Hallaron dentro del canal, en Roca, los explosivos

Aparecieron ayer por la tarde, debajo del puente ubicado sobre la ruta 6.

Por Redacción

ROCA (AR).- Los explosivos robados hace nueve días de la cantera de yeso del norte roquense nunca salieron del Alto Valle. Ayer fueron encontrados sumergidos en el canal principal de riego, debajo del puente de la ruta provincial 6, en Roca.

Poco antes de las 18, cuatro adolescentes que caminaban por el lugar notaron algo extraño a pocos centímetros de la margen norte. Cuando se acercaron leyeron las inscripciones que alertaban sobre el peligro de manipular esos elementos y no dudaron en avisarle a la Policía.

No pasaron 15 minutos desde que un joven se presentó en la comisaría 21 del barrio Aeroclub para que la plana mayor de la Unidad Regional Segunda de la Policía rionegrina se concentrara debajo del puente, ubicado seis kilómetros al noroeste del centro de Roca.

Lo primero que constataron las autoridades policiales fue la inexistencia de riesgos durante la extracción de los explosivos del agua. Una vez que los expertos consultados aseguraron que no

había inconvenientes, un buzo de la Brigada de Operaciones de Rescate y Antimotines (BORA) se introdujo al agua y comenzó a desandar el camino para que la justicia y las fuerzas de seguridad que trabajan en el caso pasaran una noche tranquila, como no ocurría desde hace una semana.

Falta la nagolita

Más allá de la noticia positiva, la Policía confirmó anoche que todavía no se halló la totalidad del cargamento de explosivos denunciado como robado por los dueños de la minera José Cholino e Hijos.

No se trata de la ausencia de los elementos en el canal, sino que pasadas las 20.30 de ayer la visibilidad debajo del agua se hizo nula y además, el buzo se quedó sin oxígeno en su tanque.

Por esta razón, el operativo continuará hoy desde las 8.30, con la colaboración de profesionales de Gendarmería Nacional y Prefectura Naval.

Los empresarios afirmaron el martes pasado que desde los polvorines de su cantera sustrajeron 600 kilos de nagolita (distribuida en 24 bolsas de 25 kilos), 100 kilos de gelapén 50 milímetros (en cuatro cajas de 25 kilos), media caja de 15 kilos de gelamita 25 milímetros, cinco unidades de retardo Exel, 15 unidades de retardo común, 200 metros de mecha lenta, 2.850 metros de cordón detonante y 96 detonadores.

Fuentes policiales que ayer participaron del procedimiento confirmaron que los explosivos de máxima peligrosidad -gelamita y gelapén- aparecieron en un 90% de la cantidad robada. Por su parte, se aseguró la recuperación de la totalidad de los retardos, mechas y el cordón detonante.

En consecuencia, resta determinar dónde están la nagolita y los detonadores. Sobre estos últimos, un vocero indicó anoche que el buzo divisó en la profundidad una caja muy parecida a la que habitualmente guarda este tipo de artefactos, por lo cual confió en poder extraerlos esta mañana.

Sobre la nagolita, los especialistas consultados por los responsablesdel operativo indicaron que puede encontrarse en el fondo del canal o bien haberse disuelto porque se trata de un material que responde a esas características.

La posibilidad de que las 24 bolsas de 25 kilos no hayan sido arrojadas al agua no fueron descartadas, pero entre los investigadores restaron chances a ese escenario, a partir de que el resto del cargamento apareció casi por completo y el material solo serviría para poco.

Reconocido por los dueños

Luego de que la Policía rionegrina comenzara el operativo con la interrupción del tránsito por el lugar y se realizaran los contactos con expertos, arribó al lugar una comisión del Juzgado Federal de Roca, encabezada por el secretario del tribunal, Juan Luis Vincenty.

No obstante, la mayor cuota de tranquilidad sobre las acciones llegó cuando se presentó Alberto Cholino, uno de los dueños de la minera robada, para reconocer como propios los explosivos extraídos del agua.

Las barras de gelamita y gelapén, rollos de mecha, cordón detonante y retardos fueron cargados en una camioneta policial y anoche permanecían en resguardo dentro de la comisaría 21. Hoy serán sometidos a peritajes.

El puente sobre la ruta provincial 6 permanecía anoche custodiado. El alerta nacional por un atentado terrorista perdía fuerza a cada minuto y entre los investigadores crecía la sensación de que la pesadilla estaba llegando a su fin.

Un solo buzo y con recursos propios

La falta de recursos que padece la Policía de Río Negro para tareas especiales quedó en evidencia ayer por la tarde.

Un solo buzo, cuyo equipamiento no formaba parte del inventario del grupo BORA -según comentaron sus compañeros- sino que había comprado con su dinero, tuvo que ingeniárselas para sacar del agua los explosivos arrojados debajo del puente de la ruta 6.

El joven trabajó sin cesar desde poco antes de las 19 hasta las 20.30, cuando el tubo de oxígeno que portaba dijo basta y lo obligó a salir del canal principal. Es cierto que a esa hora la visión era nula en la profundidad, pero también que hubo tiempo suficiente para convocar a las fuerzas de seguridad federales con asiento en Neuquén para que prestaran colaboración en la tarea.

Un jefe policial consultado anoche no opinó en igual sentido y afirmó que hubiera sido escaso el aporte cuando la tarde terminaba y por eso se pospuso la llegada para esta mañana.

De todas maneras, la inexistencia de equipamiento dentro de la misma Policía de Río Negro para búsquedas en el agua fue un motivo importante para que no pudiera conocerse al menos si el resto del cargamento robado se encuentra en el lugar y sólo resta esperar que lo saquen.

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