Increíble fuga de ladrones tras saquear un banco y tomar 23 rehenes

Dramático asalto y tensión por siete horas en San Isidro.

BUENOS AIRES.- Un grupo de al menos cuatro hombres protagonizó ayer una insólita fuga luego de saquear las bóvedas y cajas de seguridad de un banco, en una zona que estaba rodeada por decenas de policías. La huida se produjo tras el asalto a la sucursal del Banco Río en Acassuso, partido de San Isidro, donde los delincuentes mantuvieron cautivas a 23 personas durante siete horas.

Antes de escapar los asaltantes dejaron dos artefactos explosivos en la sucursal de avenida del Libertador 14.998, para obligar a los efectivos a demorarse en la búsqueda.

Fuentes policiales dejaron trascender que en las bóvedas donde se encuentran las cajas de seguridad había sido construido un túnel y que los asaltantes fugaron con una suma no estimada de dinero y bienes alojados allí para su resguardo.

Los mismos voceros dijeron desconocer el lugar donde conduce el túnel, pero ratificaron que fueron robadas las bóvedas del banco. Más tarde se informó que la conexión sería con un desagüe pluvial.

El fiscal de San Isidro Luis Apolo, aseguró que son al menos cuatro los hombres que integran la banda y dijo que los rehenes, liberados, se encuentran todos en buen estado de salud.

Apolo, en declaraciones al canal de cable Todo Noticias, desestimó que los ladrones hayan podido huir a través de las alcantarillas, como se había especulado. «Hemos estado con la gente de la empresa de Aguas y me informaron que no había posibilidad por el diámetro de los caños de que se pudieran fugar por ahí», sostuvo.

Igualmente, efectivos de Prefectura Naval, con participación de buzos tácticos, buscaron a los asaltantes en la ribera del Río de La Plata, partido de San Isidro, y hasta se dispuso un rastrillaje aéreo con un helicóptero a cargo del propio jefe de la Policía Bonaerense, Daniel Rago.

 

El país en vilo

El robo que mantuvo en vilo al país se inició a las 12.20, cuando los asaltantes, que según la Policía portaban armas largas y granadas, ingresaron a la sucursal bancaria haciéndose pasar por clientes. Apenas entraron, los delincuentes, vestidos de traje, cubrieron sus rostros con capuchas y extrajeron sus armas. Amenazaron a los clientes y empleados que se encontraban en el lugar, para luego intentar acceder al tesoro de la entidad, pero uno de los vigiladores accionó la alarma.

Efectivos policiales y agentes del grupo de elite Halcón rodearon el edificio, por lo cual los asaltantes, al no poder escapar, dejaron salir al custodio y a otras dos personas, pero mantuvieron como rehén al resto de las personas. Así comenzaron las negociaciones, bajo órdenes del fiscal Apolo.

Según se sospecha, la banda actuó con cuatro cómplices que se hallaban en un auto.

Fuentes policiales calificaron a la banda como gente «profesional» y «experimentada», ya que en ningún momento sus integrantes se pusieron nerviosos. Incluso trascendió que facilitaron teléfonos celulares a los rehenes para que se comunicaran con sus familiares y les transmitieran tranquilidad.

El jefe de la policía bonaerense, Daniel Rago, informó que un «comité de crisis» resolvió la liberación de los rehenes, tras seis horas de intensas negociaciones.

En tanto, luego de la liberación se realizaron chequeos para determinar la posible presencia de uno de los ladrones entre los rehenes, tarea que no había arrojado resultados positivos al cierre de esta edición.

La Policía valló la zona a 200 metros a la redonda para permitir a los mediadores trabajar con tranquilidad, sin interferencia de medios de prensa.

Los asaltantes liberaron alrededor de las 15.30 a un cliente y una empleada, cuando estaban en curso las negociaciones, que se interrumpieron abruptamente poco antes de las 20, y luego permitieron la salida del resto de los rehenes.

Cuando los policías irrumpieron en el banco hallaron dos artefactos semejantes a granadas, por lo que debieron intervenir efectivos de la división Explosivos, pero al revisar las instalaciones, los asaltantes habían desaparecido. (DyN)

Una bomba «cazabobos»

Antes de fugarse con todo lo que había en las bóvedas del Banco Río de Acassuso, el grupo de delincuentes dejó varios explosivos dentro de la sucursal, entre ellos una bomba «cazabobos» en el ingreso del túnel que utilizaron para salir al exterior.

La boca del túnel fue hallada por efectivos del Grupo Halcón debajo de un mueble del subsuelo del banco con una bomba en la entrada, por lo que se recurrió a expertos en explosivos para desactivarla.

De esta manera quedó descartada la versión que indicaba que los ladrones habían concretado la fuga a través de una alcantarilla, como se comentó.

Los explosivos dejados por los cuatro delincuentes en la boca del túnel iban a ser detonados anoche para poder seguir investigando, informó el fiscal de la causa, Jorge Apolo.

Esta bomba «cazabobos» fue instalada en el túnel que, según las primeras informaciones aportadas por la policía, conduce a un desagüe pluvial que les permitió a los ladrones huir hacia el río de La Plata o hacia la localidad de Villa Adelina, precisó el funcionario judicial. (Télam)


Adherido a los criterios de
Journalism Trust Initiative
Nuestras directrices editoriales
<span>Adherido a los criterios de <br><strong>Journalism Trust Initiative</strong></span>

Formá parte de nuestra comunidad de lectores

Más de un siglo comprometidos con nuestra comunidad. Elegí la mejor información, análisis y entretenimiento, desde la Patagonia para todo el país.

Quiero mi suscripción

Comentarios

Este contenido es exclusivo para suscriptores

Ver planes ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora