“Haz lo que yo digo, pero…”

Redacción

Por Redacción

El EPAS, el ente encargado del suministro de agua a la ciudad de Neuquén, nos aconseja desde su página en internet, con volantes que adjunta a las facturas o utilizando los medios de difusión: “Tomá duchas rápidas y no de inmersión”, “El ahorro es más agua para todos. Cuidémosla todo el año”, “Regá tu jardín de las 9 a las 12”. Nos parece lógico que, en una ciudad en la que mucha gente padece desde tiempo inmemorial la falta del imprescindible elemento en sus hogares, se realicen campañas con el fin de concientizar sobre la necesidad de usarlo prudentemente. Pero el EPAS no pregona con el ejemplo, y los habitantes de la ciudad pueden observar en numerosos sectores cómo corren las aguas que tienen su origen en las numerosas pérdidas de la red. Frente a mi domicilio, en Juan B. Justo al 1.100, se puede observar una filtración que no se soluciona ¡desde hace un año! La repararon en dos oportunidades, rompiendo primero la calle y luego la vereda, que nunca arreglaron ni arreglarán. Los vecinos, al ingresar los vehículos a los domicilios, arrastran al interior el barro putrefacto que los sufridos barrenderos nocturnos no pueden eliminar. Y no han servido para nada los tantos requerimientos efectuados al ente para que intervenga. Esas aguas, tan escasas en una ciudad enclavada en medio de dos grandes ríos, pareciera que, como afirman en su famosa canción Aguilar y Berbel, “quieren volver” al Limay o al Neuquén, sin siquiera aliviar un poco la escasez que sufren tantos neuquinos. ¡Y el EPAS no hace nada para frenar la fuga! Abrahán Tohmé DNI 5.450.488 Neuquén

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Abrahán Tohmé DNI 5.450.488 Neuquén


El EPAS, el ente encargado del suministro de agua a la ciudad de Neuquén, nos aconseja desde su página en internet, con volantes que adjunta a las facturas o utilizando los medios de difusión: “Tomá duchas rápidas y no de inmersión”, “El ahorro es más agua para todos. Cuidémosla todo el año”, “Regá tu jardín de las 9 a las 12”. Nos parece lógico que, en una ciudad en la que mucha gente padece desde tiempo inmemorial la falta del imprescindible elemento en sus hogares, se realicen campañas con el fin de concientizar sobre la necesidad de usarlo prudentemente. Pero el EPAS no pregona con el ejemplo, y los habitantes de la ciudad pueden observar en numerosos sectores cómo corren las aguas que tienen su origen en las numerosas pérdidas de la red. Frente a mi domicilio, en Juan B. Justo al 1.100, se puede observar una filtración que no se soluciona ¡desde hace un año! La repararon en dos oportunidades, rompiendo primero la calle y luego la vereda, que nunca arreglaron ni arreglarán. Los vecinos, al ingresar los vehículos a los domicilios, arrastran al interior el barro putrefacto que los sufridos barrenderos nocturnos no pueden eliminar. Y no han servido para nada los tantos requerimientos efectuados al ente para que intervenga. Esas aguas, tan escasas en una ciudad enclavada en medio de dos grandes ríos, pareciera que, como afirman en su famosa canción Aguilar y Berbel, “quieren volver” al Limay o al Neuquén, sin siquiera aliviar un poco la escasez que sufren tantos neuquinos. ¡Y el EPAS no hace nada para frenar la fuga! Abrahán Tohmé DNI 5.450.488 Neuquén

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