Fentanilo contaminado: extrabajadoras revelan que «no había control ni supervisión real» en el laboratorio
Son exempleadas de la planta que producía medicación para HLB Pharma Group. En sus declaraciones describieron una serie de fallas que se cometía y resaltaron la falta de control.
En medio de la investigación por la causa de muertes por fentanilo contaminado, dos exempleadas de Laboratorios Ramallo describieron un funcionamiento lleno de irregularidades: controles manipulados, documentación falsa y presiones internas, entre otras cosas. La planta es la que producía medicación para HLB Pharma Group.
Las empleadas describieron con precisión como dentro del laboratorio se alteraban controles de calidad, se falsificaban planillas y se maquillaban las condiciones de la planta ante inspecciones inminentes de Anmat. También señalaron que se había envases que no se descartaban, incluso cuando tenían partículas u otros contaminantes como pelo.
Las declaraciones fueron reveladas por el sitio Infobae y pertenecen a Lucía Soledad Abeijón, quien ocupaba el rol de checker de control de calidad, y Bárbara Edith Pennisi, técnica de laboratorio del área de microbiología.
El detalle de las declaraciones
La primera declaró que ingresó a en febrero al laboratorio sin tener «estudios requeridos para el puesto» y fue asignada directamente al control de calidad: «Me dijeron que no importaba que no tuviera título, que lo importante era que siguiera las indicaciones».
Abeijón relató que los productos presentaban fallas visibles y recordó: «Había muchos sueros con partículas, puntos o pelos. Pensaba que los descartaban, pero volvían al carro y pasaban a etiquetado». Incluso resaltó que les pedían expresamente que no descartaran tantas pruebas, incluso si presentaban irregularidades: «Cuando veían que descartábamos muchos, nos decían que no había que tirar tanto, que se revisaran de nuevo».
«Los controles de esterilidad se hacían apurados, solo para que quedara registrado», manifestó y ante el juez, dijo: «Los frascos venían manchados o con restos de líquido, pero nos decían que igual los mandáramos a etiquetar».
A su vez indicó que durante la suspensión de la producción de medicamentos por parte de la Anmat ante las denuncias de supuestas muertes de pacientes, se les ordenó #poner todos los lotes entre diciembre y enero, fechas en que el laboratorio estaba habilitado, y tuvimos que camuflar todos los lotes«.
La segunda extrabajadora, Bárbara Pennisi, técnica de análisis clínicos que trabajó en el área de microbiología, contó que ingresó en febrero y se fue luego de tres meses de «período de prueba». En su relato expuso que hubo manipulación directa de los resultados bacteriológicos: «Contábamos las bacterias, daba +10, y siempre nos hacían poner -1. Me hacían mentir básicamente«.
También señaló que cuando debían llenar formularios, los datos «no salían de nuestros análisis, sino de lo que cargaban los chicos de físico-química en la computadora». «Nos daban resultados prearmados y nos decían que los copiáramos igual, sin cambiar nada», agregó y remarcó: «No había control ni supervisión real. Se trataba de hacer lo que pidieran para que los números cerraran».
Con información de Infobae
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