Humor político en clave de mujer

Patricia Astrada, autora del unipersonal "La pluma que araña el corazón de la vida", que subirá a escena hoy a las 20.30 en la sala "Alicia Pifarré por la vida" de Neuquén, siente que actualmente "la gente tiene necesidad de ver la política desde otro lado". La actriz, que recorrió varios países con la obra, pone en el escenario una mirada irónica de la realidad argentina, que a su vez refleja los problemas comunes a otros países del Tercer Mundo.

Por Redacción

NEUQUEN (AN).- Para la actriz Patricia Astrada, autora del unipersonal «La pluma que araña el corazón de la vida», actualmente en el público, «está cambiando la necesidad de ver a la política desde otro lugar y participar desde otro lado».

Astrada, quien en el la obra que se verá hoy a las 20.30 en la sala Alicia Pifarré por la Vida (San Martín 4828) representa a la «Verdad» y la «Democracia», siente que existe «un descreimiento absoluto en todo lo que son los partidos políticos y los políticos en general y una profunda necesidad de cambiar las cosas y participar desde otros ámbitos».

El espectáculo está a cargo de la compañía teatral Párpados Desplegados y es una propuesta de humor político, con forma de unipersonal, bajo la dirección de Julio Ordano.

Fue presentado en Barcelona en el ciclo «La alternativa de la alternativa» y fue ganador del premio «Fetat 2000 en el Festival de Teatro» de Tánger en Marruecos.

Según la crítica, la pieza es un unipersonal que «muestra en forma irónica y desesperada el accionar de algunas instituciones a través del humor político y donde la verdad procura ser reconocida en los vaivenes del nuevo siglo».

Como un antídoto contra la corrupción o catarsis para descargarse de lo que pasa alrededor, Astrada propone «el humor como para poner un poco de distancia, porque los problemas cuando se observan más alejados y con una perspectiva más artística se pueden comprender mejor o tolerar mejor».

Esta joven actriz de ojos pardos asume que en el caso de los temas y la crítica hacia las instituciones que ejerce en su obra, son problemáticas «comunes al sistema en todos los países del Tercer Mundo o subdesarrollados».

«Es una mirada muy irónica y muy sólida sobre las instituciones como consecuencia del accionar político de estos momentos, básicamente el tipo de humor que se refiere un personaje o a los personajes que hay en la actualidad porque considero que la problemática actual es mucho más profunda», razona la actriz.

Sin tener que modificar demasiado el libreto original desde su estreno en la época del menemismo, Astrada explica que la obra «más que estructuras trasciende las personas, porque no importa qué personaje político esté actualmente en el poder, puede ser uno, puede ser otro y el accionar está condicionado por esa estructura» básica.

La creadora de «La pluma que araña el corazón de la vida» se muestra convencida de que «todo esto sigue teniendo una enorme vigencia a pesar del tiempo que ha pasado desde su estreno».

Recuerda que «cuando la obra se estrenó era una idea y ahora empieza a hacerse como una visión realista de la situación que estamos viviendo todos los argentinos, y lo vamos notando así».

Sobre la experiencia y el contacto que mantiene con quienes la siguen desde la platea en sus presentaciones, Astrada cuenta que «hay mucha interacción con el público porque hubo una época donde era muy eufórico todo, se reían de los chistes obvios y ahora el público se tornó terriblemente reflexivo».

Orgullosa de su propia obra, reconoce que «no es habitual que las mujeres hagan este tipo de teatro donde una persona está cuestionando el poder, algo que para ellos fue impresionante».

Desde el lugar que le da haberla llevado a distintos países y lugares como Marruecos y Tánger, insiste en señalar que «en todos lados están los mismos problemas estructurales que en la Argentina».


Exit mobile version