«Tortura seguida de muerte»: la grave acusación contra dos policías por la muerte de Ignacio Cerutti en Regina
En una audiencia clave, la fiscalía reformuló la acusación contra dos efectivos policiales por el hecho ocurrido en 2025. El juez aceptó los cargos por tortura, mientras la defensa dirigió su teoría a una agresión vecinal previa.
La investigación por la muerte de Ignacio Cerutti, ocurrida en enero de 2025 en Regina, dio un vuelco determinante este miércoles durante una audiencia de formulación de cargos. El juez de Garantías, Gastón Pierroni, resolvió dar por formulada una nueva acusación presentada por el Ministerio Público Fiscal, que eleva la calificación legal a “tortura seguida de muerte” para dos efectivos policiales involucrados en la detención y custodia de la víctima.
El hecho original se remonta al 25 de enero de 2025, cuando Cerutti fue aprehendido en las inmediaciones de la calle Vuelta de Obligado. Según la teoría de la fiscalía, el joven se encontraba en un estado de “evidente vulnerabilidad, excitación y alteración” al momento de ser abordado por los uniformados. Tras una persecución, habría sido reducido violentamente contra el cordón de la vereda, sufriendo una lesión sangrante en la cabeza antes de ser trasladado a la Unidad 35.
Una detención violenta y el traslado a la Unidad 35
La acusación fiscal, liderada por la doctora Vanesa Cascallares, sostiene que los imputados actuaron con una saña desmedida desde el momento de la captura. Se relató que Cerutti fue subido a la caja de una camioneta policial y, al llegar a la comisaría, fue bajado de forma brusca, provocando que cayera de cara al suelo mientras permanecía esposado. Una vez dentro de la unidad, la fiscalía asegura que los efectivos “subieron el volumen del equipo de comunicación (HT) a fin de ocultar los gritos” del joven mientras continuaban las agresiones.
El informe de autopsia resultó estremecedor: el cuerpo de la víctima presentaba al menos 40 lesiones de tipo contusivo, escoriativo y equimótico distribuidas en la cabeza, las extremidades y el torso. «Lograron así entre ambos consumar la tortura seguida de muerte, causándole un periodo de sufrimiento intenso», afirmó la fiscalía durante la audiencia, subrayando que la causa final del deceso fue un traumatismo encefálico agudo.
La versión de la defensa: “Una agresión previa de terceros”
En contraposición, la defensa particular de los uniformados rechazó tajantemente la acusación y presentó una teoría alternativa basada en evidencias científicas y testimoniales. Según su relato, Cerutti había protagonizado disturbios previos, incluyendo ataques a niños y un intento de robo a una mujer, y se encontraba bajo los efectos del consumo de cannabis y alcohol.
El punto central del descargo defensivo fue la existencia de una supuesta agresión vecinal previa a la llegada de la policía. Ruiz citó el testimonio de un testigo, quien habría presenciado cómo una «marea humana» perseguía a Cerutti y cómo el joven recibió un “palazo muy fuerte en la cabeza” propinado por un civil. La defensa argumentó que, según los informes histopatológicos, la lesión mortal se produjo entre 30 minutos y 4 horas antes del fallecimiento, tiempo durante el cual el joven aún no estaba bajo custodia policial exclusiva.
Perspectiva de derechos humanos y violencia institucional
La fiscal jefa, la doctora Belén Calarco, respondió a los cuestionamientos de la defensa señalando que este caso debe analizarse bajo los estándares de las convenciones internacionales contra la tortura. Remarcó que, al tratarse de una muerte bajo custodia estatal, existe una obligación de investigar con perspectiva de violencia institucional. “El análisis debe hacerse desde la víctima, que estaba en un estado de vulnerabilidad psíquica y física”, explicó.
La parte querellante, en representación de la familia Cerutti, adhirió a esta postura invocando los protocolos de Minnesota y Estambul, que establecen directrices estrictas para investigar muertes potencialmente ilícitas a manos de agentes del Estado. Sostuvieron que la prueba recolectada hasta el momento, que incluye grabaciones de cámaras de seguridad, libros de guardia y peritajes genéticos, es suficiente para avanzar hacia la etapa de juicio.
Medidas cautelares y el futuro del proceso
Tras escuchar a las partes, el juez Pierroni consideró que la formulación de cargos cumplía con los requisitos de claridad, tiempo, modo y lugar. Si bien reconoció que la etapa es provisoria y que la defensa podrá seguir aportando pruebas para su teoría del caso, ratificó la gravedad de la calificación legal.
Finalmente, el magistrado dictó una serie de medidas cautelares por un plazo de cuatro meses. Aunque rechazó el pedido de presentaciones semanales en la comisaría por considerar que los imputados han estado a derecho, les impuso la prohibición de salir del país sin autorización judicial. Asimismo, estableció una prohibición de acercamiento de 50 metros hacia la familia de Ignacio Cerutti para proteger la integridad de las víctimas indirectas durante el proceso de investigación.
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