Una prueba directa incrimina a uno de los imputados por el homicidio del comerciante de Bariloche

Se trata de un análisis de ADN que determinó que los rastros de sangre hallados en el domicilio de la víctima se corresponden con el sospechoso, según informaron fuentes judiciales. Aún falta identificar a los otros miembros de la banda.

Por Jorge Villalobos

La ciencia aportó un dato esencial a los investigadores que tratan de esclarecer el homicidio de Elías Miguel. Un análisis sobre muestras genéticas que se levantaron el domicilio de la víctima vinculó en forma directa a Franco Alí González, en el intento de robo seguido de muerte del reconocido comerciante de Bariloche.

Fuentes judiciales informaron este jueves que el análisis hecho en el laboratorio de genética forense de esta ciudad determinó que los rastros genéticos corresponden a Alí González. Esa prueba lo ubica al imputado en la vivienda de la víctima.

La noche del 17 de mayo último, cuatro encapuchados irrumpieron en la vivienda de Miguel, ubicada en la calle Albarracín, entre Sarmiento y Rivadavia de Bariloche. Dos cómplices se quedaron en los autos estacionados en las inmediaciones para facilitar la huida.

La banda tenía la información de que el comerciante guardaba en su domicilio la recaudación de su comercio mayorista. Y planificaron el robo de ese botín, según la teoría de los investigadores.


Fueron en busca de la recaudación


Cuando los cuatro delincuentes entraron a la vivienda hallaron a la esposa y le exigieron que les indicara dónde estaba el comerciante. Miguel se encontraba en otro sector de la casa. Escuchó los gritos y fue por un revólver que tenía en su domicilio. El hombre salió en defensa de su esposa y disparó contra los asaltantes.

Uno de los encapuchados recibió un tiro. Por eso, los cuatro huyeron. Uno de los asaltantes efectuó un disparo contra Miguel. El proyectil atravesó su pecho y lo dejó herido de muerte. Los asaltantes escaparon sin llevarse nada. Subieron a dos vehículos y huyeron.

La hipótesis de los investigadores es que Alí González recibió el tiro en su ojo derecho. Después, la banda se ocultó en un domicilio de la calle Nehuén del barrio Nahuel Hue. Efectivos policiales, peritos y fiscales allanaron el sábado pasado ese lugar y secuestraron varias muestras, porque hallaron muchas manchas de sangre en ropa y zapatillas.

Alrededor de las 23.40 de ese 17 de mayo, Alí González concurrió a la guardia del hospital Ramón Carrillo, explicó que había sufrido un golpe y dio una identidad falsa. El hombre quedó internado y le hicieron una cirugía oftalmológica. El personal del hospital advirtió que se trataba de una herida de arma de fuego y avisó a la Policía.

Mientras, la mujer auxiliaba a Miguel, que fue trasladado por sus hijos hasta el Sanatorio San Carlos, donde murió en la primera hora de la madrugada del lunes 18 de mayo último.


Cuatro meses de prisión preventiva


El martes, Alí González fue imputado por el homicidio en ocasión de robo de Miguel. El defensor particular Ezequiel Palavecino intentó oponerse a la formulación de cargos del fiscal jefe Martín Lozada y del fiscal Facundo D´Apice, que coordinan la investigación del caso. Los abogados por la querella (y exfiscales) Martín Govetto y Tomás Soto adhirieron a la imputación de la fiscalía.

Sin embargo, el juez de garantías Juan Pablo Laurence desestimó los planteos de Palavecino y admitió los cargos. Por eso, habilitó que se investigue el hecho por cuatro meses. Y le impuso por ese mismo plazo la prisión preventiva al imputado, que cumple en la comisaría de Dina Huapi, comentaron las fuentes.

Hay otro imputado con prisión preventiva. Se trata de Juan Antonio Bonnefoi, que fue acusado la semana pasada por la fiscalía y la querella por el mismo hecho atribuido a Alí González, que estaba prófugo de la justicia de Chubut.


Falta identificar al resto de los miembros de la banda


La investigación sigue su curso, porque todavía falta identificar a los otros miembros de la banda. Aún falta ubicar el segundo auto que usaron para huir. Hasta el momento, encontraron en esta ciudad un Renault Clio, que los delincuentes utilizaron presuntamente para movilizarse.

Pero no hay rastros de los otros asaltantes. Tampoco hallaron el arma homicida. Efectivos policiales hallaron un cargador de un arma 9 milímetros en un allanamiento en el domicilio de Bonnefoi. El proyectil que mató a la víctima es de ese calibre, recordaron las fuentes.


La ciencia aportó un dato esencial a los investigadores que tratan de esclarecer el homicidio de Elías Miguel. Un análisis sobre muestras genéticas que se levantaron el domicilio de la víctima vinculó en forma directa a Franco Alí González, en el intento de robo seguido de muerte del reconocido comerciante de Bariloche.

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