Jueces y consejeros en Neuquén: entre «contarse las costillas» y la discrecionalidad
Primera reunión del Consejo de la Magistratura con la Asociación de Magistrados. “Saben que les vamos a contar las costillas”, dijo Inaudi. “Queremos bajar el grado de discrecionalidad que tienen”, planteó González Taboada.
El Consejo de la Magistratura y la Asociación de Magistrados acordaron mantener una relación de “diálogo abierto y permanente” y trabajar juntos en el perfil que deben reunir los aspirantes a cubrir cargos vacantes en la estructura judicial. Pero algunas declaraciones permiten entrever que las diferencias de siempre aún persisten.
Las relaciones entre el organismo encargado de seleccionar jueces, fiscales y defensores, y la organización que representa a éstos gremialmente nunca fueron buenas, a tal punto que llegaron a dirimir sus diferencias en estrados judiciales. Estas nuevas conducciones muestran predisposición al diálogo antes que a profundizar la grieta.
“Fue una linda reunión”, resumió Marcelo Inaudi, vicepresidente del Consejo. “Les transmitimos claramente que les vamos a contar las costillas a los magistrados y funcionarios que se presenten a un concurso para ascender otro cargo, si bien no es una evaluación, y encontramos respaldo de la Asociación”.
He ahí el punto más espinoso. La Ley le otorgó al Consejo de la Magistratura la facultad de hacer evaluaciones periódicas del desempeño e idoneidad de los jueces, y la Asociación de Magistrados llevó su oposición hasta la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que tiene la última palabra y todavía no la ha pronunciado. Mientras tanto, la evaluación está suspendida.
Sandra González Taboada, presidenta de la Asociación, señaló que el tono del encuentro fue distendido, y que el propósito de la agrupación es “bajar el grado de discrecionalidad que tienen ellos y obtener datos más objetivos para tratar de elegir al mejor” candidato en cada concurso.
Explicó que “hay fuentes de información que podrían ser más objetivas, como el personal administrativo que trabaja con el candidato, que brindaría información que no tiene la secretaría de Superintendencia”. Y amplió: “se puede trabajar con el gremio por ejemplo, aunque hay que ver el cómo”.
La discrecionalidad es uno de los puntos que más critican los jueces de los consejeros, en especial porque en la entrevista personal -última etapa del concurso- pueden ponerle un puntaje de 0 a 20 al participante y definir si gana o pierde.
Ese puntaje es subjetivo. Las instancias anteriores -antecedentes y examen escrito y oral- pueden medirse con mayor objetividad.
Inaudi señaló, en otro orden, que la Asociación “nos pidió que en caso de que presentemos un proyecto de modificación de la ley del consejo, quieren hacer su aporte, que podemos tomar o no”.
“También nos plantearon que aquellos candidatos que presentan documentación en un concurso y no son elegidos, que quede constancia y registro para facilitar las tareas en futuras convocatorias. Me pareció una postura interesante”.
Del encuentro, realizado el jueves 11 en el piso 11 del edificio donde funciona el Consejo, participaron Inaudi, Sergio Gallia, Claudio Domínguez, Gustavo Mazieres, Isabel López Osornio y Monserrat Morillo por el organismo anfitrión, y González Taboada, Alejandro Cabral y Sergio Cosentino por los jueces.
Esta es la tercera reunión que sostiene el Consejo de la Magistratura con representantes de diversos sectores del Poder Judicial. Antes lo hicieron con el defensor general Ricardo Cancela y el fiscal general José Gerez.
Esos encuentros sirvieron además para ajustar el cronograma de concursos a las necesidades planteadas por los ministerios públicos. Así, se decidió que las próximas vacantes que se convocarán a cubrir serán las de fiscal del caso de Chos Malal, defensor civil de Cutral Co, fiscal del caso de Cutral Co y defensor penal de Neuquén.
Comentarios