Incierto impacto en la campaña presidencial



Análisis

La Corte Suprema estadounidense catapultó el proyecto político del presidente demócrata Barack Obama al avalar su reforma sanitaria, pero la histórica sentencia al mismo tiempo indignó a los conservadores y puede provocar su movilización electoral. Lograr una cobertura sanitaria completa para toda la población, en línea con los socios industrializados de Estados Unidos, era uno de los sueños de Obama cuando llegó a la presidencia, y se concentró en ello a pesar de que le llovieron las críticas sobre la necesidad de privilegiar la recuperación económica. Los conservadores reaccionaron con estupor e ira ante la sentencia, de manos de una Corte que en principio parece favorecerles. La sentencia en términos políticos para Obama “es tan importante como la muerte de Osama Bin Laden”, advirtió Stephen Ryan, ex asesor del Senado. Pero al mismo tiempo, líderes republicanos actuaron con rara unanimidad al pedir solemnemente al pueblo estadounidense que se pronuncie sobre esta ley, y Obama, en las elecciones de noviembre. La apuesta es ahora de doble o nada, en los dramáticos términos utilizados por el candidato republicano, Mitt Romney. “Llegó el momento de que el pueblo estadounidense decida. Puede escoger sobre si quiere un gobierno cada vez mayor” o sobre si quiere ponerle coto, advirtió Romney. Para Costas Panagopoulos, de la Universidad Fordham en Nueva York, la sentencia da en resumidas cuentas “munición al presidente y munición a sus oponentes”. El debate representará otra oportunidad para que Obama vuelva a explicar a sus compatriotas por qué es importante una reforma general del sistema de salud, que afecta a un sector lucrativo y pujante tecnológicamente, pero también caro e injusto.


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