¿Hay acción y espionaje sin Bourne?

Ya no está la estrella, el carismático Matt Damon, y también cambió el director.

Por Redacción

Jeremy Renner tiene un gran desafío: reemplazar al carismático Matt Damon en una saga que siempre funcionó.

Cuando “El Ultimátum de Bourne” cerró el telón y su director Paul Greengrass y la estrella Matt Damon dijeron adiós a la saga de espionaje, la producción creó una trama paralela y dio a Jeremy Renner la tarea de protagonizar una continuación de Bourne, sin Bourne.

“El legado de Bourne”, dirigida por Tony Gilroy -quien escribió las tres entregas anteriores, en 2002, 2004 y 2007-, se estrena hoy en la región.

Tras las deserciones de Greengrass y Damon, en 2007, el estudio Universal se encontró con el dilema de crear una película de Bourne sin Bourne y confiar su dirección a otro realizador. Pero éstos son problemas que Hollywood resuelve gustosamente si una saga ha recaudado casi 1.000 millones de dólares en todo el mundo.

El thriller supera los obstáculos y consigue subirse inteligentemente a los hombros de la saga Bourne, al convertir la cuarta entrega no en una continuación, sino en una especie de “spin-off” o historia paralela.

No obstante, los críticos no están muy convencidos de que la gallina de los huevos de oro sea igual de productiva sin el carismático Damon en pantalla, y muchos han acusado una trama demasiado compleja y cerebral.

¿Quién es el agente ?

El lente se abre sobre la historia y muestra otros superagentes como Bourne, creados por un maléfico programa de gobierno.

Cuando el jefe de la CIA (Edward Norton) decide cancelar este programa y matar a sus megasoldados, sólo Aaron Cross (Renner) consigue escapar, con la ayuda de una científica (Rachel Weisz).

“¿Qué podíamos hacer después de Bourne?”, se preguntó Gilroy retóricamente. “Lo que podíamos hacer era decir que había una conspiración mucho más amplia. Que aquello (la conspiración en las anteriores cintas de Bourne) era sólo una pequeña parte de todo el paquete”, contó el director.

“Pero no me interesé realmente en escribir el guión, y menos en dirigirlo, hasta que el personaje apareció en la trama”, agregó Gilroy, quien en 2007 dirigió el drama ganador de un Oscar “Michael Clayton”, con George Clooney y Tilda Swinton. “Entonces nos dimos cuenta de golpe de que este personaje era vital como problema y que tenía tanta carne en los huesos como Jason Bourne, pero con una (personalidad) completamente distinta”, agregó.

Para Jeremy Renner, quien interpreta además a Hawkeye en la película “Los Vengadores”, una de las diferencias entre Aaron Cross y Jason Bourne es que a Aaron, a diferencia de Bourne, le gusta ser un superagente -y busca por todos los medios mantener sus destrezas físicas y mentales para lograrlo-.

Aaron Cross “es un personaje que realmente quiere pertenecer a algo, bien sea el ejército o el programa” de la CIA, dijo Renner. Y esto se muestra a través de adrenalínicas escenas, como una persecución en motocicleta por las calles de Manila en la que Rachel Weist dijo que prácticamente no tuvo que actuar.

“¡Fue terrorífico! Lo único que pude hacer fue rendirme y aferrarme (a Jeremy Renner). No tuve que actuar, fue espantoso”, dijo, sinceramente, la actriz. (AFP)