Hasta siempre, campeón

Redacción

Por Redacción

Misión cumplida, campeón. Ya no hay más nada que demostrar. Queda el sueño frustrado de aquella noche glamorosa en el Mandalay de Las Vegas, cuando un par de guarismos irreales te dejó con las manos vacías en medio de tanto lujo; o las lágrimas de impotencia derramadas en la lejana Budapest, cuando estuviste a un paso de destronar al mítico Grigorian. Fueron dos golpes duros, pero que no alcanzaron para eclipsar tu estilo único, que deleitó por años a los entendidos. Esa sutileza que dejó desairados a grosos de verdad que intentaron aniquilarte y terminaron derrumbados en sus esquinas, al borde del papelón. Te ovacionaron en Castro Barros, cuando decidiste apostar a la FAB como epicentro de tus shows. Y luego te recibiste de ídolo ante tu gente cuando lograste la corona Sudamericana en un pleito inolvidable con Arrieta en un colmado Ruca Che, un cetro que nadie te pudo arrebatar en siete años y que ahora lucirán por siempre. Pasaron 17 años cuando te vimos subir por primera vez al ring, la cálida noche de marzo del 95 en La Caldera, cuando esos ojos azules y tu porte, generaron el nacimiento del “Galán”. Ya no hay nada que demostrar. Chau campeón, te vamos a extrañar. (Luis Amaolo)

El Galán se va con dos títulos.


Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora