Japón en una nueva era

Eduardo Tempone*

Todos los años, en estos días, las flores de los ciruelos y de los cerezos son las responsables de que Japón se tiña de colores rojo oscuro, rosa y blanco tan característicos. Y los japoneses, como buenos amantes de la belleza, celebran cada primavera y admiran a la naturaleza. Pero esta vez la celebración será más memorable porque llega con el inicio de una nueva era. El príncipe Naruhito, tras la abdicación de su padre el emperador Akihito. El país seguirá con su vieja tradición.

En la historia del Japón, los nombres de las eras imperiales capturaron mejor que cualquier otra medida los valores sociales, el tono de la vida cotidiana y la orientación general de la nación. Marcaron el espíritu de los tiempos.

Reiwa -la Bella Armonía- es el nombre elegido para la nueva era. La expresión está tomada del Manyoshu, una colección de poemas clásicos del siglo VII que describen los cambios en las estaciones del año y en la naturaleza.

Una de sus secciones está dedicada a la elegante flor del ciruelo, que son las primeras en brotar después del invierno. Reiwa -como las flores del ciruelo que marcan el inicio de la primavera- es un mensaje de esperanza para convertir a Japón en una nación en donde cada persona pueda realizar sus sueños, según lo explicó el primer ministro Shinzo Abe.

Y mientras se acerca la cumbre de líderes de los países del G20 en junio, el gobierno japonés se prepara para presentar, en Osaka, un nuevo sueño: la sociedad 5.0, basada en la inteligencia artificial, la robótica, el “big data” y la tecnología de internet de las cosas.

La Sociedad 5.0 es superinteligente. La tecnología se integra a la vida cotidiana y se fortalece el crecimiento económico e industrial, pero se mantienen los valores humanos y mejora la vida.

La sociedad 5.0 tiene que ver con la creación de una sociedad superinteligente, donde la tecnología se integre a la vida cotidiana de las personas, que fortalezca el crecimiento económico e industrial pero que, a su vez, se mantengan -en su centro- los valores del ser humano y mejore la vida.

Presupone que la sociedad está preparada para ingresar en una nueva etapa de la evolución humana, tras la sociedad cazadora (1.0), la agrícola (2.0), la industrial (3.0) y de la información (4.0).

Japón se imagina a las personas recurriendo a la inteligencia artificial y los robots para sus quehaceres diarios, para el cuidado de los niños y de los mayores, la asistencia sanitaria en el hogar, automóviles autónomos susceptibles de ser llamados por una vivienda inteligente para conducirnos al hospital o de compras, para la prevención de catástrofes y para la sostenibilidad ambiental del planeta.

De hecho, ya se ha anunciado que los vehículos autónomos, los robots y los servicios mejorados con inteligencia artificial -como los traductores- son algunas de las tecnologías que se utilizarán en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.

Todo esto puede sonar como muy ambicioso o futurista pero es que, en realidad, Japón se prepara para hacer frente a sus propios desafíos.

El problema de la tercera economía del mundo es su estructura demográfica y ningún país en la historia de la humanidad ha experimentado una situación semejante: su fuerza laboral se reducirá en un cuarenta por ciento en los próximos cincuenta años. Las consecuencias sociales y económicas serán considerables.

Además del declive demográfico, el envejecimiento es también un desafío. El gasto asistencial no deja de aumentar.

Cuatro años atrás la proporción de personas mayores de 65 años sobre la población total fue de 26,6%, la tasa más alta del mundo. Se proyecta que alcanzará el 38,4% en el 2065.

En esta situación parece que Japón deberá profundizar la incorporación de la mujer al ámbito laboral, extender la edad de la jubilación, abrir su mercado de trabajo, pero sobre todo confiar en que su proyecto de sociedad 5.0 pueda aliviar los déficits causados por el descenso demográfico y el envejecimiento.

Tarde o temprano, otros países podrían encontrar los mismos problemas. Por eso, el concepto de sociedad 5.0 y su propia experiencia podrían convertirse en una referencia global.

Dado los avances actuales de uno de los países líderes en innovación tecnológica, con un robusto desarrollo en ciencia y tecnología, con altos niveles de educación, y con la tradicional fascinación cultural por los robots y la automatización no sería ninguna sorpresa que la sociedad 5.0 se haga realidad en Japón en los próximos años.

*Diplomático


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