Juicio "La Escuelita": policías acusaron al Ejército de los secuestros durante la dictadura

El miércoles 6 de octubre se escuchará al piloto acusado de los vuelos clandestinos hacia el centro de torturas de Bahía Blanca. El 12, 13 y 14 serán los alegatos de la fiscalía y las querellas.




La delegación de la policía Federal en 1976 fue el centro de reunión de detenidos hasta que habilitaron La Escuelita”, dijo ayer el subcomisario Jorge Soza en la indagatoria en el juicio en el que se investigan los crímenes cometidos durante la dictadura cívico militar.
La definición de Soza integra una de las certezas que planteó la fiscalía y las querellas en los diferentes tramos del juicio.

El lugar se señaló como uno de los centros clandestinos del Alto Valle debido a las detenciones ilegales y tormentos relatados por las víctimas hasta que se acondicionó la vieja casa oculta detrás del batallón neuquino para la represión.
Pero Soza aseguró que como segundo de la comisaría federal sólo hacía tareas administrativas en algunas horas de la mañana y negó haber sido parte o conocer de los secuestros de Virginia Recchia y Carlos Schedan (desaparecidos).

Dijo no haber conocido a Cecilia Vecchi y argumentó que Alicia Pifarré (desaparecida) “fue llevada a La Escuelita y no a la Federal". Dijo que lo supo por el testimonio de Alicia Figueira de Murphy en el juicio 2012, la directora teatral que iba con Pifarré cuando fue abordada por el grupo de tareas.

No tenía dominio del hecho, no intervine en nada de lo que se me acusó , nunca fui reconocido por las víctimas” se defendió Soza quien insistió en que “el que estaba al frente de todo era el comisario Jorge Ramón González”, fallecido.
Agregó que en junio del 76, cuando se lo acusó de secuestrar a la directora de teatro Alicia Villaverde “había falsos policías” con credenciales de la Federal “que eran de inteligencia militar”.

“A Darío Altomaro lo conocí en 1985 porque fue profesor de teatro de mi hija, que viajó con sus hijos de mochileros a El Bolsón, si hubiera conocido esos antecedentes, lo hubiera permitido? no, no lo supe”, respondió para sostener su desconocimiento sobre los secuestros y desapariciones forzadas.

El mismo argumento de secuestradores “de afuera con credenciales falsas de la Federal” fue esgrimido por el exoficial de enlace de la Federal con el Ejército, Miguel Cancrini, quien insistió en que no estaba en Neuquén el día del secuestro de Pifarré. “Pudo haber sido alguien que utilizó mi documento”, dijo.

El expiloto declarará la semana próxima

La expectativa por las declaraciones del expiloto que está acusado de haber trasladado en distintos vuelos a las 20 víctimas que terminaron en el centro clandestino de Bahía, se diluyó ayer, cuando las defensoras oficiales solicitaron el aplazamiento de la indagatoria para el próximo miércoles.


La defensora Celia Delgado dijo que debían analizar el documento que fue remitido de la causa “Vuelos de la Muerte” en Buenos Aires y que se incorporó como prueba en la última audiencia.


El primero en defenderse fue el comisario rionegrino Enerio Huircain que se quejó de haber sido catalogado como represor. “Lamento enormemente lo sucedido a este hombre que me acusa”, dijo en referencia a Eduardo París, que lo identificó como uno del grupo que lo retiró del banco para luego terminar en el centro de torturas de Bahía.

“Fui servidor público, no andaba torturando, ni secuestrando, todo es irracional”, insistió. “Pido que se tenga en cuenta que no ocupé ningún lugar de importancia. Soy inocente”, le planteó a los jueces.


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