Irrepetibles
la peña
jorge vergara jvergara@rionegro.com.ar
Sencillamente son unos privilegiados. Y por qué no, nosotros también somos unos privilegiados. Ellos por cantar por el mundo durante medio siglo, ni más ni menos, y nosotros por disfrutar todavía de lo que son capaces de hacer. Son exponentes emblemáticos del folclore, capaces de trasladarnos en el tiempo con el folclore tradicional o de interpretar el tema más moderno, pero siempre con la misma identidad, con la capacidad de generar ese ida y vuelta con el público. Nunca perdieron sus características que no son ni más ni menos que la identidad, a pesar de que algunos de sus integrantes ya no están. Son tres grandes grupos, tres grandes exponentes de la música. Los Carabajal, que cumplieron 45 años cantando por el país y el mundo, Los Cuatro de Córdoba que llevan la misma cantidad de años recorriendo escenarios y Los Manseros Santiagueños, que superaron los 53 años cantando folclore. De la misma tanda hubieran sido Los Cantores del Alba y Los Fronterizos, aunque de los grupos originales no queda nada. Ambos siguen tocando y en una misma línea. También entre las glorias están Los Chalchaleros. Estos grupos, los que están y los que no, marcan toda una época del folclore argentino y tengo la certeza de que son irreemplazables, porque aunque haya imitadores, aunque haya exponentes parecidos, dejaron su sello en cada escenario por el que pasaron. Los dos grupos santiagueños, Los Carabajal y Los Manseros tienen como nota distintiva la chacarera. Los Cuatro de Córdoba se abrieron a distintas expresiones y apuntaron en muchos de sus trabajos a la música latinoamericana, pero a los tres los une la trayectoria indiscutible y el hecho de mantener en su formación, las bases de lo que fue el punto de partida. En donde más se nota la edad y las voces un poco más desgastadas es en Los Manseros Santiagueños, pero es tanto lo que dieron al folclore que aun con voces cansadas, es un placer escucharlos, porque con ellos estamos compartiendo medio siglo de música. Los Carabajal y Los Cuatro de Córdoba, un poco más jóvenes, mostraron esa capacidad de adaptación para los nuevos tiempos, imprescindible para llegar a nuevas generaciones de público que esperan lo tradicional, pero también los temas que están de moda. Debo decir que es un orgullo que estos exponentes del folclore sigan recorriendo escenarios y si puedo, les recomiendo que cuando tengan la oportunidad de asistir a una presentación de ellos lo hagan, porque con ellos verán en un escenario parte de la historia grande del folclore argentino, parte de los años de oro de este género, donde ellos fueron grandes protagonistas. La palabra justa sería “irrepetibles”, porque con ellos se irá, cuando pasen unos cuantos años más, lo que queda de la mejor época del folclore argentino, esa de la década del 60 que cosechó reconocimientos donde fuera. Están, siguen cantando, siguen tocando, siguen haciendo ese folclore que distinguió por años a la Argentina, que con el tiempo se fue modernizando, pero que tiene en estos tres exponentes a tal vez los mayores defensores de la raíz de la música. En el año 59, el “Negro” Onofre Paz y Leocadio Torres se juntaron para hacer música. De esa unión nació el dúo que sería la raíz de Los Manseros Santiagueños. Los Carabajal acaban de cumplir 45 años con el folclore y lanzaron su disco número 46, poco más de uno por año. Los Cuatro de Córdoba tienen fecha de nacimiento en abril de 1969. Y de ahí nunca dejaron de cantar. Es la historia viva del folclore argentino. Son los grupos tradicionales que mantienen intacta la raíz y muestran a sus fundadores.