Haydée Schvartz, el camino a la esencia

Redacción

Por Redacción

La Fundación Cultural Patagonia y el Instituto Universitario Patagónico de las Artes vienen proponiendo seminarios y conciertos –en el Auditorio Ciudad de las Artes– que este año, del 4 al 7 de septiembre, cerrarán Elías Gurevich, primer violín de la Filarmónica de Buenos Aires, y la solista internacional Haydée Schvartz, consagrada pianista que se presentó en las mayores salas del mundo. Schvartz intervino en el estreno de “Europera 5” de John Cage y tuvo el rol de Clara Schumann en la ópera “Liederkreis” de Gerardo Gandini en el Colón de Buenos Aires. Su ejecución innovadora de los Preludios completos de Claude Debussy, fue aclamada como evento sobresaliente de la escena musical argentina. “Para quienes tenemos un sueño, una pasión demasiado importante a la que dedicamos gran parte de nuestra energía, los horizontes van cambiando o por lo menos cada uno va encontrando sus propias metas. No recuerdo qué sentía de niña, en ese sentido, pero seguramente había una necesidad inevitable. Yo creo que hacemos esto porque no podemos hacer otra cosa. Es decir, para mí no tocar música es como si yo no fuese Haydeé. No podría pensarme, no me veo fuera de ese ámbito”, le dice a “Río Negro”. –Una tarea relacionada estrechamente con su identidad. –Sí, y eso lo sentí siempre. Después vienen todas las fantasías, digamos. ¿En qué consiste la vida de músico, qué significa serlo? Dependiendo un poco del ámbito del que uno venga, donde uno se mueva, esa imagen puede ser diferente. Pero una sola cosa queda clara, la necesidad absoluta de ser músico y de vivir como tal. –Imagino que en el tratamiento de los diversos repertorios, habrá encontrado que mientras tocaba transmitía sensaciones, ideas, imágenes… –No sé si lo pienso como una manera de expresarme (marca la cesura). Quizás en lo práctico sea así. Pero mi búsqueda permanente es transmitir la música. Mi obsesión es buscar la imagen poética de una obra y ver el modo de proyectarla. En esa búsqueda, se hace el camino inagotable del músico. La interpretación es un proceso siempre renovado, reinventado y revisitado, es algo que no tiene fin. Por supuesto, está mi mirada y si eso significa expresarse, entonces, lo es. Pero, lo importante es llegar a la obra, a su esencia y proyectarla. –¿Cómo reconoce ese punto de contacto? –Es un proceso… Que tiene muchos senderos por los cuales uno va poseyendo la obra. Desde distintos lugares. O sea, reconociendo la textura, el color del sonido, el estilo, el equilibrio que tiene… Y también la experiencia. Apreciar la pintura, el cine, la literatura, contribuyen a encontrar la esencia en lo musical. Es un tema fascinante, muy rico y bien difícil de sintetizar. En la música, al manejar un lenguaje tan abstracto y multidireccional, más que ninguna otra arte, uno puede entrar en terrenos muy profundos, en ese sentido. No es una esencia que podría describirse con palabras, justamente por la naturaleza abstracta de este idioma, y porque maneja cuestiones como el sonido, el tiempo. No hay pintura ni objeto que sea asible, al contrario.

Eduardo Rouillet


La Fundación Cultural Patagonia y el Instituto Universitario Patagónico de las Artes vienen proponiendo seminarios y conciertos –en el Auditorio Ciudad de las Artes– que este año, del 4 al 7 de septiembre, cerrarán Elías Gurevich, primer violín de la Filarmónica de Buenos Aires, y la solista internacional Haydée Schvartz, consagrada pianista que se presentó en las mayores salas del mundo. Schvartz intervino en el estreno de “Europera 5” de John Cage y tuvo el rol de Clara Schumann en la ópera “Liederkreis” de Gerardo Gandini en el Colón de Buenos Aires. Su ejecución innovadora de los Preludios completos de Claude Debussy, fue aclamada como evento sobresaliente de la escena musical argentina. “Para quienes tenemos un sueño, una pasión demasiado importante a la que dedicamos gran parte de nuestra energía, los horizontes van cambiando o por lo menos cada uno va encontrando sus propias metas. No recuerdo qué sentía de niña, en ese sentido, pero seguramente había una necesidad inevitable. Yo creo que hacemos esto porque no podemos hacer otra cosa. Es decir, para mí no tocar música es como si yo no fuese Haydeé. No podría pensarme, no me veo fuera de ese ámbito”, le dice a “Río Negro”. –Una tarea relacionada estrechamente con su identidad. –Sí, y eso lo sentí siempre. Después vienen todas las fantasías, digamos. ¿En qué consiste la vida de músico, qué significa serlo? Dependiendo un poco del ámbito del que uno venga, donde uno se mueva, esa imagen puede ser diferente. Pero una sola cosa queda clara, la necesidad absoluta de ser músico y de vivir como tal. –Imagino que en el tratamiento de los diversos repertorios, habrá encontrado que mientras tocaba transmitía sensaciones, ideas, imágenes… –No sé si lo pienso como una manera de expresarme (marca la cesura). Quizás en lo práctico sea así. Pero mi búsqueda permanente es transmitir la música. Mi obsesión es buscar la imagen poética de una obra y ver el modo de proyectarla. En esa búsqueda, se hace el camino inagotable del músico. La interpretación es un proceso siempre renovado, reinventado y revisitado, es algo que no tiene fin. Por supuesto, está mi mirada y si eso significa expresarse, entonces, lo es. Pero, lo importante es llegar a la obra, a su esencia y proyectarla. –¿Cómo reconoce ese punto de contacto? –Es un proceso… Que tiene muchos senderos por los cuales uno va poseyendo la obra. Desde distintos lugares. O sea, reconociendo la textura, el color del sonido, el estilo, el equilibrio que tiene… Y también la experiencia. Apreciar la pintura, el cine, la literatura, contribuyen a encontrar la esencia en lo musical. Es un tema fascinante, muy rico y bien difícil de sintetizar. En la música, al manejar un lenguaje tan abstracto y multidireccional, más que ninguna otra arte, uno puede entrar en terrenos muy profundos, en ese sentido. No es una esencia que podría describirse con palabras, justamente por la naturaleza abstracta de este idioma, y porque maneja cuestiones como el sonido, el tiempo. No hay pintura ni objeto que sea asible, al contrario.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora