Hidenesa jugó al límite y casi pierde

En una apuesta que pudo salir cara, la distribuidora provincial intentó cubrir cupos de GLP ante la falta de despacho de las operadoras y dejó el servicio al borde del colapso. Negocian con Nación un nuevo esquema que no escapará a los aumentos.

Redacción

Por Redacción

GAS

Federico Aringoli

federico@rionegro.com.ar

Federico aringoli federico@rionegro.com.ar

$28,8 millones es lo que pagará la distribuidora anualmente. Antes desembolsaba $ 7 millones.

El presidente de la distribuidora de gas provincia Hidenesa, Sergio Schroh, afronta una vez más el complejo panorama anual de la empresa. Sin embargo este año el cuadro amenaza con agravarse por los movimientos del precio del gas y un especie de rebelión de las petroleras que parecen haberse liberado para reclamar viejas deudas de Nación.

La firma, subsidiada en un 100% por el gobierno provincial, debió reponerse casi en el final del año gasífero –para los contratos de GLP se extiende de mayo a abril– a los resultados de una arriesgada negociación que afectó a 13 localidades y en la que dos vieron interrumpido el suministro. Ahora reza para que las autoridades de la subsecretaría de Energía, que conduce el ex PAE José Luis Sureda, accedan a algunas de sus plegarias.

Hidenesa distribuye gas y GLP en el centro y norte de la provincia neuquina. Un negocio que por la cantidad de usuarios (unas 8.000 familias) y la dispersión es poco rentable para otras distribuidoras como Camuzzi.

Anualmente contrata alrededor de 24.000 toneladas de GLP que, hasta el año pasado, la secretaría de Energía asignaba vía cupos con distintas productoras. Si bien en la Cuenca Neuquina hay cinco plantas separadoras, en los meses más fríos es MEGA en Bahía Blanca la que concentra los principales despachos. Es decir que los camiones salen de Neuquén, van hasta la provincia de Buenos Aires y regresan a descargar en las regasificadoras de cada localidad.

Ese fue uno de los pedidos que Schroh junto al ministro de Energía Alejandro Nicola, solicitaron a Sureda. Que les asigne la mayoría de los cupos en la región para evitar un transporte de 24 horas para traer el gas casi al mismo lugar de donde lo sacan.

El otro inconveniente a afrontar serán los precios. Hasta el año pasado cada tonelada de GLP se pagaba unos $3.000, de los cuales Hidenesa respondía por $300, mientras que el resto corría por cuenta del Estado nacional.

Desde enero ese esquema se cayó y las petroleras comenzaron a reclamar el precio pleno en protesta por la falta de pago de Nación . Hidenesa se negó y solicitó anticipos de cupos a futuro a YPF y otras compañías, que accedieron a vender a un valor de $1.500. Un precio también amortiguado por subsidios. Pero la jugada pudo salir mal porque miles de vivienda estuvieron a punto de quedarse sin gas en momentos donde el frío apura. Incluso los stocks quedaron debajo del 50% y trabajaban contrarreloj para llevarlos, por lo menos, hasta el 80% antes de que el clima empeore.

Más allá de lo que resuelva el equipo de Sureda , el valor que paga Hidenesa se quintuplicó. La factura para el periodo 2016-17 pasará de $7,2 millones a unos $28,8 millones para el Estado neuquino. Schroh reconoció que esa cifra se amortiguará vía subsidios del Estado nacional y, principalmente, en precios finales que pagarán los usuarios del interior neuquino.

Datos

$28,8 millones es lo que pagará la distribuidora anualmente. Antes desembolsaba $ 7 millones.

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