Juzgan a un hombre por causar lesiones graves a su expareja

Lucas Miguel está acusado de sorprender a su exmujer en la madrugada, de pegarle hasta causarle terribles heridas y de amenazarla con un arma de fuego; todo delante de sus hijos.

BARILOCHE (AB).- Verónica dormía con sus dos hijos pequeños cuando su expareja la despertó de un fuerte culatazo en la frente. Lucas Miguel tenía una llave de la casa, entró sin hacer ruido y sorprendió a la joven. Luego la del pelo y continuó con la golpiza. “Me traicionaste, te voy a matar”, le gritó el hombre. Enseguida le dio una patada que le provocó mucho dolor y dificultad para respirar. Miguel le apuntó varias veces con el arma y hasta le gatilló en la cabeza. El proyectil, por fortuna, no salió. Verónica terminó internada en el hospital con fractura de una falange del dedo anular derecho, con una costilla fracturada, heridas y golpes en varias partes del cuerpo, según indica la requisitoria de elevación a juicio. Miguel será juzgado por ese hecho y como presunto autor del delito de lesiones graves, agravadas por el vínculo porque el juez Ricardo Calcagno cerró la etapa de instrucción y elevó días atrás la causa a juicio, informaron fuentes judiciales. El imputado, de 29 años, está detenido en el Penal 3. El hecho que se le atribuye a Miguel, de acuerdo con la acusación fiscal, ocurrió la madrugada del 11 de enero de 2015, en una casilla de madera, que está ubicada en la calle La Habana, en un sector de tomas del barrio San Francisco IV de esta ciudad. Miguel irrumpió en la vivienda sin autorización y sorprendió a su expareja que dormía con sus dos pequeños en la cama. Sin mediar palabra, el imputado le aplicó un culatazo en la frente a la mujer. Luego, la sujetó del cabello y la golpeó en la cabeza con el arma y en distintas partes del cuerpo. Los niños intentaron impedir que Miguel golpeara a su mamá, pero el sujeto no se detuvo. Además, amenazó con pegarle un tiro a la joven. La acusación del fiscal Bernardo Campana sostiene que el sujeto le apuntó con el arma a la cabeza, el corazón y distintas partes del cuerpo. La mujer le pedía a Miguel que prendiera la televisión para que los niños se distrajeran, que les diera pan o permitiera amamantar al hijo más pequeño. La golpiza cesó cuando la mujer le dijo a Miguel que lo quería. La pareja se había separado en junio del 2014. El agresor se tranquilizó, la abrazó y le dijo que la quería. Después, sacó las balas del arma y se la entregó a la joven. Fue entonces que el imputado llevó a la víctima hasta el hospital zonal, donde quedó internada por las lesiones graves. La médica que atendió a Verónica avisó a la fiscalía de turno del caso. Miguel se dio a la fuga y días después fue capturado por la Policía.

La mujer y sus hijos vivían en una casilla de madera de la calle La Habana, un sector de tomas del barrio San Francisco IV.

Bariloche


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