“Invitar a soñar”
En mi trabajo al servicio del Consejo de la Niñez y Adolescencia local me detengo a reflexionar sobre nuestros niños/niñas y adolescentes, y siento la necesidad de suplicar, pedir el acompañamiento y la mirada hacia ellos. Como generación adulta nuestra tarea consiste en dedicar todas las energías a dar vida, cuidar, educar, orientar o dirigir a las siguientes generaciones. Según los sueños y esperanzas que ellos tengan para el futuro se construirá un país mejor. Que nuestra meta sea ayudar a despertar su vocación y que ésta surja de las convicciones y de los sueños del corazón.
Los sueños son la expresión de los anhelos del bien, los sueños sacan afuera lo mejor de cada uno de nosotros para ponerlo al servicio de toda la humanidad.
Sin embargo, sabemos que muchas veces los sueños no se cumplen, porque la función de ellos no es realizarse es inspirar, y la inspiración que nos regalan los sueños nutre nuestras convicciones, es decir, los valores que hay que cuidar.
Que cada joven al pasar por nuestro lado se sienta en armonía consigo mismo, se entusiasme con la tarea de descubrir su vocación, se sienta invitado a hacer crecer la vida a su alrededor. Ayudemos a nuestros adolescentes a tolerar la frustración, asimilar los fracasos; fortalecerlos en las dificultades y enseñarles que las heridas son un aprendizaje y que la sabiduría nace de la paciencia.
Todos somos en la vida convocados a una vocación común: amar y trabajar. Todo lo que hacemos en la vida se inscribe en estas dos sendas: crear lazos, involucrarse con el otro, relacionarse con vínculos de encuentro, por un lado, y por otro el llamado a crear, a desarrollar una obra con las propias manos y el corazón, a construir el mundo y a producir.
“Del niño/niña de hoy saldrá el hombre del mañana; las generaciones futuras pedirán cuenta a las actuales de los vicios que las afecten, (…) El niño/niña es el padre del hombre”, Roberto Gache (1916).
Enseñemos vida. Invitemos a soñar.
María Celeste San Martín Consejo Local de Niñez y Adolescencia
DNI 25.406.303
“Todos somos en la vida convocados a una vocación común: amar y trabajar. Todo lo que hacemos en la vida se inscribe en estas dos sendas”.
María Celeste San Martín Consejo Local de Niñez y Adolescencia
DNI 25.406.303
Datos
- “Todos somos en la vida convocados a una vocación común: amar y trabajar. Todo lo que hacemos en la vida se inscribe en estas dos sendas”.
Comentarios
Estimados/as lectores de Río Negro estamos trabajando en un módulo de comentarios propio. En breve estará habilitada la opción de comentar en notas nuevamente. Mientras tanto, te dejamos espacio para que puedas hacernos llegar tu comentario.
Gracias y disculpas por las molestias.
Comentar