Kielmasz volvió por “acercamiento familiar”: estará 20 días en la U9 de Neuquén
Harán más pericias antes de las salidas transitorias.
DESDE RÍO GALLEGOS
NEUQUÉN.- Claudio Kielmasz está desde el fin de semana alojado en una cárcel federal de la región y su presencia después de tantos años resucitó viejos fantasmas. Arribó desde Río Gallegos, donde estaba detenido en una cárcel de mediana seguridad, logró que sus hijos lo visiten y su objetivo es torcer una larga historia de pedidos para lograr el beneficio de las salidas transitorias y finalmente la libertad condicional.
Se trata de uno de los delincuentes más peligrosos que se recuerden en la zona. Está condenado como el autor del secuestro que terminó con las muertes de las chicas en el primer triple crimen de Cipolletti, la piedra fundacional de una oscura serie de lúgubres hechos impunes.
Kielmasz estuvo alojado durante los últimos años en una prisión de Río Gallegos y hace un par de días lo trasladaron a la Unidad 9 de Neuquén, una cárcel de máxima seguridad donde vivirá sólo algunas semanas y que ya conoce a la perfección, porque allí cumplió los primeros años de su condena. La Justicia accedió al pedido de tener cercanía con su familia y Kielmasz ya recibió la visita de sus tres hijos, a los que no veía desde hacía años.
Al ser consultado por el traslado, el defensor oficial de Ejecución de Roca, Eduardo Luis Carrera, se limitó a confirmar que se trata de “una visita extraordinaria por acercamiento familiar, por un plazo de 20 días, propiciada por el establecimiento de Río Gallegos, donde la consideran beneficiosa para su salud psicológica”.
Además, este medio pudo saber que la Justicia intenta -con mucha dificultad- reunir a dos psicólogos y dos psiquiatras para realizarle, en el corto plazo de su estadía, una nueva pericia para saber si está apto para obtener el beneficio de las salidas, algo que se le niega desde hace más de cinco años.
Kielmasz llegó durante el fin de semana largo, con una fuerte custodia penitenciaria, y aquí estará sólo por tres semanas.
Para salir de la cárcel de Río Gallegos tuvo la venia del Consejo Correccional de esa unidad y un dictamen favorable de la psicóloga que lo asiste desde hace varios años en su tratamiento, quien sostuvo que el acercamiento a sus hijos será beneficioso para su evolución.
Dos fuentes judiciales confiaron que esa misma psicóloga menciona, por primera vez en el historial psicológico de Kielmasz, palabras como “arrepentimiento” y “empatía” hacia los familiares de las víctimas, justamente dos de los requisitos que, en el último fallo que le denegó las salidas, en abril de 2013, se dieron a entender como imprescindibles si pretende alcanzar el beneficio.
A Kielmasz se lo condenó a cadena perpetua por secuestro agravado y reagravado seguido de muerte, y ya cumplió con las dos terceras partes de la pena, por eso reclama alguno de los beneficios que prevé la ley de Ejecución, que van desde las salidas transitorias y laborales hasta la libertad condicional. Ha mantenido siempre buena conducta en los penales y ha encarado estudios y actividades artísticas. Sin embargo las pericias psiquiátricas siempre conspiraron contra el anhelo de Kielmasz, a quien los profesionales que lo analizaron en los últimos años calificaron como “un disocial”.
“Es inteligente y manipulador, siempre va a hacer y decir lo que los demás esperan. Actúa para encontrar un fin atrás. No siente remordimientos. Es el jefe atrás de los hechos. No se perturba, no se le mueve un pelo, es frío y calculador”, explicó, por ejemplo, uno de los cinco psicólogos forenses que lo entrevistaron en agosto de 2010.
AN/Redacción central