Se sumó otro imputado por el homicidio del comerciante de Centenario

En una audiencia realizada este martes se acusó a un adolescente por su presunta participación. Quedó en libertad. Ya hay dos hermanos con prisión preventiva.

Un adolescente quedó imputado como presunto partícipe en el homicidio del comerciante Andrés Benito Varela (50) ocurrido en Centenario el 18 de mayo pasado. Es el tercer involucrado en el caso: ya están detenidos con prisión preventiva los hermanos Julio José Ismael Vidal (33) y Jesús Ezequiel Vidal (20).

La audiencia con el menor de edad se realizó a puertas cerradas. Participaron el juez del Niño, Niña y Adolescente, Dardo Bordón; el fiscal de Delitos Juveniles, Germán Martín, el querellante Emanuel Roa Moreno por la familia de la víctima y la defensora adjunta del Niño, Niña y Adolescente, Mariela Alejandra Borgia.

El joven quedó en libertad por aplicación de la ley 2302, con prohibición de acercarse a familiares de la víctima, testigos y coimputados. El padre recibió instrucciones sobre cuál debe ser su comportamiento durante los dos meses fijados como plazo para la investigación.

Un homicidio con «cierto nivel de perversión»


El homicidio de Varela ocurrió en su vivienda de calle Salvador 686 de Centenario, entre las 23:39 del 18 de agosto y las 0:03 del 19 de agosto. Según la acusación que les formularon a los hermanos Vidal, ellos dos y el menor ingresaron con fines de robo y golpearon a la víctima.

Además la maniataron con alambre y le colocaron una bolsa de tela en la cabeza. El juez Lucas Yancarelli, que intervino en la audiencia con los mayores de edad, dijo que en el modo de comisión del homicidio «hay cierto nivel de perversión», y se preguntó: «¿cuál era la necesidad de golpearlo salvajemente, o de colocarle una bolsa en el rostro?. Ninguna».

La causa de la muerte no fue determinada por la autopsia y se pidió una ampliación. Pudieron ser los golpes, la asfixia por la bolsa o una falla cardíaca.

Testimonio bajo protección


Durante meses la investigación permaneció estancada, hasta que una persona cuya identidad y paradero se mantienen en reserva por razones de seguridad declaró que Jesús Vidal contó en una reunión algunos detalles del crimen y admitió su participación junto con los otros dos.

A partir de ese dato los investigadores empezaron a reunir información sobre los hermanos, hijos del exboxeador Fabio «Pucará» Vidal. Ellos también practican ese deporte, y les atribuyen hechos delictivos cometidos con violencia.

En el legajo hay varios testimonios, contradictorios entre sí, de mayores y menores de edad, referidos a la presunta participación de los Vidal en el crimen. En el caso también sobrevuelan referencias al consumo problemático de sustancias, así como a la compra, venta y robo de drogas.

Otro dato que sumó la acusación es que a la hora del homicidio, el teléfono celular de Julio impactó en una antena telefónica ubicada en el radio donde está la vivienda de la víctima.

En la causa penal de los adultos intervienen la fiscal Lucrecia Sola, el fiscal Andrés Azar, y los querellantes Emanuel Roa Moreno y Damián Moreyra.

La acusación contra los sospechosos es por homicidio en ocasión de robo. Los hermanos tienen prisión preventiva por dos meses.


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