerza.

“Al día de hoy hemos procesado las fotografías del 2020 y estamos comenzando a procesar imágenes anteriores. Hasta el momento logramos identificar 57 ballenas”,se enorgulleció la investigadora Arias.

Con respecto a las fotos, una vez obtenidas se vuelcan en un software llamado ‘BigFish’. “Es el que nos permite codificar el patrón de callosidades de la cabeza de cada ballena. Fue diseñado para procesar fotografías tomadas tanto desde embarcaciones como aéreas, lo que nos amplía mucho el material con el que podemos trabajar, ya que contamos con muchas fotos que fueron tomadas desde los inicios de los paseos de avistaje embarcado, que en el Golfo arrancaron en 2012” contó la experta.

El software fue desarrollado específicamente para identificar ballenas francas en Australia por la investigadora Rebecca Pirzl y el Departamento Australiano del Sur para el Patrimonio y el Ambiente, pero fue cedido, tras un pedido expreso de Arias, para construir el catálogo en esta zona de Patagonia Norte.

Para incorporar una ballena al catálogo, el primer paso es ver si se trata de un individuo conocido o uno nuevo. Por eso se realiza una búsqueda en el programa, para ver si existe alguna coincidencia. Si se trata de uno conocido se guarda el nuevo registro de avistaje, y si es nuevo se incorpora” precisó la bióloga.

Un dato importante que destacó la mujer es que “en especies longevas como la ballena franca austral es necesario realizar estudios a largo plazo que generen bases de datos robustas, que permitan realizar estimaciones precisas. Por lo tanto, es necesario que se mantengan a través de los años”. La “pata comunitaria” de la iniciativa es importante.

Este proyecto de investigación cuenta con un gran apoyo de la gente local, que siempre tiene sus ojos atentos al mar, y me avisan cada vez que ven una ballena, para que podamos colectar la información. Además, actualmente estamos desarrollando una plataforma con el fin de que se comience a realizar ‘ciencia ciudadana’. El uso de esta plataforma permitirá relevar grandes porciones de costa del Golfo, que en la actualidad no están siendo monitoreadas”. Además de las ballenas, se permitirá relevar información sobre la gran diversidad de cetáceos que habitan sus aguas.

Cómo participar para poner nombres a las ballenas

Dentro de poco estarán disponibles, a través de las redes sociales, las fotos de las primeras ballenas que fueron identificadas en el Golfo San Matías, y forman parte de un catálogo de la especie que comenzó a confeccionarse, para conocer más acerca de estos animales que, año a año, llegan para aparearse en la zona.

Ésos serán los cetáceos que podrán bautizarse, proponiendo nombres que, luego, deberán sumar votos. Ganarán los que obtengan más adhesiones, aunque también habrá un jurado que aportará su opinión.

Para estar atentos a las novedades que irán informándose sobre el tema hay que ingresar a https://www.instagram.com/fundacionazara Ése es el Instagram de la Fundación Azara, una de las entidades que auspicia la iniciativa.

Los demás organizadores son la Escuela Superior de Ciencias Marinas de la Universidad Nacional del Comahue y el Centro de Investigación Aplicada y Transferencia Tecnológica en Recursos Marinos Almirante Storni. A ellos se suman los operadores turísticos de San Antonio, Las Grutas y el Puerto San Antonio Este, que respaldan la actividad.

Escuchá la entrevista a la bióloga Magdalena Arias en Vos a Diario por RN RADIO (89.3):


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