¿Hasta cuándo dura el turismo sin obras?

Por Redacción

Gobernantes, empresarios y actores del mercado turístico de la provincia deberían, si no lo hicieron aún, planearse seriamente si la gente seguirá ocupando mesas de restoranes y camas de hoteles de Las Grutas, El Bolsón o Bariloche con la calidad de la infraestructura turística (y hasta básica) en niveles históricos bajísimos. Rutas nacionales con tramos destruidos, serios problemas de saneamiento, señalización urbana muy poco amigable para visitantes y calles destrozadas: postales que pueden verse en los sitios de mayor afluencia de turistas hoy, pero también hace dos, cinco y diez años.

Como contracara, los turistas no dejan de llegar y en algunos casos baten récords, como los que arribaron a Bariloche en el 2018 por avión: más de un millón y medio de personas, una cifra nunca vista en la ciudad. Los que llegan por el aire tienen varios atractivos: hay pasajes más baratos que años anteriores y el aeropuerto es una de las pocas obras de infraestructura de la ciudad que, aunque con problemas de espacio cada vez más grandes, está a la altura de un destino de calidad. La otra podría ser Puerto Pañuelo, desde donde parten las excursiones lacustres más populares.

En Bariloche no falta la oferta hotelera y gastronómica de calidad. Y hay variedad: desde las fondas que dan de comer bien y barato hasta los restoranes de comida de pasos, desde el Llao Llao hasta los hostels y los campings. Una cosa los unifica: todos los turistas que llegan hasta esos sitios pasarán indefectiblemente por alguna ruta o calle en pésimo estado (salvo los que, como el presidente, se manejan en helicóptero).

El turismo de verano tiene un enorme componente de familias que llegan en su auto. La única ruta asfaltada a Bariloche desde el norte es la 237, que se toma en Arroyito desde la 22, ambas nacionales y con tramos peligrosos por los trabajos sin terminar y otros por las obras paralizadas o nunca licitadas.

Los que tienen que atravesar el trayecto entre Cipolletti y Roca de manera cotidiana nunca se acostumbran, pero un turista que recorre ese tramo después de haber manejado horas incorpora un nivel de tensión poco recomendable en vacaciones.

Las Grutas atrae a turistas de toda la Patagonia, maravillados por un mar único, pero la falta de servicios y el mal estado de la villa complotan contra el crecimiento. ¿Hasta cuándo los turistas serán fieles al destino si deben soportar derrames cloacales en la playa como el que ocurrió en la primera quincena de enero en la Tercera Bajada?

Una ley sin obras

Hace casi un año que está en vigencia la ley de infraestructura turística, financiada por una parte del impuesto a los Ingresos Brutos que pagan los comercios ligados al negocio en la provincia. Sin embargo, hasta hoy no hay ni una obra licitada.

Con los 90 millones de pesos que, según los cálculos del gobierno de Alberto Weretilneck, se recaudan por año para este fondo se pueden hacer muchas de las obras que los destinos turísticos de Río Negro precisan con urgencia.

Sin embargo, hasta ahora no hay más que un anuncio: un portal de bienvenida a Río Colorado, que se licitará el mes que viene.

En el manejo del fondo deberían tener injerencia los empresarios del sector pero lo administra la ministra de Turismo de la provincia, Arabela Carreras, que arrancó en la política en el 2003 como secretaria privada del entonces intendente Alberto Icare y 16 años después se encamina a ser la candidata a vicegobernadora de la fórmula que, si la Justicia no lo anula, tendrá a Weretilneck a la cabeza.

Convencional municipal de Bariloche, concejal y después legisladora, Carreras pasó por el vecinalismo de Sur, aun en su alianza con el kirchnerismo, y se fue a Juntos con el gobernador.

En Madrid, donde participa de la Feria Internacional de Turismo, Carreras cierra su alianza con los empresarios de Bariloche y se prepara para arrancar la campaña electoral.

Hay tanto déficit en la infraestructura de las ciudades turísticas de la provincia que cuesta entender cómo siguen llegando visitantes en niveles cada año superiores.

El financiamiento de trabajos públicos con el 20% de Ingresos Brutos que paga el sector no movió hasta ahora ni una bolsa de cemento. Y eso que la ministra Carreras es candidata.

Datos

Hay tanto déficit en la infraestructura de las ciudades turísticas de la provincia que cuesta entender cómo siguen llegando visitantes en niveles cada año superiores.
El financiamiento de trabajos públicos con el 20% de Ingresos Brutos que paga el sector no movió hasta ahora ni una bolsa de cemento. Y eso que la ministra Carreras es candidata.

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