Acusado de femicidio en Bariloche quedó preso y se expone a una dura condena

Atacó a su mujer a puñaladas, según confesó a al menos dos vecinos, antes de quedar detenido. La fiscalía formuló cargos en su contra y el autor del crimen podría terminar condenado a prisión perpetua.

Más de 50 heridas de arma blanca, cuatro de las cuales resultaron mortales, presentaba el cuerpo de María Angélica Zapata, según el informe de autopsia que citó hoy la fiscalía durante la audiencia de formulación de cargos por femicidio contra su esposo, Osvaldo Domínguez.

El hombre quedó detenido en la madrugada de ayer, poco después de cometer el crimen, en la vivienda que compartía la pareja en la calle Tierra del Fuego, del barrio Nahuel Hue II, en el Alto de Bariloche.

El juez de garantías Víctor Gangarrosa validó los cargos por homicidio doblemente agravado, por el vínculo y por el contexto de violencia de género, habilitó la investigación por un plazo de cuatro meses y dispuso que el acusado permaneciera detenido por un término similar.

De ser encontrado culpable, Domínguez, de 65 años, no tiene otra pena posible que la prisión perpetua. Esa eventualidad, y el consecuente riesgo de fuga, fue uno de los argumentos que citó el fiscal jefe Martín Lozada para solicitar la prisión preventiva en un establecimiento carcelario, y descartar la detención domiciliaria con uso de tobillera.

Antes del brutal ataque del viernes que terminó con la vida de Zapata, el hombre acumulaba al menos dos denuncias por violencia de género y la Oficina de Atención a la Víctima lo tenía caracterizado como un sujeto altamente agresivo.

La prueba que incrimina a Domínguez por el femicidio es abrumadora. Estudios preliminares citados por la fiscalía indican que el ataque se produjo con un cuchillo “artesanal” de 15 centímetros de hoja. De acuerdo a lo enumerado por la autopsia, la mujer sufrió 25 heridas “punzocortantes”, cuatro de ellas en zonas vitales como hígado y bazo, además de otras 28 heridas “cortantes”.

Las constancias de la actuación policial revelan que fue encontrada ya sin vida sobre una cama, y que murió desangrada.

Una relación signada por la violencia y las amenazas


Zapata y su asesino mantuvieron una convivencia de más de treinta años y tenían 4 hijos en común. La mujer tiempo atrás abandonó el hogar debido a los episodios de violencia, pero había vuelto hace una semana con el interés de preservar la vivienda, ante las reiteradas amenazas de Domínguez de que iba a “prenderla fuego”.

La trágica discusión que desembocó en el femicidio ocurrió a las 2 del viernes. Al menos dos testigos citados por la fiscalía señalaron que minutos después fueron abordados por Domínguez, visiblemente exaltado, quien les dijo que la mujer lo había “cansado” y confesó el ataque a puñaladas, mientras les pedía a los gritos que llamen a una ambulancia.

Uno de los relatos fue aportado por un vecino que vive enfrente de la casa de la pareja y el otro está domiciliado a la vuelta. Este último se trabó en una pelea con el presunto femicida porque “no quería que se escape”, según relató la fiscal Silvia Paolini.

Por esa razón, Domínguez sufrió alguna lesión menor y se presentó a la audiencia de hoy con el ojo derecho tapado con un vendaje.

Los vecinos empeñados en evitar su huida lo siguieron hasta cruzarse en plena madrugada con una patrulla del COER, que cumplió con la detención de Domínguez en un procedimiento del que participó también personal de la comisaría 28.

Consultada por el juez, la defensora oficial Blanca Alderete dijo que su representado no iba a declarar. Tampoco se opuso al control de detención, a la formulación de cargos ni a la medida de prisión preventiva. Aunque aseguró que tenía “otra teoría” de los hechos que espera desarrollar, y que a futuro podría plantear un pedido de prisión domiciliaria por razones de salud, pero antes quiere hacerse de los informes médicos.

La audiencia se realizó en la sala principal de los Tribunales de Bariloche y el inicio se postergó cerca de media hora por razones de conectividad. Fue seguida por algunos familiares de la mujer asesinada y también de su victimario, asistidos por personal de la Ofavi, quienes no hicieron manifestación alguna y se retiraron en silencio.


Más de 50 heridas de arma blanca, cuatro de las cuales resultaron mortales, presentaba el cuerpo de María Angélica Zapata, según el informe de autopsia que citó hoy la fiscalía durante la audiencia de formulación de cargos por femicidio contra su esposo, Osvaldo Domínguez.

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