“Importancia de los mecanismos de control”

Por Redacción

A pesar de la poca participación de los ciudadanos en las organizaciones civiles –llámense cooperadoras de escuelas, consorcios, clubes, asociaciones, bibliotecas–, estas instituciones juegan un papel importante en el desarrollo de cualquier sociedad. Estas entidades hacen, contienen, trabajan, estudian, proponen. Si le preguntara a Ud. quién es la persona más importante en dichas estructuras, seguramente mencionaría a su presidente o, en todo caso, al tesorero. Pues bien, ninguno de estos cargos es tan importante como el de revisor de cuentas o síndico; sí, aquel al que en general ponen de relleno para completar las listas de integrantes de la comisión directiva. La función del síndico es controlar el buen manejo de la institución y también a su presidente. Su importancia es tal que puede pedir rendición de cuentas y denunciar irregularidades, si las hubiera, ante los organismos competentes; por ejemplo, ante Personas Jurídicas, un órgano de control externo por encima de las organizaciones de la sociedad civil. Nuestro municipio es como un gran club y como tal tiene no un síndico ¡sino tres! que componen la Sindicatura Municipal. Lamentablemente, funcionan como los revisores de cuentas de las asociaciones mencionadas ya que son elegidos por las mismas autoridades a quienes deben controlar. Estos puestos son el resultado de acuerdos políticos y mientras sea así dicha estructura no tiene razón de ser. La Carta Orgánica Municipal no contempla ninguna posibilidad de un contralor por encima de la Sindicatura Municipal, con lo cual las irregularidades que detecte en el cumplimiento de las leyes y ordenanzas se tratan en los mismos organismos controlados, Ejecutivo y Concejo Deliberante. Es más, hay temas como el incumplimiento del artículo 1 de la Carta Orgánica Municipal, referido al uso del escudo municipal, que la Sindicatura ni siquiera se interesó en tratar. ¿Dónde podemos los ciudadanos denunciar los incumplimientos de los deberes de funcionario público previstos en la Carta Orgánica Municipal? ¿En el mismo organismo que avaló su designación? ¿Cuándo llegará el momento en que nuestros representantes políticos demuestren su honestidad y creen una Sindicatura compuesta por ciudadanos que realmente controlen y con poder para sancionar a los infractores de las leyes vigentes? Cuando el futuro intendente no tenga miedo a ser controlado, trabaje con honestidad y sea un ejemplo de civilidad hacia abajo, lo mismo con nuestros noveles concejales. Nada va a cambiar si seguimos con esta apatía que nos caracteriza. Si no nos gusta la política partidaria, al menos participemos en la política grande, controlando a nuestros funcionarios. Ricardo Dougall, DNI 10.532.537 Neuquén

Ricardo Dougall, DNI 10.532.537 Neuquén