“Homo Economicus…”
Probablemente no es fácil entender los mecanismos que gobiernan la economía, ni las personas que los manejan. Lo que se puede entender en la práctica es lo que vivimos cotidianamente en el momento de ir de compras, tomar un café en el bar, ir al restaurante, etc… En fin, todo lo que toca a nuestros bolsillos y la mera esperanza de ahorrar unos pesitos. Estamos convertidos por el propio contexto en un Homo Economicus. Por fuerza tenemos que saber manejarnos en el laberinto de prioridades de gastos para no caer en el abismo de la precariedad. No se puede vivir en el desequilibrio, ni construir una vida sana sobre arenas movedizas. Esto no sólo afecta nuestra economía casera, sino nuestro equilibrio de salud mental. Depresiones diversas, ataques de pánico, inseguridad identitaria, problemas de pareja, destrucción de hogares, estrés, ansiedad, desmotivación. El esfuerzo para mantener el equilibrio del hogar se va haciendo cada vez más duro y termina desgastando la integridad de los que luchan, dejándolos con pocas esperanzas para que algo cambie. Aumento de la inseguridad, robos, crímenes, violencia. Un país tiene que ofrecer fuentes de trabajo, instituciones fuertes, salud, educación y los medios necesarios para preservar nuestra paz social. Estamos en un caos económico sin saber qué nos depara el futuro, pero los argentinos nos acostumbramos a aguantar cualquier cimbronazo, por eso es que se aprovechan de los ciudadanos… Osvaldo Corsino DNI 7.688.604 Neuquén
Osvaldo Corsino DNI 7.688.604 Neuquén
Probablemente no es fácil entender los mecanismos que gobiernan la economía, ni las personas que los manejan. Lo que se puede entender en la práctica es lo que vivimos cotidianamente en el momento de ir de compras, tomar un café en el bar, ir al restaurante, etc... En fin, todo lo que toca a nuestros bolsillos y la mera esperanza de ahorrar unos pesitos. Estamos convertidos por el propio contexto en un Homo Economicus. Por fuerza tenemos que saber manejarnos en el laberinto de prioridades de gastos para no caer en el abismo de la precariedad. No se puede vivir en el desequilibrio, ni construir una vida sana sobre arenas movedizas. Esto no sólo afecta nuestra economía casera, sino nuestro equilibrio de salud mental. Depresiones diversas, ataques de pánico, inseguridad identitaria, problemas de pareja, destrucción de hogares, estrés, ansiedad, desmotivación. El esfuerzo para mantener el equilibrio del hogar se va haciendo cada vez más duro y termina desgastando la integridad de los que luchan, dejándolos con pocas esperanzas para que algo cambie. Aumento de la inseguridad, robos, crímenes, violencia. Un país tiene que ofrecer fuentes de trabajo, instituciones fuertes, salud, educación y los medios necesarios para preservar nuestra paz social. Estamos en un caos económico sin saber qué nos depara el futuro, pero los argentinos nos acostumbramos a aguantar cualquier cimbronazo, por eso es que se aprovechan de los ciudadanos... Osvaldo Corsino DNI 7.688.604 Neuquén
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