Junto al mar, el placer de la mejor "cocina de autor"

Los turistas que llegan a El Cóndor tienen otro motivo para pasarla bien.

VIEDMA (AV).- Las especialidades gastronómicas en el balneario El Cóndor exhiben una variada gama de menúes. Junto con los productos de mar los más exigentes comensales pueden seleccionar platos clásicos preparados con carne vacuna, aves, pizzas y las denominados "caseros".

Cuando la cocina lugareña está rodeada de vocación y placer, las cartas presentan "una superación respecto de otras playas de Río Negro", según el empresario turístico Pedro Gavarré, propietario de la posta Achavil, que lleva el nombre del primer hotel de la villa marítima.

Es que la creación está al orden del día e invita a hincar los dientes sobre "patitas" de centolla a la crema, langostinos al ajillo o una paella elaborada con tenue sabor a romero. Quienes visitan el lugar no se van sin antes probar los postres con frambuesas frescas producidas en el Valle de Viedma, realzando así la sobremesa a menos de 50 metros de la línea de marea.

Los aromas responden al rigor de los turistas. A juzgar por un sondeo que viene realizando Gavarré en cada temporada "los bonaerenses, sobre todo, nos exigen la necesidad de comer ostras vivas".

En la lista de opciones no existen inconvenientes para proveerlos de esta minuta que se presenta sobre las mesas con granos de pimienta y limón, pues la contigua localidad pesquera de Bahía San Blas aporta el suficiente stock.

Al pie de los acantilados, un joven grupo de "chefs" constituido por Paola Kucich, Mario Alfaro y Nicolás Goyeneche; le da un impulso extra a la ciencia del buen comer en el marco de la tendencia denominada "cocina de autor". La oferta en el complejo turístico cercano al faro reúne 46 platos acordes a la riqueza marítima en forma predominante. Así como el abadejo se adaptó muy bien por encima de la merluza dentro de la calidad deseada por los consumidores, según sus opiniones coincidentes con las expectativas de Gavarré, el pejerrey en cambio, quedó condenado al recuerdo. "Nosotros le insistimos a los comensales, pero la gente ya no se siente atraída por degustarlo", observó Kucich.

 

Ingresos medio

El Cóndor presenta como particularidad que sus visitantes tienen una categoría de ingresos medios.

Por lo tanto se ha tornado costumbre alternar este tipo de minutas con exquisitas pizzas y pastas provenientes de pequeñas industrias familiares, cuya base distintiva es que padres e hijos –de vez en cuando algún amigo que pasa a visitarlos– se integran para administrar la prestación en este tipo de servicios.

En la práctica, también el desayuno y la merienda están garantizados para los requerimientos masivos. Lógicamente, hay que hacer cola para salir soplando el paquete de churros recién elaborados. La factoría principal se ubica sobre la intersección de las calles 4 y 20 Bis que con la consolidación durante varios años sobrepasó las características de un microemprendimiento.

Allí la actividad comienza de madrugada con la preparación de la masa, la elaboración y continúa durante todo el día en los distintos sectores que fríen y rellenan en el momento del pedido. De acuerdo con los cálculos de sus propietarias se fabrican casi 250 metros diarios de este panificado.

QUE HACER

Teatro y música en el paseo: En el paseo del Mercado Artesanal se concretará a partir de las 20.30 de hoy un espectáculo teatral a cargo del grupo llamado “La máquina de hacer chorizos”. Desde las 21.30 actuará en el escenario central del microestadio El Cóndor el folklorista viedmense Federico Tello, el grupo de cumbias “Destino” y una banda de rock de La Plata, llamada Severyno. Mañana cerrará el programa Verano Cultural viedmense actuando en el palco central -a la misma hora- el grupo de folklore “Trayen Niyeo”, el conjunto “Los Millers” con sus éxitos de las décadas del ’60 y ’70 hasta su disolución, y la banda de rock “Veroicons”.

RECOMENDADO

Retratos de las familias en el siglo pasado: Una exposición de fotografías familiares, correspondientes a los primeras décadas del siglo pasado, se está desarrollando en el hotel casino El Faro. La muestra está organizada por la Legislatura de Río Negro en base a la colección de la revista histórica La Galera. Entre las tomas se destacan un campamento organizado por la comunidad “salesiana” en 1908, constituyendo una de las primeras avanzadas de la incipiente población de Viedma y Patagones hacia el mar y que luego derivó en la construcción de las primeras “casillas” en madera y chapa.

CARA Y CECA

Caminar menos es el objetivo: Varios camiones transportando macadam (un tipo de pavimento) dieron lugar a la consolidación del ingreso a las playas centrales de El Cóndor permitiendo que unos 1.500 vehículos puedan estacionar al borde de la línea de marea. El trazado facilita el acceso evitando así que los amantes de ese sector tengan que caminar casi 200 metros desde el estacionamiento en la avenida costanera. La obra a cargo de la delegación municipal de la villa viedmense se completó con una conexión -también construida sobre ripio- hacia la “Bajada de Cailotto”, una porción contigua asignada para la práctica de actividades de pesca deportiva, carrovelismo y windsurf. Los obreros comunales están trazando una tercer bajada, unos 300 metros al Norte, que facilitará el acceso evitando también los lógicos embotellamientos durante los fines de semana en el retorno desde el mar.

Los árboles mueren quemados: La falta de respeto hacia el patrimonio público por parte de algunos negligentes, provocó la desaparición de 80 plantas, entre pinos y aromos, luego de un pavoroso incendio. El inicio del fuego habría tenido lugar a varias cuadras del pequeño bosque que se estaba formando a la vera de la calle que conduce a la desembocadura del río Negro desde la villa. Algunas especies ya se están reponiendo, mientras que una cuadrilla de trabajadores concretaron el repaso de las banquinas con el propósito de impedir que nuevos focos perjudiquen las especies. Los perjuicios se extendieron a las columnas de madera que pertenecen al tendido eléctrico por lo que los postes debieron ser luego reforzados.


Comentarios


Junto al mar, el placer de la mejor «cocina de autor»