Hay signos de resurgimiento para la industria frigorífica

<span style="text-transform:uppercase"> la faena crece a ritmo lento y el consumo cae menos.derrumbe de la exportación: -22%</span>




informe sectorial de ciccra

La industria cárnica argentina comenzó a hilvanar algunos datos positivos en el comienzo del 2012 que, por ahora, no alcanzan para hablar de un claro cambio de tendencia hacia el alza en los indicadores.

Algunos de estos datos indican, por ejemplo, que en marzo la actividad de la industria frigorífica vacuna se incrementó en 4% en la comparación interanual. No obstante, este crecimiento resultó menor al que venía arrastrando en los meses anteriores, es decir en enero y febrero, cuando fue de un 9%.

El hecho de que la industria cárnica haya mostrado signos de mejoría en sus números no debe dejar de lado que la comparación se realiza con respecto al 2011, que fue uno de los peores años para el sector, con cifras muy pobres en el desempeño general y cuya consecuencia fue la pérdida de una gran cantidad de puestos de trabajo que se dieron de baja.

Cabe recordar que el escenario de toda la cadena ganadera fue intervenido por el gobierno nacional en el 2007, momento en el que la producción, la exportación y el consumo interno de carne eran sustentables a largo plazo, con una proyección muy favorable.

De acuerdo con el último informe sectorial de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), la actividad de la industria frigorífica vacuna creció en marzo por tercer mes consecutivo, luego de dos años de fuertes caídas. Pero, el avance experimentado del 4% fue muy inferior al de los dos meses previos que tuvieron un ritmo de expansión promedio del 8,9% anual.

En marzo se habría faenado un total de 980.000 cabezas, lo que permitió recuperar la caída estacional de febrero (+7,1% vs. -6,2%). En términos absolutos, la faena habría crecido unas 36.560 cabezas.

Tomando en cuenta los registros de enero y febrero de los últimos treinta y tres años, resulta que enero y febrero del 2012 tuvieron el séptimo peor desempeño de dicha medición. Si sólo se consideran los índices de marzo de cada año, el del 2012 fue el quinto peor de la serie.

Por lo tanto, indica el informe de Ciccra, se puede afirmar que la recuperación que está comenzando a mostrar la actividad frigorífica vacuna en los últimos meses está principalmente explicada por la pobrísima performance de los primeros meses del 2011.

En el primer trimestre del año la faena total se habría ubicado en 2,871 millones de cabezas y habría experimentado un crecimiento del 7,1% anual. En el referido período se habrían faenado casi 192.000 cabezas más que en el primer trimestre del año pasado.

En lo que respecta al ciclo ganadero, la continuidad de la reducida participación de las hembras en la faena total señala que los productores siguen reteniendo vientres. En marzo volvió a ubicarse en torno al 39% y cerró el primer cuarto del año en un promedio del 39,2%.

En marzo la producción de carne habría ascendido a 220.000 toneladas de res con hueso (tn r/c/h) y habría experimentado una suba de sólo 0,6% anual. En términos absolutos, la producción habría crecido en apenas 1.209 toneladas r/c/h en relación con el mismo mes del 2011. El menor avance de la producción de carne con respecto a la faena total respondió a una caída del 3,2% anual del peso promedio de la res en gancho (224 kg r/c/h vs. 232 kg r/c/h).

Al considerar el primer trimestre del año, la producción de carne habría totalizado las 643.000 toneladas r/c/h, volumen que habría resultado un 5% mayor al del primer trimestre del 2011. Nuevamente, el menor dinamismo se debió a la caída del peso promedio del animal faenado, que fue del 2% anual (224 kg r/c/h).

CONSUMO INTERNO

La recomposición de existencias que ya lleva casi dos años ininterrumpidos hace que la industria frigorífica siga trabajando con una reducida cantidad de animales para faenar, más allá de que la misma ya haya encontrado un piso de actividad.

Asimismo, en los últimos tiempos se observó una leve reducción del peso promedio de la res faenada.

Todo esto es lo que explica por qué la producción de carne vacuna logró crecer sólo un 5% anual en el primer trimestre del año y agregar 30.372 toneladas r/c/h a la oferta total, que fue de 643,4 mil tn r/c/h.

Visto del lado de la demanda, la mayor oferta se volcó en su totalidad al mercado interno. Más aún, además del aumento de la producción, el mercado doméstico absorbió también volumen a las exportaciones.

En enero-marzo del 2012 se consumieron internamente 594.821 tn r/c/h de carne vacuna, lo que arrojó una mejora del 8,1% anual y de 44.525 tn r/c/h. En tanto, en el mismo período de tiempo se exportaron 48.605 tn r/c/h de carne vacuna, cifra que indica una baja del 22,6% anual y de 14.153 tn r/c/h.

En el período analizado, la participación del consumo interno en la oferta total fue del 92,4%, mientras que en enero-marzo del 2011 había sido del 89,8%. A la inversa, las exportaciones de carne perdieron 2,7 puntos porcentuales de importancia relativa, al bajar del 10,2% al 7,6%.

Por su parte, el consumo por habitante de carne vacuna se ubicó en un nivel equivalente de 57,7 kilogramos/año en el primer trimestre del año y experimentó una mejora del 7,1% anual. Igualmente, se mantuvo casi 15% por debajo del nivel alcanzado en el primer trimestre del 2007, cuando llegó a un máximo relativo de 67,8 kg/año.

Si se considera el promedio móvil de los últimos doce meses, el consumo per cápita de carne vacuna alcanzó los 55,5 kilogramos/año y resultó un 2,5% inferior al de enero-marzo del 2011, mientras que mantuvo una retracción acumulada del 21,1% en relación con los 70,4 kg/año registrados en el primer trimestre del 2009.


Comentarios


Hay signos de resurgimiento para la industria frigorífica