La calle del Parque Central dispara ilusiones

La continuación de las calles La Rioja y Misiones genera expectativas entre los comerciantes del Bajo neuquino. La obra será inaugurada dentro de 30 días.

Por Redacción

NEUQUEN (AN).- La calle que no tiene nombre genera expectativas entre los comerciantes y apunta a cambiarle la cara al bajo neuquino, donde hay muchos vecinos entusiasmados. La zigzagueante arteria parte al Parque Central y hermana al bajo con el corazón del centro capitalino, a la altura de las calles La Rioja y Misiones .

La obra -que tiene un costo por encima del millón y medio de pesos- le quita el sueño al intendente Horacio Quiroga y será inaugurada dentro de 30 días, en virtud de que hubo que realizar modificaciones al proyecto original.

Los más contentos son los comerciantes del bajo, que esperan una mayor circulación de gente y -por supuesto- un incremento en las ventas. Sobre la calle Misiones se están reactivando y acondicionando locales comerciales, que esperan darle vida a un tramo de escaso tránsito hasta ahora.

«Habrá que ver cómo se ordena el tránsito, las expectativas son muchas y todos estamos atentos para ver qué pasa. Creo que es un acierto y obviamente que esperamos que haya un aumento en las ventas», afirmó Mario Venegas, el propietario de un multirubro ubicado en Sarmiento y Misiones.

Venegas, que vive en un edificio cercano, todos los días espía cómo es el avance de la obra desde el balcón de su casa.

«El otro cruce quedó lindo (por el de Córdoba), y ayuda un montón. Fijate que acá, para dar una vuelta con el auto tenés que hacer diez cuadras, así que resuelve ese tema; también va a iluminar todo este sector», agregó Venegas que vive frente al playón del Parque Central.

Mario, que trabaja en una reconocida casa de fotografía, se suma al entusiasmo general pero lamenta que se haya perdido la playa de estacionamiento libre. «Vamos a tener más movimiento pero va a ser más difícil estacionar. Los semáforos son fundamentales para que haya una buena circulación.

El secretario de Obras Públicas de la municipalidad, Carlos Gamarra, está fascinado por la obra y ayer -al cabo de una recorrida- consideró que «será mucho mejor que la prolongación de la calle Córdoba».

En diálogo con este diario, el funcionario explicó que surgieron inconvenientes que llevaron a una ampliación de los plazos de ejecución. Por eso, la inauguración será en febrero.

Por un lado, la comuna tuvo que responder a un pedido de la provincia que solicitó la colocación de una cañería subterránea que llevará una fibra óptica desde la Casa de Gobierno al edificio de Rentas en la calle Alcorta.

«El proyecto original era por la avenida Olascoaga, pero ante esta posibilidad nos hicieron la solitud, algo que consideramos más que razonable pero que nos provoca alguna demora», sostuvo Gamarra.

Otro trastorno se dio cuando los operarios terminaron de barrer el asfalto del playón con una martillo neumático: se encontraron con que abajo había otra capa de asfalto. El pavimento era parte de una de las primeras cubiertas que se realizaron en esa zona.

«Obviamente que los pedidos y estos contratiempos han provocado demoras y gastos extra», señaló.

Gamarra dijo que el impacto de la obra será muy importante y aseguró que la ciudad se verá muy distinta una vez que se corten las cintas que darán paso a la obra que por estos días alienta controversias sobre cómo debería llamarse.

Luces y sombras

Luces y

sombras

NEUQUEN (AN).- Mientras los concejales y el Ejecutivo pelean por el nombre que debe tener la calle que cruza el Parque Central y corta a las vías del ferrocarril, hubo que definir cuestiones técnicas tales como la iluminación. En las últimas horas, la secretaría de Obras Públicas y la cooperativa eléctrica CALF acordaron que, en vez de que haya luminarias a ambos lados de la artería, que los faroles sean más altos y se ubiquen todos en una misma margen. A la vez, se analiza la manera de que las barreras ferroviarias estén sincronizadas con las de la avenida Olascoaga.

Sobre el tema del nombre, el jefe de la cartera de Obras Públicas se abstuvo de opinar. La municipalidad se inclina por una denominación técnica, demasiado fría: Vínculo Norte-Sur. Ese es el nombre que alienta la edil Marta Buffolo, de profesión arquitecta.

El concejal del PJ Segundo Záccar en cambio anuncia sin embagues que «por primera vez vamos (por su bloque) a apoyar un proyecto del Movimiento Popular Neuquino». Es el que promueve la designación «Vecinalistas Neuquinos».

Para Záccar el otro nombre «no es más que una movida política del intendente Horacio Quiroga, que odia al vecinalismo». Sostiene que en esta jugada «participó la concejal Buffolo chismoseando a su jefe el contenido de la propuesta emepenista».